Como continuación del artículo titulado “El Ferrocarril Compostelano”, hoy es objeto de nuestro trabajo el último periodo de la vida de Domingo Fontán, que iniciamos en 1864, año en que empezó a evidenciarse la grave crisis agraria y financiera que culminó con la “Gloriosa” Revolución Liberal que dio fin al reinado de Isabel II en 1868.
En Febrero de ese año, “La Gaceta de los Caminos de Hierro” empezó a dar noticias sobre el retraimiento de las inversiones en la industria del Ferrocarril, la más floreciente de España, lo que determino la quiebra de muchas de las compañías de este sector, haciendo totalmente inoperante la discusión que mantuvo Benito María Plá y Cancela, Diputado por la Coruña, amigo de Fontán y colaborador en los trabajos del levantamiento de su Carta Geométrica de Galicia y Claudio Moyano Samaniego Ministro de Fomento, Diputado por Zamora, Distrito de Toro, mantenida en la Sesión del Congreso de los Diputados del 20 de Mayo de 1864, en la que el Diputado Plá retomaba la atención del Congreso de los Diputados para interesar el aumento de la subvención pública del Ferrocarril gallego al quedar desierta la licitación efectuada en el mes de Abril de ese mismo año, y también al objeto de que se ratificase el proyecto original de La Línea de Ponferrada a La Coruña, ello, ante las pretensiones del Ministro de Fomento Claudio Moyano que proponía que el ferrocarril procedente de Zamora entrase en Galicia dirección Vigo a través de las Portillas del Padornelo y La Canda.
Benito María Plá resultó vencedor en el debate, pues no solo se confirmó el primitivo proyecto, sino que también se adjudicó en subasta pública en el mes de Septiembre de 1865. La crisis financiera provocó la quiebra de bancos y sociedades de crédito, quedando paralizadas las obras.
De esta crisis tampoco se salvó el “Ferrocarril Compostelano de la Infanta Isabel”, desde Santiago al Puerto del Carril, en cuyo proyecto tanto se esforzó Domingo Fontán durante su dirección de la Sociedad Económica de Amigos del País de Santiago en el año 1861, cuya Compañía, quebró quedando interrumpidos los trabajos en el año 1866 por lo que Fontán no pudo verlos concluidos, al fallecer ese mismo año.
El detraimiento de la actividad económica en Santiago, se evidenció por las dificultades por las que pasaba la Sociedad Económica, quien no pudo editar la “Revista Económica” por falta de medios a partir de la mitad de ese desgraciado año de 1864.
Este cúmulo de contratiempos de manera muy particular afectó a la industria papelera, cuya materia prima era el trapo viejo al incrementarse el precio del algodón debido a su escasez como consecuencia de la Guerra de Sucesión de los Estados Unidos de América, a pesar de ser dicho trapo un producto residual.
El 23 de Marzo de 1864, Fontán perdió a un amigo y colaborador en los trabajos de su Carta Geométrica de Galicia, José Dionisio Valladares Gómez quien falleció en su casa de Vilancosta Partido Judicial de La Estrada, Pontevedra.
Correspondiente a esos primeros meses del año 1864, la Fundación conserva dos notas manuscritas de Domingo Fontán, fechadas el 28 y 29 de Abril en Santiago:
“Sr. D. Salustiano Aseguinolaza. Muy señor mío: tengo la bondad de entregar al dador una arroba de flor de azufre cuyo importe satisfará su atento servidor Q.S.M.B Domingo Fontán, Santiago 28 de Abril de 1864”.
“Sr. D. Luis Labarta
Muy señor mío: el dador recogerá una arroba de flor de azufre que se servirá V. anotar en la cuenta de su atento servidor Q.S.M.B. Domingo Fontán, Santiago 29 de Abril de 1864”
Salustiano Aseguinolaza Aramburu, (Idiazábal 1826 Santiago 1894), farmacéutico de Santiago y suplente de la Cátedra de Materia Farmacéutica Vegetal de la Facultad de Farmacia de su Universidad de la que fue Decano, también durante la presidencia de Fontán en la Sociedad de Amigos del País en 1861, ocupó el cargo de Vice Contador de su Junta Directiva.
Luis Labarta Rey, hermano de Tomás, Director de la Fábrica de papel de la Albariza, regentó una casa de surtidos de droguería en Santiago, perteneció a la Junta de Agricultura de la Provincia de Orense donde creó un gran depósito de azufre en polvo, azufre cañón y flor de azufre, que facilitó a los agricultores a precio moderado para curar los viñedos del odium, fue el primero en combatir esta epidemia con azufre. Ello según relata el Periódico “La Nueva Galicia Orense” del 31 de Mayo de 1863 Año I Nº 39.
Luis Labarta y Domingo Fontán aparecen en la lista de la suscripción nacional para aliviar las desgracias causadas por el terremoto de Manila publicado en la Gaceta de Madrid del 25 de Marzo de 1864, aportando cada uno 20 reales.
Desconocemos el uso que Fontán le dio a esos 36 Kg. de flor de azufre que adquirió, pues además de emplearlos para la desinfección de los viñedos también tenían utilidad en el blanqueo de papel.
La Sociedad Económica de Amigos del País de Santiago, en su Sesión de fecha 6 de Junio de 1864 acordó la celebración del Congreso Agrícola Gallego que se efectuaría entre los días 24 y 28 del siguiente mes de Julio en el edificio del Monasterio de San Martin Pinario.
En la “Revista Económica” del 20 de Junio de 1864 se proponía lo siguiente:
“1º- Que en los días 24,25,26,27 y 28 de Julio del presente año bajo la presidencia del Director de la misma, se reunirá un Congreso Agrícola Gallego, en los salones de esta Sociedad para tratar de las cuestiones más interesantes a la agricultura gallega.
2º- Que serán invitadas a él todas las personas del país, que bien sea por sus conocimientos técnicos o prácticos, puedan ilustrar las cuestiones que se debatan.
3º- Que para fijar lo que debe tratarse, como igualmente para hacer las gestiones necesarias a fin de que la concurrencia sea numerosa, esta Sociedad nombrará una comisión compuesta de siete Sres. socios con el nombre de Comisión del Congreso Agrícola.
Santiago 12 de Mayo de 1864 – José Planellas, José S. Villamarin, Maximino Teijeiro, Vicente M. de la Riva”.
Seguidamente en la “Revista Económica” del citado 6 de Junio de 1864 se insertaba el “INFORME, relativo a la conveniencia de reunir un Congreso Agrícola, a las proposiciones que deban ser sometidas a un examen y a los medios que se juzguen oportunos para llevarlo a cabo.”
En ese informe suscrito por Planellas, Villamarín, Teijeiro y La Riva, al objeto de promover el progreso de la agricultura en Galicia, como uno de los objetivos primordiales de la Sociedad Económica, se proponían cinco puntos que serían objeto de debate en el Congreso Agrícola:
1º.- La suspensión del Sistema Foral.
2º.- Las consecuencias de la Ley Hipotecaria y sus modificaciones transitorias que legitiman la propiedad territorial y particularmente los inconvenientes que genera en la posesión incontestada y convenios entre particulares.
3º.- Sistema de rotación de cosechas.
4º.- Métodos de aplicación y elaboración de abonos.
5º.- Instrumentos y métodos empleados en las operaciones agrícolas.
El Sistema Foral en Galicia tuvo un gran arraigo ya desde el siglo XIII, hasta el extremo que en el siglo XIX el 75% del territorio estaba sometido a ese Régimen Foral. El foro era un censo con características similares a la enfiteusis por lo que los señores eclesiásticos o laicos cedían bienes inmuebles de naturaleza agrícola para su explotación a otros llamados colonos o foreiros por un tiempo indeterminado, en algunos casos hasta tres generaciones, a cambio de una renta o canon pagado en dinero o en especies.
La oportunidad de estos dos primeros puntos objeto de debate en el Congreso Agrícola, tenía su razón de ser en la polémica que se suscitó con motivo de la promulgación de la Ley Hipotecaria el 8 de Febrero de 1861, que entró en vigor el 1 de Enero de 1863, pues para su aplicación fue preciso acomodar al nuevo sistema hipotecario, derechos que anteriormente se habían constituido y que existían con sujeción a otros sistemas como el foral, ello fue un obstáculo para que la nueva Ley rigiera desde el momento en que se promulgó.
“El Clamor Público”, Periódico del Partido Liberal, Edición de Madrid del Martes 11 de Agosto de 1863 en su página 3ª refiere la reunión acaecida en el Ayuntamiento de Santiago en la que participó Domingo Fontán en su condición de propietario, miembro del Foral del Castro de Lousame, y Bachiller en Leyes, título que obtuvo el 18 de Junio de 1828 expedido por la Academia Dominical de Leyes de Santiago.
“Ley Hipotecaria – El martes ha tenido lugar en la casa del Ayuntamiento de Santiago una reunión de propietarios, a la cual han sido convocados varios Diputados a Cortes que se hallaban en la población, con el fin de escogitar los medios de conseguir la pronta reforma de la Ley Hipotecaria cuya aplicación tan gravosa se presenta para nuestra provincia.
Tomaron parte en la discusión los señores Don Augusto Ulloa, Vizconde de Espesantes, Don Domingo Fontán, Don Benito Losada y otros. Según parece, se propuso por el Sr. Ulloa como medio más a propósito para obtener un buen resultado, el nombramiento de una comisión de jurisconsultos y otra de propietarios que, estudiando la Ley detenidamente, presentasen un proyecto de reforma basado en la justicia y conveniencia de los intereses de Galicia; cuyo proyecto aprovechando la estancia en esta ciudad del Señor Director de la propiedad, podría presentarse a éste encarecidamente al propio tiempo lo necesario que es el pronto remedio de un mal que amenaza un país, ya tan desgraciado por otras causas”.
Cuando en 1861 se publicó dicha Ley, se instruyó un expediente sobre su reforma ante las reclamaciones de muchos propietarios por las dificultades y gastos que el texto legal les ocasionaba para inscribir sus derechos.
Ante tales reclamaciones, se precisaba que los citados derechos adquiriesen la necesaria publicidad para que tuvieran eficacia ante terceros, para ello se suspendió su aplicación durante un año, término insuficiente que se prorrogó en Reales Decretos de 29 de Diciembre de 1863 por otros dos y el 19 de Diciembre de 1863 por tiempo indefinido.
El Gobierno el 7 de Abril de 1866, presentó otro proyecto de ley que fue retirado el 4 de Abril de 1867.
Por Ley de 29 de Mayo de 1868 se autorizó al Gobierno su modificación que no se llevó a cabo como consecuencia de la llamada “Gloriosa Revolución de Septiembre de 1868” que le costó el Trono a Isabel II.
El 13 de Marzo de 1869, se presentó otro Proyecto de Ley que fue aprobado el 1 de Diciembre de 1869.
Ante estos acontecimientos que tan particularmente afectaban al Régimen Foral imperante en Galicia, el Diputado por Carballino, provincia de Orense, Justo Pelayo de la Cuesta Núñez presentó en el Congreso de los Diputados el 30 de Marzo de 1864, un Proyecto de Ley sobre redención de Foros titulado:
“Proposición de Ley del Sr. Cuesta, sobre las rentas y pensiones establecidas en Galicia, Asturias y León con los nombres de foros, subforos, rentas en saco y derechuras”, que fue publicado en el Apéndice 1º al Diario nº 91 del 1 de Abril de 1864.
El Diputado Sr. de la Cuesta Núñez, pidió la palabra para apoyar su proposición en la Sesión del 6 de Abril de 1864, pero a pesar de ello no prosperó.
El Congreso Agrícola Gallego dio principio el 24 de Julio de 1864 víspera de la celebración del día de Santiago Apóstol bajo la presidencia del Director de la Sociedad Económica, el Catedrático de Medicina José Varela de Montes, concluyendo el día 28 según se anunció.
La “Revista Económica” en su edición del 20 de Agosto de 1864, inició la publicación de las actas del Congreso que concluyó con la publicación del siguiente libro titulado:
“CONGRESO AGRICOLA GALLEGO DE 1864 ACTAS, DISCURSOS O SUS ESTRACTOS Y DEMÁS DOCUMENTOS:
De que se dio cuenta en esa reunión memorable. O QUE CON ESTE OBJETO FUERON REMITIDOS A LA SECRETARIA DE LA COMISON
PUBLICADOS
de orden de la Sociedad Económica de esta ciudad
por
- José Planellas y Giral Secretario que fue de dicho Congreso y de la Comisión Preparatoria.
Santiago
Imprenta de José Rodríguez Rubial
Riego de Agua Nº 5”
Según se recoge en el meritado libro, la sesión preparatoria, se celebró el día 23, y el 24 de Julio la inaugural con la asistencia de 370 congresistas, siendo objeto de debate: la conveniencia de la supresión del Sistema Foral, cuya discusión se presentó estéril y controvertida, pues después de ocupar las sesiones de los días 24, 25 y 26 no se llegó a acuerdo alguno que no fuera: “el que se aplace la resolución del contrato foral para seguirla discutiendo en otro congreso cuando sea más oportuno”.
Consumido el tiempo, el 27 de Julio se empezó a debatir sobre la Ley Hipotecaria, llegando al consenso de formular un dictamen que remitieron al Congreso de los Diputados y al Gobierno de S.M. en el que hacían presente la absoluta imposibilidad de aplicar las disposiciones de la Ley Hipotecaria a la propiedad territorial de Galicia solicitando su reforma.
En cuanto a los demás puntos a tratar, 3º, 4º y 5º que se denominaron de “agricultura practica” se obviaron, acordando pasasen a una comisión que emitiría su dictamen.
Sin embargo, hubo propuestas como: la “conveniencia del desestanco de la sal” y “la reducción de los ayuntamientos rurales de Galicia”, que el presidente Varela de Montes, rechazó por los siguientes motivos:
“Como la proposición de que se acaba de dar cuenta no se refiere a ninguno de los objetos para cuya discusión fue llamado el Congreso, no puede hacerse otra cosa que consignarla en acta” (página 206).
Concluyendo el Congreso el 28 de Julio de 1864, el Catedrático de Química de la Universidad Antonio Casares Rodríguez tomó la palabra y dijo:
“Sres., creo hacerme fiel intérprete de los sentimientos del Congreso proponiendo que se dé un voto de gracia a los Sres. Presidente y Secretario, por la inteligencia, celo y acierto con que han desempeñado su cometido (De todas partes Si, Si, aprobado aprobado).
Acontecimientos como éste despiertan fuertemente el espíritu patriótico de los pueblos. Galicia es un país de grandes antecedentes de grandes recuerdos, y hechos tiene también en la edad presente bastantes para ilustrar su nombre.
Que Galicia como las Provincias Vascongadas y otras de nuestra España, tengan también escrita su historia particular y que se encargue de esta importante tarea a una persona capaz de desempeñarla: nos atrevemos a designar: el Sr. Martínez Murguía.”
Las palabras de Antonio Casares no fueron tan espontáneas como parece si atendemos seguidamente a la ratificación efectuada por Juan M. Paz:
“Sres. reconocida la necesidad de la historia y la circunstancia de hallarse la de Galicia consignada en innumerables documentos desparramados sin formar cuerpo de doctrina, y atendiendo las circunstancias que concurren en el designado por el Sr. Casares, hemos formulado y suscrito la siguiente proposición:
Reconocida por todos los amantes de Galicia, la absoluta necesidad de escribir la esclarecida historia de este antiguo Reino, y en consideración a las relevantes cualidades de un hijo del país, cuyos notables trabajos históricos bibliográficos han merecido recientemente el aprecio general y honrosas distinciones por parte de la Academia de la Historia y de la Dirección General de Instituciones Públicas, los que suscriben tienen la honra de proponer al Congreso Agrícola se digne a acordar:
1º La conveniencia de escribir la Historia de Galicia.
2º Dirigirse a las Diputaciones provinciales para que se sirvan subvencionar dicho trabajo literario con la suma anual de 4.000 reales cada una durante seis años.
3º Proponer para el desempeño del mismo al distinguido literato D. Manuel Murguía que por su parte deberá empezar la publicación de la Historia de Galicia en el año segundo, a contar desde la fecha en que las Diputaciones adopten el acuerdo mencionado en el párrafo anterior.
Salón del Congreso Agrícola Gallego, 27 de Julio de 1864. El Conde de San Juan, Antonio Casares, Justo P. Cuesta, Leoncio Perejón, Vicente María de la Riva, Gregorio Iglesias, Eugenio Montero Ríos, Juan M. Paz, Narciso Vila.”
Se puede apreciar que la propuesta tiene fecha del día anterior, como no podía ser de otra manera por estar acordado previamente. Los representantes de las Diputaciones de Pontevedra y Lugo mostraron su beneplácito.
El presidente José de Varela Montes quizás sorprendido, pero coherente con su anterior actitud de rechazar las propuestas de “la conveniencia del desestanco de la sal” y de “la reducción de los ayuntamientos rurales”, por ser temas no acordados como objeto de debate en el Congreso dijo:
“Así se consignará en el acta de este día, para eterno recuerdo de su patriótica corporación a cuantos se les propone para bien del país gallego. En cuanto a la misma, si bien es extraña a los objetos que aquí nos tiene reunido, el Congreso, atendida su importancia decidirá si debe consignarse en acta (Si, sí)”
En nuestra opinión, una cosa es consignarse en acta como se hizo con las proposiciones anteriormente referidas sobre “el desestasco de la sal”, y la reducción de ayuntamientos rurales”, y cosa totalmente diferente darlo por aprobado como sucedió con el encargo encomendado a Murguía.
Seguidamente tomó la palabra el Juan M. Paz:
“En nombre del Sr. Murguía doy las gracias al Congreso por su acuerdo y a los dignos representantes de las Diputaciones Provinciales de Pontevedra y Lugo, por las manifestaciones que han hecho a nombre de éstas a favor de nuestro común amigo y compatriota, designado para el objeto, que sabrá cumplir a satisfacción de todos”.
Por último, el Presidente José Varela de Montes disolvió el Congreso Agrícola de 1864 convocado por la Sociedad Económica (páginas 207,208).
En definitiva, el Congreso Agrícola Gallego en el que se evidenciaron las discrepancias ideológicas del Liberalismo Progresista y del Moderado a través de las intervenciones de los juristas, científicos y políticos más preclaros de Galicia; en el campo práctico sus resultados fueron nulos, pues su único logro de la manera descrita, fue imponer a Manuel Martínez Murguía como Historiador.
El Dictamen remitido al Congreso de los Diputados y al Gobierno de S.M. pasó a la Comisión de Peticiones: “Nº 98 El Congreso Agrícola Gallego solicita la reforma de la Ley Hipotecaria”.
En la Sesión del Congreso de los Diputados del 17 de Junio de 1865 se acordó: “que se tenga presente en tiempo oportuno”.
Esas discrepancias determinaron que el Congreso Agrícola Gallego se escindiese en dos grupos, hecho que quedó también evidenciado a tenor de los datos biográficos de los últimos intervinientes:
José Varela de Montes: (Santiago de Compostela Septiembre de 1798 – 30 de Marzo de 1868) Catedrático de Medicina de la Universidad de Santiago, fue Diputado Liberal Moderado, electo por la Coruña en la legislatura de 1844-1845, 1845-1846 partidario de Isabel II de la que fue Secretario Honorario.
Antonio Casares Rodríguez (Monforte de Lemos, Lugo 28 de Abril de 1812, Santiago de Compostela 12 de Abril de 1888), quien obtuvo la Cátedra de Química de esa Universidad, fue hombre de tendencia liberal progresista con manifiesta adaptación a los avatares políticos y habilidad para conservar su estatus académico en todos los tiempos. En 1868 fue miembro de la Junta Revolucionaria de Santiago ayudando a Manuel Martínez Murguía en su función de Secretario de la Junta.
Juan Manuel Paz Novoa (Orense 4 de Mayo de 1839, 26 de Septiembre de 1895), fue Abogado, Catedrático de Economía Política del Instituto de Orense militó en el Partido Progresista Democrático (escisión del Partido Liberal Progresista acaecida en 1849) y después en el Partido Republicano Federal, durante la Revolución de 1868 fue Secretario de la Junta Revolucionaria de Orense. Cuando fue Diputado por Orense, Distrito de Pobla de Trives durante la Legislatura de 1873 – 1874 formó parte de la Comisión encargada del Proyecto de Ley de Redención de Foros, Ley promulgada el 20 de Agosto de 1873, fue un buen amigo de Murguía, con el que mantuvo una amplia correspondencia.
En lo que se refiere a Domingo Fontán, en el citado libro de Actas del Congreso Agrícola Gallego, no aparece como miembro de sus diferentes comisiones, ni como autor ni como disertante en los temas que se trataron, ni tampoco como interviniente en los debates que se suscitaron, ni como votante de las proposiciones que se efectuaron. Por ello no tenemos constancia de su asistencia a las sesiones del Congreso a pesar de que por su condición de Socio de Merito y Ex – Director de la Sociedad Económica organizadora del Congreso, necesariamente debería haber sido invitado junto con los demás 369 congresistas, ello con independencia de ser persona adornada con conocimientos teóricos y prácticos para ilustrar las cuestiones objeto de debate.
Domingo Fontán adquirió esos conocimientos en el último curso de Leyes, después de cuatro de Cánones que le permitieron debatir en el Congreso de los Diputados sobre las desamortizaciones de predios agrarios sometidos a este régimen de foros, cuya desamortización provocó que se tuviera que legislar un sistema jurídico para su redención en cuyas discusiones participo tratando de atemperarlo desde su posición liberal conservadora.
La redención de foros fue un proceso histórico jurídico que afectó principalmente a Galicia, Asturias y León, mediante el cual se extinguían los contratos de foro o enfiteusis, un tipo de arrendamiento de tierras a muy largo plazo, permitiendo al foratario o foreiro, que trabajaba la tierra, adquirir la propiedad de ésta mediante el pago de un capital acordado.
En la Sesión del Congreso de los Diputados del 12 de Enero de 1837, se aprobó con 92 votos y 64 en contra, entre los que se encontraba el de Domingo Fontán, el Dictamen de la Comisión sobre el restablecimiento de la Ley de 3 de Mayo de 1823 de las Cortes del Trienio Liberal que derogó Fernando VII en ese mismo año, era una Ley Aclaratoria del Decreto de las Cortes de Cádiz de 6 de Agosto de 1811 sobre la abolición de los Señoríos.
En esa Sesión, 83 Diputados, entre ellos Domingo Fontán, presentaron una proposición al Congreso para el caso de que se aprobará el restablecimiento de la Ley del año 1823 se suavizara su marcado radicalismo dificultando que los Señoríos se transformasen en propiedad particular.
El enunciado de la Proposición es el siguiente:
“Los Diputados que tuvimos el honor de pedir el restablecimiento de la Ley de Señorío de 4 de Mayo de 1823 a fin de evitar todos los inconvenientes que pudiera producirse esta medida proponemos a las Cortes, que, en caso de aprobarse, como esperamos, el dictamen de la Comisión de Restablecimiento de Decretos que se está discutiendo, presente la Comisión de Legislación a la deliberación del Congreso una ley aclaratoria de la de 4 de Mayo de 1823 con arreglo a los siguientes bases”:
De ellas transcribimos la 5ª:
“5ª Que respecto a los foros y subforos de Galicia y de la demás provincia del Norte se hagan todas las actuaciones que se crean convenientes para que no se perturbe el sagrado derecho de propiedad y se eviten litigios indebidos.
Madrid 11 de Enero de 1837”.
En la Sesión del Congreso de los Diputados de 11 Julio de 1842, se discutía el Dictamen de la Comisión sobre redención de censos, foros y enfiteusis que pertenecieron a las suprimidas comunidades religiosas (apéndice Nº7 Diario 115 correspondiente a la Sesión del 14 de Mayo de 1842).
En el Dictamen, se declaraban redimibles los cargos y rentas con título de foros o enfiteusis, censos o arrendamientos anteriores a 1800 por termino de un año, y en caso de no ser redimidas las fincas se sacarían a publica licitación como bienes nacionales, ello con arreglo al Decreto de 5 de Marzo de 1836 y a la Ley de 31 de Mayo de 1837.
Fontán tomó la palabra pronunciando el último discurso de su carrera política después de mandar leer el citado Decreto de 5 de Marzo de 1836 dijo:
“Señores, he tomado la palabra en contra, no porque yo me oponga a que rediman esos censos o cargas, sino porque se fija para esa redención el término de solo un año. Además, la he tomado en contra porque el tipo que se adopta para la redención no facilita lo que aquí se busca, que es que las fincas queden sin esas cargas. Mal puede aspirarse, señores, a que tenga efecto la redención de esas cargas en los censos y foros fijándose el tipo que aquí se propone de un 3 por ciento, porque en el día el dinero gana un interés superior, y por consiguiente debe para conseguirse el objeto establecerse un interés más corriente, que podrá ser lo menos el de un 6 por 100. Sabido es que por razón de no haber adoptado un tipo semejante muchos de los que cultivan esta clase de predios se han abstenido de redimir los censos y foros de que se trata. Yo creo, pues, que el Congreso deba dar más latitud a estas redenciones estableciendo el tipo de un 6 por 100, y señalando en vez de un año un término o plazo mayor.
De otro modo los beneficiados por esta ley no van a ser los colonos o cultivadores que deseen redimir lo censos, sino los compradores de bienes nacionales. La experiencia nos ha enseñado que hasta ahora con la venta de bienes nacionales no se ha hecho más que trasladar estos de unas manos a otras con poco o ningún beneficio de los cultivadores de los mismos bienes. La clase media, la clase trabajadora y menos rica de la Nación no es la que se ha interesado en la adquisición de esta clase de bienes; los que principal y casi exclusivamente se han interesado han sido los especuladores y grandes capitalistas, que han venido a formar por este medio una aristocracia nueva de riqueza, siendo así que el fin que se propuso principalmente la ley fue, por el contrario, de beneficiar a los colonos o cultivadores. Esto ha consistido en lo que he indicado antes, y puesto que ahora se trata de remediar algún tanto el defecto de la ley, deberá fijarse un plazo mayor del que se propone, pues en un año es claro que no se podrán vender todos los bienes nacionales, y estableciéndose además el tipo de 6 por 100 que he indicado también.
De otro modo es bien seguro que los cultivadores no se estimularán a redimir sus censos, y que el beneficio refluirá en los compradores de los bienes nacionales como hasta aquí, con perjuicio de los primeros, pues es notorio que todo comprador de lo que trata solo es de sacar el mayor partido posible de las fincas recargando los arrendamientos; y lo que menos importa a los arrendadores es que las fincas muden de dueño siempre que no les resulte alguna ventaja con respecto a los arriendos antiguos. Si esta ventaja no es efectiva como no lo ha sido hasta el día, dirán y con razón que estas leyes en vez de dictarse en obsequio de los colonos se han dictado en obsequio de los especuladores o negociantes. Y esto, señores, es tanto más necesario que se tenga en cuenta, cuanto es sabido que en las provincias y aun en la Corte hay especuladores en bienes nacionales que están en posesión de dar la ley en las subastas, a cuyo efecto se han formado juntas o compañías compuestas de un cierto número de individuos que en sabiendo que en tal punto hay esta o la otra subasta destacan comisionados que montando a caballo se presentan en los puntos respectivos y dan la ley al postor o postores aislados obligándolos a que entren en transacción y abonen a la compañía o sociedad un tanto o cantidad alzada de 10, 20 o 30.000 rs., según la entidad de la finca, o a que desistan de las subastas en vista de las pujas que dichos comisionados de las compañías hacen.
Por lo demás un año, señores, se pasa prontamente, y lo que vamos a hacer, repito, una ley en favor de los grandes negociantes, especuladores o agiotistas. Y en cuanto al 3 por 100 es una diferencia enorme si la comparamos con el 66 2/3 al millar que se ha regulado anteriormente para los foros y que viene a equivaler a un 7 por 100. ¿Qué relación tiene un 7 por 100 con 3? ¿y por qué esta enorme desigualdad?
Yo, por tanto, consultando el beneficio de las clases trabajadoras y pobres, y queriendo que se interesen estas en la compra de bienes nacionales, suplico al Congreso se sirva no aprobar el Dictamen tal cual está concebido, a menos que no se modifique fijando el tipo para la redención en un 6 por 100, y el plazo en el de cinco años en vez de uno.”
Al objeto de mejor entender el discurso de Fontán
El Decreto de 9 de Noviembre de 1820, determinó como tipo base de capitalización el 1.5% equivalente al valor de la renta o pensión multiplicado por 66 anualidades.
La Instrucción de 9 de Julio de 1837 lo rebajó al más favorable del 3% equivalente al valor de la renta o pensión multiplicado por 33 anualidades.
Las desamortizaciones no acabaron con el Sistema Foral que sobreviviría hasta ser recogido en el vigente Código Civil de 24 de Julio de 1889 que, aunque sin apenas uso, le dedica los artículos 1604 al 1664 ambos inclusive.
Concluyendo el tema del Congreso Agrícola Gallego después de este paréntesis sobre los foros; Manuel Martínez Murguía (Arteijo 17 de Mayo de 1833 – La Coruña 2 de Febrero de 1923), se puso como se dice coloquialmente “manos a la obra” y publicó en 1865 su primer tomo de la Historia de Galicia en Lugo, Imprenta de Soto Freire Editor, que dedicó a su esposa Rosalía de Castro. La edición en fascículos no tuvo el éxito esperado siendo un fracaso de ventas, el segundo tomo se editó en 1866, el tercero en La Coruña en 1888, publicándose el último de sus cinco tomos en 1913.
Manuel Murguía, como se le conoce, en ese primer tomo ya evidenciaba su ideología radical, presentando el mito céltico de la pureza racial supremacista y diferencial de los habitantes de Galicia, que no compartió Domingo Fontán, como seña de identidad de los gallegos, ya que como hombre pragmático que fue, pronto advirtió los males de la endogamia, según nos relata en el manuscrito que conserva su Fundación, sobre el viaje que inició el 7 de Julio de 1820 de Santiago a Sargadelos en el que hacía referencia a las peculiares étnicas de los habitantes del Valle de las Mariñas:
“El carácter y fisonomía de toda la población del Valle es muy particular, hombres y mujeres todos membrudos y fuertes, pero feos sin que la belleza alcanzase siquiera a los tiernos niños, y además aparece cierto gesto común y de familia en todo el país”.
Martínez Murguía en el Volumen I Capítulo II de su obra (página 297) incluye la “Descripción Geográfica de Galicia” en la que cita a Padin con referencia a los datos meteorológicos que enumera, del que también toma la posición geográfica de Galicia y ofrece el dato de su superficie calculada en 937 leguas cuadradas.
Leopoldo Martínez Padín (Tuy 21 de Octubre de1823 – Madrid 26 Marzo 1850) fue autor de la “Historia Política Religiosa y Descriptiva de Galicia” que dejó inconclusa en su II tomo debido a su prematura muerte.
En el tomo I, Madrid, establecimiento tipográfico de A. Vicente, calle de Lavapiés Nº10, Madrid, 1849 (página 28 y 29) determina como la superficie de Galicia en esas 937 leguas cuadradas, afirmando que se la consultó al propio Domingo Fontán, ante la variedad de cálculos.
Observamos en el libro de Martínez Murguía una omisión voluntaria de la figura y obra de Domingo Fontán que se evidencia cuando en la página 305 de ese primer tomo afirma:
“Un geógrafo que conocía bastante bien nuestro país lo presenta dividido en cuatro pendientes…”
Finalmente, el autor de la Historia de Galicia concluye ese primer tomo incorporando la lista de los “protectores por orden y antigüedad con que se han suscrito”.
En esa larga lista no vemos el nombre de Domingo Fontán ni el de José Varela de Montes, ni el de Juan Manuel Paz Novoa, pero sí el de Antonio Casares, quien suscribió dos ejemplares.
El 29 de Septiembre de 1864, se firmó en Lisboa el llamado “Tratado de Lisboa de 1864” o de límites fronterizos entre España y Portugal, Tratado que se formalizó en Santiago de Compostela el 23 de Junio de 1868.
Para la delimitación de la frontera se crearon diferentes comisiones mixtas de límites, la Comisión Mixta creada el 9 de Septiembre de 1855 en sus trabajos de reconocimiento que efectuó hasta 1863 en la frontera de la provincia de Orense con Portugal se valió profusamente de la Carta Geométrica de Galicia para resolver las divergencias que entre las dos naciones causaba el llamado “Coto Mixto” que constituía un microestado independiente.
Fontán en su Carta Geométrica de Galicia, no hace cita alguna del “Coto Mixto” como tal, limitándose a integrar las aldeas Meaus, Santa María de Rubiás y Santiago de Rubiás en el territorio de la Provincia de Orense, añadiendo después de cada uno de los tres topónimos “Mixto” entre paréntesis, sin precisar sus límites. Tras la firma del Tratado, las tres localidades quedaron integradas oficialmente en la Provincia de Orense , lo que significó la definitiva desaparición del histórico “Coto Mixto” del que una pequeña parte de terreno se la anexionó Portugal.
Por Decreto de la Regencia de 11 de Enero de 1842, dirigida al Jefe Político de Orense José Antonio Gatell, se mandó que se instruyera expediente sobre el “estado y privilegios que disfrutan actualmente los denominados pueblos del titulado Coto Mixto de las dos naciones de España y Portugal”.
El Jefe político, una vez instruido, remitió el expediente el 29 de Julio de 1842 al Ministro de la Gobernación acompañado de un mapa que al efecto levantó el amigo y colaborador de Fontán, el Arquitecto Alejo Andrade Yáñez, que tiene el siguiente título:
“Plano que manifiesta la situación de los pueblos del Coto Mixto respecto a Portugal y los Ayuntamientos de Calbos y Baltar”.
Tiene escala gráfica sin referencias numéricas, sus dimensiones son 39 x 63,5 cms., en él se incorpora la siguiente:
“Nota. Los pueblos mixtos van indicados con tinta azul y lo mismo la parte de Portugal internada en España. El Ayuntamiento de Calvos con carmín y el de Baltar con sepia. Alejo Andrade Yáñez”.
El 16 de Noviembre de 1864 se constituyó un nuevo Gobierno presidido por Ramón María Narváez quien convocaría elecciones a Diputados a Cortes el 22 de ese mismo mes con las que se iniciaría la Legislatura de 1864-1865.
Fontán en esas fechas se encontraba ausente de Santiago según conocemos por la carta fechada el día 24 que su hijo mayor Félix remitió por encargo de su padre, carta que conserva la Real Academia Gallega (carpeta Domingo Fontán e hijos).
En ese año de 1864 se publicó en Madrid por Isidro Giol y Soldevilla y José Goyanes Soldevilla su “Tratado de Topografía” en el que recoge la cita del Matemático José Mariano Vallejo sobre la plancheta inventada por Fontán.
“También puede ser el tablero de forma circular con su correspondiente marco de metal, y este hallarse provisto de una de las graduaciones más en uso, no podemos menos que citar que Vallejo en la tercera edición del tomo primero, parte segunda de su Tratado Elemental de Matemáticas describe en las páginas 333, párrafo 668, una plancheta circular inventada por el Doctor D. Domingo Fontán, Catedrático de Matemáticas de la Universidad de Santiago de Compostela y construida en la misma ciudad en 1820 por los instrumentistas D. José y D. Domingo Lareo. Su autor asegura que esta plancheta es mucho más exacta, cómoda y ventajosa que las que se hallan en uso…”
De la cotidianidad de Fontán durante el año siguiente de 1865, tenemos referencias a través de la correspondencia que mantuvo con la Banca Comercio e Industria Núñez e Hijo, que regentaba su viejo y buen amigo Agustín Núñez Varela (1765-1869) y su hijo mayor Agustín quien contrajo matrimonio con Andrea Taboada Onofre con la que tuvo doce hijos:
José, Tomas, Domingo, Antonio, Eladio, Regina, Teresa, Juana, Benigno, Pastor, Marcial y Agustín.
Fontán, encontrándose en la Villa de Noya el 16 de Enero de 1865 recibe la siguiente carta de la Banca y Casa de Comercio Núñez e Hijo sita en la Coruña:
“Muy Sr. nuestro: es en nuestro poder su afectísima del 13 corriente y estamos conformes con que nos deje adeudados los 14,50 reales de saldo de V. que vemos haya conforme y que lo tomamos abonados por primera partida de otra nueva.
Ninguna gratitud merece nuestro ofrecimiento a recoger su giro por 6.000 reales, pues solo que tanto esta como otro cuando quiera que le ocurra hacer y tenga o no fondos en nuestro poder, tendremos particular cuidado de acogerlos con toda puntualidad pues para algo ha de servir la amistad que le profesan los que se repiten sus afectísimos amigos.
S.S.Q.B.S.M. Núñez e Hijo”.
En Santiago, Fontán recibe carta fechada en la Coruña el 27 de Febrero de 1865 de la Banca Núñez e Hijo:
“Muy Sr. nuestro: su grata de ayer nos trajo su fe de vida del presente mes para cobrar su pensión y cuidaremos de avisar a V. cuando tenga efecto. Mañana nos ofrecieron pagar Enero y no dudamos de ello porque están pagando las clases pasivas, aunque con mucho despacio por la escasez de fondos.
Nos repetimos de V. como siempre afectísimos amigos y S.S. Q.B.S.M.
Núñez e Hijo”.
En nota manuscrita Fontán afirma:
“El 7 de Marzo les pedí me enviaran una saca de cacao caracas del mejor dándome aviso de su importe para abonárselo en cuenta.”
El cacao además de emplearlo en el propio consumo lo requería para su venta en un comercio de ultramarinos que instaló en la planta baja de su casa sita en Santiago en el número 10 de la Rúa del Villar.
La petición de Fontán tuvo como respuesta la carta de la Banca Núñez e Hijo de fecha 8 de Marzo de 1865 en la que le hacían saber:
“Muy Sr. mío: En vista de su afectísima de ayer le remesamos hoy por el carretero Lema el saco del cacao caracas que se sirve pedirnos y que hemos escogido de la mejor clase que tenemos existente e igual al que hemos dedicado para nuestro gusto.
Al pie nota de su coste, importe 756.96 que le adeudamos en su estimada en la que dispondrá que nos abone.
Somos como siempre sus afectísimos amigos S.S.Q.B.S.M. Núñez e Hijo
1 saco 110 C. Caracas a 50 – 756.96”
A la misma Fontán contestó:
“Muy señores míos: Agradecido al favor que Vs. me dispensan con el envío de 1 saco de cacao de 110 C. caracas por el carretero Lema según había pedido, les abono en cuenta su coste de 756.96 que está bien me hubiesen adeudado en la misma (ilegible carta deteriorada) afectísimo SSQBSM. Domingo Fontán”.
El 28 de Marzo de 1865 la Banca Núñez de Hijo remitió nueva carta a Fontán quien permanece en Santiago:
“Muy Sr. nuestro: su muy afectísima de ayer es portadora de su fe de vida que presentamos afortunadamente para cobrar su jubilación allá para el 25 del próximo Abril pues guardando la proporción con la Febrero debe ser así y contento puede V. estar si los atrasos no se hacen más dilatados, como es de esperar. Somos de V. como siempre afectísimos amigos S.S.Q.B.S.M. Núñez e Hijo”.
En la misma cuartilla de la carta Fontán anotó:
“Muy señores míos: doy a Vs. aviso de haber expedido con esta fecha una letra de cambio por valor de 3.200 reales de vellón a cargo de Vs. a 4 días vista y a la orden de don Ventura Rivera cantidad que se servirá cargarme en cuenta, en la cual se la dejo abonada. Su afectísimo amigo S.S.Q.B.S.M.
Domingo Fontán”.
Ventura Rivera, era un comerciante de Santiago quien en 1860 adquirió en pública licitación una fábrica de curtido de pieles de cabra ubicada en la Parroquia de San Juan Apóstol, que en esas fechas dirigía con gran éxito empresarial.
En carta del 10 de Abril de 1865 Núñez e Hijo respondía a Fontán:
“Muy Sr. mío: queda recogida la letra que según su muy apreciada de 8 de Junio V. apunta cargo 3.200 reales a la orden de Don Ventura Rivera que se los adeudamos.
Queda de V. muy afectísimos amigos S.S.Q.S.S.M. Núñez e Hijo”.
En nota a pie de carta Fontán apuntó:
“En 26 de Abril les remito la fe de vida y les encargo me comprasen y me remitiesen por algún amigo el Nomenclátor de la Provincia”.
En la noche de ese mismo día 10 de Abril, sucedieron los episodios que se denominaron “Noche de San Daniel” que tiene como detonante la destitución de Emilio Castelar de su Cátedra de Historia Filosófica y Crítica de España en la Universidad Central de Madrid al desafiar la orden dada por el Gobierno de Ramón María Narváez que prohibió a los Catedráticos expresar opiniones contrarias a la Corona y al Concordato firmado con la Santa Sede. Los estudiantes se opusieron a la destitución manifestándose contra el Gobierno en unión de obreros y representantes de los partidos Demócrata y Progresista, la Guardia Civil y el Ejército reprendieron la manifestación causando catorce muertos y ciento noventa y tres heridos graves.
El día 30 de Mayo de 1865, Fontán recibe nueva misiva de Núñez e Hijo:
“Muy Sr. nuestro. De su afectísima del 27 hemos retirado la fe de vida que nos incluye para cobrar su jubilación del corriente mes que será en fin del próximo, si lo hacen como con la de Abril y que hemos cobrado hoy.
Hemos entregado a este relojero Sr. Iglesias. Para que por él nos mande y nos diga que uno de estos días le mandará a V. su reloj por persona de confianza, si no lo verifica V. nos lo dirá para volver a la carga ínterin no cumpla lo ofrecido. Sabe puede disponer como guste de sus más afectísimos amigos S.S.Q.B.S.M. Núñez e Hijo”.
El citado relojero es Ramón Antonio Iglesias Abeleira, (Santiago 1820-1877) fue también tallista, se estableció en la Coruña abriendo su taller de relojería en la calle estrecha de San Andrés en 1857.
Isabel II le pensionó en la Escuela Internacional de Neuchátel, Suiza, ciudad donde moriría Ramón de la Sagra en 1871. La Sociedad de Fomento de las Artes e Industria de Londres le concedió medalla de oro y le nombró socio de mérito. Abeleira le regaló a la Reina Isabel II un neceser de madera de ébano concha y marfil, y ésta le nombró Caballero de la Orden de Carlos III, la misma con la que a Fontán se le reconocieron sus méritos.
Los sucesos de la “Noche de San Daniel” determinaron que la Reina Isabel II destituyera al General Ramón María Narváez, concluyendo así el mandato de los liberales conservadores. El 21 de Junio de 1865 llamó a formar gobierno al General Leopoldo O´Donnell que constituyó un Gobierno de Unión Liberal en el que estaban integrados los progresistas “menos conservadores” y los progresistas moderados; su principal propósito fue apuntalar la monarquía de Isabel II que se acercaba a su fin.
Mientras esto acaecía, el General liberal progresista Juan Prim y Prats protagonizaba sublevaciones militares contra el Gobierno de Narváez, como la de Valencia el 29 de Abril de 1865, la de Pamplona el 2 de Junio y otra nueva en Valencia el 10 de Junio, sin embargo, el Gobierno de O´Donnell amnistió a los sublevados que fracasaron en sus levantamientos.
El 28 de Junio de 1865, Domingo Fontán vuelve a recibir sus mensuales noticias de la Casa de Comercio Núñez e Hijo:
“Muy Sr. nuestro: de su apreciable de ayer retiramos la fe de vida que nos incluye para con ella cobrar la jubilación correspondiente al presente mes, que seguirá la suerte de la anterior que aún está en blanco.
Queda comprado el ejemplar del Fomento de la Agricultura 3ª edición de la Memoria de Don Fermín Caballero que le remitiremos en primera proporción adeudándole 12 reales de su cuenta que nos abonará.
Como siempre quedan V. afectísimos amigos S.S.Q.B.S.M. Núñez e Hijos”.
En nota a pie de página Fontán dejó escrito “Hasta el 1º de Julio no cobramos la paga de Mayo”
Fermín Caballero Morgaez, fue oponente político de Fontán y detractor de su Carta Geográfica de Galicia. En cuanto al ejemplar del llamado “Fomento de la Agricultura”, Núñez e Hijo se referían al:
“FOMENTO DE LA POBLACIÓN RURAL por el Excmo. Sr. Don Fermín Caballero. Memoria premiada por la Academia de Ciencias Morales y Políticas.
TERCERA EDICON HECHA POR REAL ORDEN
MADRID, IMPRENTA NACIONAL, JUNIO 1864”
Lo dicho evidencia el interés que Fontán seguía manteniendo por el progreso de la agricultura y particularmente en Galicia con independencia de no haber asistido al Congreso Agrícola Gallego del año anterior, queremos pensar que por su politización ante los temas tratados, dentro del contexto general lo que determinaba ya de antemano la poca repercusión práctica de los debates.
En carta de 28 de Julio de 1865 la Banca Núñez e Hijo informa a Fontán:
“Muy Sr. nuestro: De su apreciable de ayer remitimos la fe de vida que nos incluye la que presentamos en las oficinas para acreditar su nómina del corriente mes cuando la satisfagan que sabe Dios cuando será pues por lo visto con la mesada de Junio que no asoma por ninguna parte, esta se retrasará mucho más.
Celebramos hubiese llegado a su poder el ejemplar de la Memoria del Fomento de la Agricultura y está bien nos abone los 12 reales de su coste.
Son de V. muy afectísimos amigos S.S.Q.B.S.M. Núñez e Hijo.”
En lo referente al retraso en el cobro de la pensión, a la fecha de su fallecimiento el 24 de Octubre del año siguiente se le adeudaba la nómina de su jubilación correspondiente a los meses de Agosto y Septiembre por importe de 3.360 reales que le fueron abonadas a su viuda Manuela Riva Gómez el 11 de Diciembre de 1866, junto con 1.344 reales importe de los 24 días del mes de Octubre.
El 31 de Julio de 1865 Fontán da la respuesta a la anterior:
“Muy Sres. míos quedo enterado de la muy favorecida de Vs de 28 del actual. La presente tiene como objeto darles aviso de que hoy giro a su cargo por orden de D. Ventura Rivera una letra de cambio a 4 días vista por valor de cinco mil reales de vellón cantidad que les dejo abonada en cuenta y que se sirva cargar a la misma a su afectísimo amigo S.S.Q.B.S.M.
Domingo Fontán”.
En carta del día 1 de Agosto de 1865 la firma Núñez e Hijo comenta a Fontán:
“Muy Sr. nuestro: Tenemos presente su apreciable de anteayer y ya se puede presentar la letra que se sirvió expedir a nuestro cargo de 5000 reales de Don Ventura Rivera se los adeudamos en su cuenta y está bien nos los abonase.
Como siempre son de V. muy afectísimos amigos S.S.Q.B.S.M. Núñez e Hijo”.
El día 14 de Agosto de 1865, Fontán da respuesta a la anterior desde Santiago:
“Muy Sres. míos: Acompaño a Vs. la adjunta letra que desde Ribadeo giró a su cargo Don Sebastián Escuder por valor de 1993 reales de vellón a fin de que siendo efectiva me abonen en cuenta dicha cantidad.
Quedo a Vs. su afectísimo amigo SS.Q.B.S.M. Domingo Fontán.
Nota
Esta letra a 8% me fue endosada por la viuda de Pulpeiro en pago de una partida de papel”.
Sebastián Escuder fue un comerciante de paños y bayetas de Ribadeo, dichas bayetas las precisaba en gran cantidad Domingo Fontán para la fabricación del papel en la Fábrica del Castro de Lousame, pues eran imprescindibles en el proceso llamado “cameado”, que consistía en depositar sobre una bayeta la hoja recién formada en el bastidor, creándose así una pila de bayetas y hojas de papel para su posterior prensado e individual secado, razón por la que los edificios dedicados a la fabricación de papel tenían tantas ventanas.
En el suplemento del Boletín Oficial de la Provincia de La Coruña Nº 32, del 7 de Agosto de 1865 se comenzaron a publicar las listas de contribuyentes y capacidades de los que se conceptúan electores a Diputados a Cortes en atención a lo prevenido en el artículo 103 de la nueva Ley Electoral de 18 de Julio de 1865. En el correspondiente al 10 de Agosto en la lista del Distrito de Santiago, Sección de Noya, Ayuntamiento de Lousame aparecía Fontán de la siguiente forma:
“Domingo Fontán, Lousame”
En lugar de constar con sus dos apellidos en la lista del Distrito de Santiago, Ayuntamiento de Santiago, donde estaba empadronado, por ello formuló la oportuna reclamación al Gobernador Civil de La Coruña, José Joaquín Barreiro Ferro cuyo texto nos es desconocido.
El 16 de Agosto de 1865, como respuesta recibe carta del Gobernador Civil en la que se despacha de la siguiente forma:
“Gobierno de la Provincia de la Coruña
Particular
Sr. D. Domingo Fontán
Coruña 16 de Agosto de 1865
Muy Sr. mío: si se sirve V. leer mi circular inserta en el boletín oficial Nº 32 correspondiente al trece del actual, con cometer en la escritura de su nombre la equivocación que cita y en cuyo caso se hallan otros muchos presuntos electores, siendo muy importante la reclamación que V. en los términos que la porcia, se sirva V. hacerla con arreglo a la ley en uso de su derecho y si entonces cuando aquello previene no se corrigiera la falta cometida, podría V. dirigir las graves y ahora inoportunas inculpaciones que tan infundadamente se permite en la suya.
D.V. atento S.S.Q.B.M. José Joaquín Barreiro”
Barreiro (1818 Boimorto – 1870 Madrid) fue Abogado y Diputado por la Provincia de la Coruña Distrito de Arzúa en 1846, en 1850. 1853. 1857, 1864. Gobernador Civil de la Coruña. De Julio de 1865 a Marzo de 1866 y nuevamente Diputado por la Provincia de la Coruña Distrito de Santiago en 1869.
En el citado Boletín Oficial de la Provincia de la Coruña Nº 32 del Domingo 13 de Agosto de 1865 se incluía la Circular N.º 13 y en cumplimento de lo prevenido en el artículo 113 de la nueva ley Electoral el Gobernador Civil llamaba la atención de los alcaldes para que:
“dentro del término de 15 días que empieza el 15 del corriente y termina el 29 del mismo, ambos inclusive, deben admitir y evaluar con su informe las reclamaciones que por escrito y documentalmente justificadas se les presenten sobre inclusiones o exclusiones indebidas en las listas ahora publicadas o sobre cualquier error cometido en ellas”.
Ello a tenor de lo estipulado en el artículo 104 de dicha Ley Electoral.
Fontán entendiendo que no se trataba de que se le excluyera de la lista electoral, sino por el contrario de la equivocación de hacerle aparecer como elector en la lista del Ayuntamiento de San Juan de Lousame omitiendo su segundo apellido, dio respuesta el 25 de Agosto de 1865 a la carta que le remitió José Joaquín Barreiro en los siguientes términos:
“Santiago 25 de Agosto de 1865.
Muy Sr. mío: Vuelvo a molestar a V. incluyendo la adjunta exposición que aquí no se admitió por no haberla documentado.
Para ello tenía que acudir a ese Gobierno, después a un escribano que viendo las listas en los sitios que se fijaron, certificase que no se hallaban en ellas mi nombre y apellidos paterno y materno. Tanta molestia causada a un elector de notoriedad reconocida desde el año 1812 y contribuyente del duplo de lo que la Ley Electoral exige, no creo que fuese objeto del legislador ni menos de la autoridad que V. tan dignamente ejerce. Esto es un caso imprevisto.
Haga pues V. lo que guste, y dispense a este viejo que cuenta 78 años y que no poco se sentó en los escaños del Congreso de los Diputados sin solicitarlo, que así le molesta, no como autoridad sino como particular que siempre le apreció y que no se desdeñará de recibir lecciones siempre útiles con que V. quiera favorecerle.
Saluda a V. afectuosamente su atento y oneroso servidor QS.M.B.D.F.”
Fontán con dicha misiva adjunta copia de la exposición dirigida al citado Gobernador Civil el día anterior a través del Alcalde de Santiago Benito Amor Labrada.
(Exposición en papel de oficio)
“Santiago 24 de Agosto de 1865
Sr. Gobernador de la Provincia de la Coruña:
- Domingo Fontán Rodríguez, vecino de la ciudad de Santiago, como mejor proceda expone a V.S. que siendo elector de Diputados a Cortes, no se halla su nombre y apellidos paterno y materno en las listas impresas publicadas en dicha ciudad, a consecuencia de lo dispuesto en la nueva Ley Electoral. Por lo cual en conformidad a las prescripciones de la misma recurro a la autoridad de V.S. por conducto del Sr. Alcalde Constitucional de dicha ciudad en reclamación de aquel derecho a fin de que su nombre conste en el nuevo censo electoral”.
La ley electoral de 18 de Julio de 1865, sustituyó a la de 18 de Marzo de 1846, su artículo 14 señalaba que solo tendrá derecho a votar en la elección de Diputados a Cortes los que estuviesen inscritos en las listas del Censo Electoral; el articulo 15 afirmaba que tendrían tal derecho a ser inscritos los españoles mayores de 25 años contribuyentes de 20 escudos anuales, unos 200 reales.
Suponemos, que la reclamación efectuada por Fontán dio sus resultados y de esta forma pudo votar en las elecciones generales celebradas el 1 de Diciembre de 1865, dando lugar a la legislatura de 1865 – 1866 que se inició con la Sesión Regia de apertura, celebrada el 27 de Diciembre y concluyó el 2 de Octubre del año siguiente.
El 26 de Agosto de 1865, Fontán recibe de la Banca Núñez e Hijo la siguiente misiva:
“Muy Sr. nuestro: la afectísima de ayer nos informa de que puso en vigor la letra a 4 días vista de 5.000 reales de Don Clemente González que será puntualmente satisfecha con cargo a nuestra cuenta en la que estamos conformes nos la abonará.
Por fin hemos cobrado días pasados su pensión del mes de Junio y si sigue la cosa así no sabremos cuando se cobrará la de Julio.
Como siempre son de V. afectísimos amigos S.S.Q.B.S.M.
Núñez e Hijo”.
El 24 de Septiembre de 1865, comenzó la llamada “Guerra del Pacifico”, contra Chile, Perú, Bolivia y Ecuador, que se unieron para expulsar a España de sus aguas jurisdiccionales.
Dicho conflicto tuvo como antecedente la expedición de la Armada española del 10 de Agosto de 1862 para visitar a residentes españoles en América Latina.
El Gobierno de la Unión Liberal reclamó a Perú el pago de las compensaciones acordadas en el Tratado de Ayacucho de 1824 por el que Perú se declaró independiente, negándose a su abono.
El 14 de Abril de 1864, los españoles ocuparon las Islas Chincha, en Enero de 1866 se firmó un tratado de paz, que al ser considerado como claudicación provocó una guerra civil en el país.
En Chile se produjeron ataques a los residentes españoles. El Almirante español José Manuel Pareja el 17 de Septiembre de 1865 llegó a Valparaíso bloqueando los puertos chilenos. Chile declaró la guerra a España, la captura de una goleta provocó el suicidio de Pareja el 30 de Noviembre, siendo sustituido por el vigués Casto Méndez Núñez (1824-1869) quien al mando de la fragata Numancia el 7 de Febrero de 1866 combatió con la Armada Chilena-Peruana en Ableo, el 31 de Marzo de 1866 bombardeó Valparaíso y el 2 de Mayo de 1866 el Callao, donde fue herido, regresando la Armada a España sin vencedores ni vencidos.
“La Discusión” Diario Democrático, número 2998, del martes 3 de Octubre de 1865 en su página 2ª, ponía de manifiesto la situación cartográfica en la que se encontraba España, denunciando los incumplimientos del Geógrafo y Militar en excedencia, comisionado para levantar el subvencionado “Atlas de España y sus posesiones de ultramar”, Francisco de Coello de Portugal y Quesada, labor que efectuó de 1847 a 1870 dejándolo incompleto:
“Más de veinte años hace que Don Francisco de Coello se comprometió con el gobierno a publicar, en un término mucho más limitado, los mapas por provincias de todo el territorio español. En tan largo tiempo solo ha publicado 24 mapas de otras tantas provincias de las 49 de la península e islas adyacentes. Entre las publicadas se encuentran las de Galicia y Provincias Vascongadas, de cuyo territorio eran las únicas cartas buenas que teníamos, formadas por Fontán y otros, y las de Castilla, de cuyas planicies había innumerables datos en España.
En Cambio hay inmensos territorios que constituían antiguamente grandes reinos como son Extremadura, Andalucía, Aragón y la Mancha, que comprenden quince provincias, la mayor parte de las más extensas del territorio, y de ellas solo nos ha dado el Sr. Coello la de Almería.
Como se ve, lo que va publicado tan lentamente del Atlas de España es lo más fácil y de lo que todos tienen más datos y cartas perfectas: lo que falta es lo más difícil, menos conocido, y por lo tanto más necesario al ingeniero al completar los estudios de las comunicaciones y aprovechamientos de aguas que son de imprescindible necesidad.
El paso que hasta aquí ha marchado la publicación que hace tiempo ha dejado de poseer, tanto respecto a trabajos de capo como de gabinete.
¿En qué país se tolera tan escandaloso abuso?
Solo en España, célebre país de gangas perpetuas, en el cual los gobiernos que le rigen, en vez de exigir la consiguiente responsabilidad a los que faltan a sus compromisos, premian su conducta con destino pingües, como ha premiado el Ministerio de O’Donnell la del Sr. D. Francisco Coello, nombrándole director de operaciones geográficas.”
El 11 de Octubre de 1865, Domingo Fontán se encuentra en Santa María de los Baños de Cuntis donde hace entrega a una de sus hermanas la nota que seguidamente trascribimos para determinar el valor total de la partija de la herencia de sus padres con respecto a los inmuebles sitos en Porta de Conde, desconocemos a cuál de sus tres hermanas se refiere (María Alberta, Gabriela, Rosalía).
“Casa y bienes contiguos de Porta de Conde cupo de Domingo Fontán
Mitad del cuarto viejo Rs Mus.
Ídem de 3 ¼ del corral y fondo de
la casa 1361
Cuarta parte de lagar de vino 89 17
Ídem del agua 75 02
10 1/6 concas viñedo distando
con la casa 12
total de casa y bienes contiguos
a ella 378 17
______________________________
1924
4ª parte de esta suma por herencia
de su hermano 481 08
Total de lo que con dicha herencia
le pertenece 2405 08
Hasta aquí la copia que di a mi hermana el 11 de Octubre de 1865 estando en Cuntis
Cupo por mi padre 3203
Por mi madre 6692 7
Por los dos 9895 7
Herencia de mi hermano 2473 28
Suma 12.368”
Domingo Fontán como hombre de su tiempo fue muy aficionado a los balnearios a los que acudía en los meses de verano buscando sus efectos curativos, para recuperar su salud y distraer su ocio.
El Médico Director de los Baños de Cuntis, Isidoro Ortega en su “Memoria de los baños minerales de Caldas de Cuntis la provincia de Pontevedra, correspondiente a la temporada del año 1864” fechada en Barcelona el 20 de Febrero de 1865, cuyo manuscrito se conserva en la Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid, refiriéndose a las personas influyentes que habían visitado los baños, afirmaba:
“…entre éstos lo fue el Sr. Domingo Fontán, natural y vecino de Santiago cuya ilustración es bien conocida, y conocido el interesante mapa de Galicia que lleva su nombre.
El Sr. Fontán fue Diputado a Cortes que en la legislatura del año 1835 y en la discusión de presupuestos, sostuvo con el mayor calor que no solo debían suprimirse los sueldos de los Médicos Directores de Baños minerales, sino los mismos funcionarios por innecesarios. El Sr. Fontán ya no opina de la misma manera. En las dos últimas temporadas dicho Sr. con su esposa, vinieron a Cuntis, a donde, por primera vez habían venido ya antes del mencionado año de 1835 y aunque conocieron por los resultados lo indicadas que estaban aquellas aguas para sus dolencias, desistieron de volver por la ninguna comodidad que había en los baños ni en las posadas y por la imposibilidad de hacer el viaje en carruaje, pero noticiosos del resultado que presentaban unos y otras y que las diligencias concurrían por las nuevas carreteras, se decidieron a volver como hemos dicho en los últimos años.
No bien se enteró el Sr. Fontán que cuantas mejoras veía en estos baños, y las que había en proyecto se debían a las incesantes gestiones del médico Director, que apresuró a felicitarme, ofreciendo a su vez influir en cuanto estuviera de su parte para que se llevara a cabo mis proyectos en los Baños de la Virgen, lo que cumplió hasta la terminación del expediente, y me costa que sigue influyendo, tanto con el Gobernador de la Provincia, como con la Diputación Provincial para que se termine la carretera de Santiago a Cuntis, y mejora promovida por mí. El Sr. Fontán me pidió la Memoria de estos baños que en el año 1863…”
En lo que concierne a la suspensión de los sueldos de los Médicos de Baños a la que se refiere Isidoro Ortega haciendo equivocadamente referencia de la Legislatura del año 1835, es de precisar, que en la Legislatura de 1836-1837 los Diputados Jerónimo Martínez Falero por Cuenca, Jesús Vázquez de Parga por Lugo y Domingo Fontán por Pontevedra, presentaron en el Congreso de los Diputados una propuesta interesando la suspensión de dotaciones y privilegios de los médicos directores de los baños minerales.
Sobre la misma, la Comisión de Diputaciones Provinciales el 15 de Enero de 1837 emitió Dictamen aconsejando desestimar la Proposición “originada de su extremado celo por las economías tan necesarias a la apurada situación en que se halla la Patria “
En la Sesión del Congreso de 18 de Enero de 1837, se dio cuenta del Dictamen y se inició el debate de la Proposición, después del Diputado Falero intervino Fontán en su defensa, alegando que las aguas minerales no están analizadas y si se conociese su verdadera composición los químicos y farmacéuticos podrían reemplazarlas proporcionando remedios análogos:
“Mas señores, desgraciadamente nos vemos privados de estos recursos…” “…Después de tantos años como a que se establecieron esos médicos de baños, ¿es este el modo con que se ha enriquecido la ciencia y dado a conocer nuestra riqueza mineral?
Sus bolsillos si, son los que verdaderamente se han enriquecido a costa de la Nación y de los infelices…” “…Bien ha dicho el Sr. Falero ¿Cómo pueden hacer estos funcionarios un análisis científico de estas aguas y de sus propiedades cuando están deseando salir de los baños y marchar a donde tienen otros destinos…?” “….No, no es el modo de estudiarlos estar allí dos o tres meses a recoger pesetas…” “…Ahora bien, este médico con alojamiento, con sueldo, con sustituto pagado al respecto de 8000 reales, este médico es una autoridad que ataca directamente las funciones natas del ayuntamiento del pueblo en que están situados los baños, y con las de la Diputación que aquella provincia a nadie está sujeto, sino a una autoridad suprema residente en Madrid…”“…Generalmente hablando, estos médicos reúnen una dotación que las Cortes no podrán menos que admirarse sea tan excesiva, parando su consideración que además se les contribuye con 10 reales de derechos que les paga cada enfermo que quiera tomar las aguas o baños ¿y a cuánto asciende esto? Yo conozco establecimientos donde concurre un número prodigioso de personas a tomar los baños y las aguas y me atrevo a decir que estos 10 reales producen 50.000 en la temporada…” “…los pobres para evitar este pago, tienen que llevar certificaciones o documentos que acrediten legalmente que son verdaderamente necesitados y para adquirirlos necesitan gastar mucho más recurriendo al juez o escribano gastando papel sellado…” “… este médico director va y viene a diversiones al baño ¿pero va a examinar si sus direcciones se cumplen? No señor, hay médicos que por alcanzar y recoger mucho sin reparar a que no podrá atender a todo ha dicho a la Junta Suprema de Medicina – Yo serviré los baños que están a corta distancia del establecimiento para que he sido nombrado sin sueldo alguno ¿y qué hace? ¿Corre a caballo de unos a otros, coge diariamente 40 o 50 duros según la cosecha de enfermos que se presenta, sin cuidar de ellos…” “…pero, señores es posible que a un médico director de baños se le conceda el derecho de permitir el uso de esa medicina exclusivamente y que ningún otro medico la pueda recetar?
Yo que voy a los baños, porque me lo manda mi médico ¿no he de poderlos tomar sin el consentimiento de un facultativo, quizás menos apto, que no sirve para descalzar al que los ha mandado? Y el médico titular del pueblo ¿no ha de poder administrar tampoco ese medicamento como cualquiera de la botica? Pues no señor, no puede por el articulo 50 (leyó) y es de advertir, que el médico director no es más que un boticario dueño de ese medicamento que nos prodigó la naturaleza”
Fontán se refiere al Reglamento aprobado en 1834; seguidamente el Diputado por Valladolid, médico de profesión Tomás Araujo afirmaba airado: “Sr. Presidente reclamo al orden, el orador está insultando a la clase médica” el Sr, Presidente reclamó a Fontán se contrayera al dictamen que se discutía, quien prosiguió su discurso:
“Pues me estoy contrayendo a él…” “…digo, pues, que es un privilegio intolerable, que el enfermo que sea dirigido a los baños por su facultativo haya de someterse a lo que quiera disponer el médico director, sin que valga el dictamen de un compañero más respetable quizá que el suyo, porque conoce mejor al enfermo…” “… si a un boticario se le diese el privilegio de vender él solo un medicamento ¿Qué se diría? Pues el director es el boticario de los baños, que tiene el privilegio de vender él solo la medicina del agua…” “…los médicos de baños han excluido de ellos a los pobres que no puedan pagarlo y solo han disfrutado de ellos los ricos y los amigos de los directores pues este es el resultado de depender del médico de los baños y no de la autoridad municipal.
Así sucede en mi país, que si yo voy a los baños en el mes de Julio, es porque cuento con el favor del director ¿y que hacen los pobres? Si toman los baños en Noviembre y Diciembre cuando a nadie se estorba…” “…citaré al de Caldas de Cuntis, en donde no lo hay, y eso que tiene 20 vecinos…” “…pues allí no hay ningún médico, y hace veinte años que no lo había tampoco en Caldas del Rey que es otro pueblo de baños…”
Fontán concluía su discurso afirmando:
“… que los médicos de baños tengan privilegios contrarios a la autoridad municipal, no puedo menos que oponerme a ello; que tengan derecho exclusivo de administrar esa medicina de los baños, y no otro médico alguno, ni aún el titular del pueblo, tampoco puedo admitirlo, que tenga una dotación de 8.000 reales con derecho a viudedad monte-pio etc. porque así lo dispone el reglamento tampoco lo encuentro justo…”
El malestar que produjo el discurso de Fontán en la clase médica se evidenció en el Boletín de Medicina Cirugía y Farmacia N.º 156 Tomo IV Imprenta que fue de Fuentenebro 1837 Madrid, correspondiente al 25 de Mayo de 1837 página 250 donde recoge el artículo titulado “Ligera refutación del discurso que pronunció en las Cortes el Sr. Diputado Fontán, de 18 de Enero de este año,” firmado por Mariano Delglas del que reproducimos los siguientes párrafos:
“El Sr. Fontán, al tratar de las obligaciones que tienen los directores de cuidar y asistir a la clase indigente, dijo entre otras cosas demasiado denigrativas:
Los médicos de baños han excluido de ellos a los pobres que no podían pagarlos y solo disfrutan de ellos los ricos y los amigos de los directores”
No puedo oír tan equivocadas y falsas imputaciones con ánimo tranquilo; es una de las más crueles que tan injustamente se han dirigido contra esta clase de profesionales” “…más abajo, el Sr. Fontán, redujo los interesantísimos trabajos de los médicos y directores “a correr a caballo para ir y venir de diversiones, y no a examinar si sus disposiciones se cumplen, a llenar los bolsillos de duros, según la cosecha de enfermos que se presentara sin cuidado de ellos” ¡Valgate Dios ¡que poco exigentes y cuan generosos deben ser los gallegos cuando permiten que el médico les abandone y no obstante le llenan los bolsillos de duros. Esto sucederá en Galicia, pero en los demás establecimientos no…” “…Terminaré este escrito para no prolongarlo demasiado, manifestando que el Sr. Fontán al presentar varios artículos del reglamento con lo más feo colorido, y el aspecto más odioso y el deprimir bajo todos los conceptos a los médicos directores para dar la última prueba de imparcialidad, no mencionó ninguna de las muchas delicadas y difíciles obligaciones que están a cargo de estos profesionales…”
El 20 de Octubre de 1837, la Comisión de Diputaciones Provinciales evacuó un nuevo Dictamen en cuya discusión tuvo lugar en la Sesión celebrada el 24 de ese mismo mes y año en la cual Fontán afirmaba:
“He dicho entonces y ahora repito que los médicos directores de baños son una plaga para el país, que están disfrutando de alojamiento y otras ventajas en los puntos donde tienen sus establecimientos; que están gozando de un derecho de 10 reales por cada persona que toma los baños con lo cual hacen una ancheta de 50.000 en tres meses, disfrutando además de un sueldo de 8.800 reales por propios de las provincias y están continuando estos abusos sin ninguna reforma por parte del Gobierno…” “…señores, he recibido diferentes comunicaciones de las Diputaciones Provinciales de Galicia, condoliéndose de que las Cortes no aprobasen la proposición que tuve el honor de presentar para que se quitasen las asignaciones de estos médicos; porque una de dos o los baños son del Estado, o de particulares. Si lo primero que pongan los médicos el Estado y si de particulares que los paguen estos…” “…En uno de los pueblos más concurridos por los baños que allí existen ha tenido el Gobierno que dictar medidas en oposición a esa regalía de que se aprovecha el médico, después de los clamores que se producía en Galicia y cuando la opinión pública lo reprueba ¿no ha de tener acogida en las Cortes o en el Gobierno…” “…. Bajo este supuesto me opongo a que pase esto al Gobierno, porque no se conseguirá nada, la consecuencia de esto es que estando concluyendo la presente temporada, ya no se hará nada y vendrá la del próximo verano y continuarán los mismos males. Yo he visto millares de enfermos a quienes sus médicos les han recetado esos baños los he visto detenidos y tener que ir a otros baños no recetados y entretanto aprovecharse el médico de 50.000 reales en tres meses corriendo en busca de las pesetas, o mejor diré no cuidando de si el enfermo estaba bueno o malo sino de dar las papeletas…”
Para concluir este paréntesis, en Santiago 1837, Imprenta de la V. E’H. de Campanel, se publicó el libro: “Análisis de las Aguas minerales de Caldas de Reyes y Caldas de Cuntis con la enumeración de sus principales virtudes, presentada a la Sociedad de Amigos del País y leída en la Sesión celebrada el 2 de Agosto por el Socio Antonio Casares, Licenciado en Farmacia y Catedrático de Química de las Artes.”
En el “Calendario Manual y Guía del Forastero para el año 1865”, se cita a Domingo Fontán como Censor de la Sociedad Económica de la Coruña, de la que era Director José Varela y Montes.
Llegado el año 1866, la crisis económica y política se agravó. El 3 de Enero una vez más el General Juan Prim y Prats se pronunció contra el Gobierno en Villarejo de Salvanés (Madrid) al frente de los Regimientos de Caballería de Calatrava y Bailen que se encontraban en Aranjuez, las tropas leales a Isabel II, le frenaron el paso hacia Madrid siendo perseguido hasta Portugal donde se exilió.
“La Asamblea del Ejército y de la Armada, Periódico de Ciencias, Arte e Historia Militar, Tomo XIV, Madrid 1866, evidenciaba el prestigio del que gozaba Domingo Fontán al referirse a la descripción geográfica y militar de Galicia:
“Descripción Geográfico militar:
Extensión superficial, No están acordes los geógrafos sobre este dato: Labreda dice ser 1020 leguas cuadradas, Miñano 1200, Madoz 1035, pero el que nos merece más crédito es Domingo Fontán , quien como es sabido, ha levantado en escala de un cienmilésimo, una excelente carta geométrica de Galicia y según él la superficie de Galicia es de 937 leguas cuadradas, con la advertencia de que no están comprendidos en esta medida la superficie de las rías y puertos y aún la parte que en bajamar queda descubierta”.
El “Ferrocarril Compostelano de la Infanta Isabel” que en ese año 1866, ante la grave crisis de liquidez, fue vendido a la Compañía inglesa “Wesl Galicia Railway Company Limited” el 12 de Junio de 1866, mediante circular del Consejo de Administración convocó a Fontán a la reunión particular señalada para el 23 de Julio en el salón de la Sociedad Económica sito en el ex convento de San Martín Pinario a la que Fontán no asistió a pesar de habérsele notificado según se recoge en el acta.
El 22 de Junio de 1866, se produce la “Sargentada del Cuartel de San Gil” que se ubicaba en la Plaza de España de Madrid. Juan Prim y Práxedes Mateo Sagasta, encabezan un pronunciamiento para destronar a Isabel II; Prim se levanta en Irún, mientras mil doscientos artilleros se amotinaron en el citado Cuartel, cuatro días antes de lo pactado levantando barricadas en el centro de Madrid intentando hacerse con el control de la Capital. Al fracasar el alzamiento en San Sebastián, Vitoria y Valladolid, el Cuartel de San Gil quedó aislado, la represión del alzamiento fue dirigida por Leopoldo O’Donnell y Francisco Serrano Domínguez quienes tomaron al asalto el citado Cuartel, sesenta y seis sargentos y suboficiales fueron fusilados, esto provocó la caída del Gobierno de Unión Liberal de Leopoldo O’Donnell el cual al no contar con el favor de Isabel II dejó su cargo y se exilió en Francia (Biarritz) donde falleció al año siguiente.
El 30 de Septiembre de 1866, Domingo Fontán encontrándose en su casa de Noya recibe carta procedente de Santiago de Domingo Rodríguez Yáñez comerciante de Santiago y Contador de la Sociedad Económica de Amigos del País de la Coruña de la que en esa época ocupaba el cargo de Censor y según tenemos expresado servía el comercio que éste tenía en la planta baja de su casa de Rúa del Villar de Santiago:
“30 de Septiembre 1866
Sr. Domingo Fontán
Mi estimado Sr. y amigo: El 25 del actual he satisfecho a su Sr. hijo Don Félix el importe de la última remesa de ron 3572 que le tengo atendido. En contra acabo de abonarle 3572 de la letrita que el mismo me dejó para cobrar y que hice efectiva en el día de ayer.
Saludo afectuosamente a toda la familia, me repito su más afectísimo amigo S.S.Q.B.S.M.
Domingo Rodríguez Yáñez”
Según nota el 4 de Octubre de 1866, Fontán le dio la siguiente contestación:
“Quedando enterado de la terminación de la cuenta de Seijo agradeciéndole el que hubiese recogido los 3572 reales de cuya cantidad dispondrá oportunamente.” (solo rúbrica)
En la cuenta correspondiente a los años 1865 y 1866 que Fontán mantenía con los señores Núñez e Hijo consta como último apunte:
” Octubre 4 Por mi jubilación de Julio que realizaron 1680”
Desconocemos como transcurrieron los últimos 19 días de la vida de Domingo Fontán, según la tradición oral de la familia:
En fecha indeterminada de ese mes de Octubre, acudió a Santa María de los Baños de Cuntis con la intención de recoger a su esposa quien allí se encontraba tomando baños para aliviarse del reuma que la afectaba, donde falleció el día 24 a las 9.30h. de la mañana de cistitis aguda siendo acompañado en dicho trance por su citada esposa y sus tres hijos Félix, Manuel y Rosendo.
En mi opinión, Fontán acudió a los Baños de Cuntis con un doble propósito, el mencionado de recoger a su esposa, y el de tomar las aguas él mismo para mitigar las molestias que la cistitis le ocasionaba, pues ya en esa época, en la que no existían los antibióticos, era tratada mediante baños enteros en agua caliente unido a la práctica de sangrías, y también aplicando cataplasmas calientes de harina de simiente de lino, lavativas, guardando abstinencia de alimentos y bebidas diuréticas, según se refiere en la página 321 y siguientes de la Enciclopedia de Terapéutica Médica y Quirúrgica redactada y publicada por Don Manuel Hurtado de Mendoza, Tomo II Madrid 1847, Imprenta de Severiano Omaña, donde se afirma:
“…Esta enfermedad es verdaderamente el oprobio de la medicina, porque se ignora completamente el medio posible de curarla….”
El 24 de Octubre de 1866 a las 9.30 horas, de la mañana Domingo Fontán Rodríguez falleció en la Villa de Caldas de Cuntis (Pontevedra) a los 78 años de edad de Cistitis aguda (inflamación repentina de vejiga causada por infección) según certificó el médico y vecino de dicha aldea Valentín García, desconocemos el lugar. En esas fechas Cuntis contaba con las siguientes Casas de Baños: Era Vieja, Era Nueva, Santa María de la Virgen, Horno y Castro, esta última estaba forrada de azulejos de Valencia y tenía una sala de esparcimiento y distracciones con periódicos y juegos lícitos según comenta Isidoro Ortega en la “Memoria de los Baños de 1865” las casas de Baños al no contar con habitaciones, era lo normal que los enfermos se hospedasen en posadas.
Su cadáver ese mismo día fue trasladado a Santiago donde fue velado en su casa de la Rúa del Villar, y funerado en la Capilla General de Animas sita en la Rua de las Casas Reales y seguidamente se le dio sepultura en el nicho 306 del Cementerio General de Santiago el 25 de Octubre de 1866.
En el certificado de defunción expedido el día 6 de Julio de 1868, que custodia su Fundación se hace constar:
“Don Vicente Botana, Rector de la Parroquia de San Andrés Apóstol de la Ciudad de Santiago:
Certifico: que el folio treinta del libro corriente de muertos de esta parroquia se halla la partida siguiente:
“En el Cementerio General de Santiago a veinticinco días mes de Octubre del año mil ochocientos sesenta y seis, se dio, sepultura eclesiástica al cadáver del Sr. Domingo Fontán, vecino de esta parroquia, casado con la señora Doña Manuela Riva, hijo legítimo de Don Rosendo y Sebastiana Rodríguez ahora difuntos, naturales que han sido de la Parroquia de Santa María de Portas, provincia de Pontevedra. Era Director de la Facultad de Filosofía y Sagrada Teología, Caballero de la Real y distinguida Orden de Carlos III, individuo de la Academia de la Historia y de la Sociedad de Geografía de Paris, Exprofesor de Matemáticas sublimes en la Universidad de Santiago, Ex diputado a Cortes, Director del Observatorio de Madrid.
Falleció el día 24 a las 10 de la mañana en la Villa de los Baños de Cuntis después de haber recibido los Santos Sacramentos, Penitencia, Viatico y Extremaunción, durante su agonía fue auxiliado de sacerdote según certificado del Sr. Don Nicolás García Sueiro Cura Párroco de la referida Villa, murió de enfermedad, cistitis aguda, como consta en el certificado del Facultativo Don Valentín García vecino de esa ciudad, a la edad de setenta y ocho años.
Hizo testamento en catorce de Noviembre de mil ochocientos treinta y ocho por ante el escribano Sr. D. Pedro Seoane, por disposición de su esposa e hijos fue funerado su cadáver en la capilla General de Animas de esta ciudad por la Ilustre Cofradía de Sacerdotes de nuestra Señora de la Concepción y para que conste lo firmo fecha ut supra Vicente Botana.
La presente copia concuerda con el original a que se remite y para los fines que convenga expido el presente, fimo y sello en el de esta Parroquia de Santiago a seis de Julio de mil ochocientos sesenta y ocho.”
Según se expresa en el anterior certificado de defunción Fontán hizo testamento el 14 de Noviembre de 1838, con ocasión de tener que ausentarse de Santiago para desplazarse a Paris, al objeto de dirigir los trabajos del grabado de las piedras litográficas de la Carta Geométrica de Galicia, el mismo lo conserva su Fundación, su contenido es el siguiente:
“En la ciudad de Santiago a catorce días del mes de Noviembre año de mil ochocientos treinta y ocho, ante mi Escribano de S.M. y número y testigos pareció presente el Doctor Don Domingo Fontán, natural de Santa María de Portas en este Arzobispado de Santiago y Director del Observatorio de la Villa y Corte de Madrid, donde es vecino y dijo, que sin embargo de las certidumbres de su muerte, ser incierta su hora, que se halla en completa salud y cabal juicio y entendimiento natural, mediante tiene que viajar afuera del Reino a prevención, ordena su testamento en la manera siguiente:
Declara profesar la religión católica apostólica romana y cuanto Dios nuestro Señor tiene revelado a nuestra Santa Madre Iglesia, en ella nació y espera vivir y morir como Católico Cristiano y por lo mismo a su fallecimiento manda sea enterrado y funerado según lo dispongan sus cumplidores. También declara estar legítimamente casado con Doña Manuela Riva natural de la ciudad de la Coruña de cuyo matrimonio tiene tres hijos a Don Félix, Doña María Dolores y Don Manuel todos tres de menor de edad a los cuales y más que sucesivamente tenga de dicho matrimonio.
Instituye por sus únicos y universales herederos a quienes nombra por tutora curadora a la citada su esposa a cuyo efecto la releva de fianza según por derecho puede.
Así mismo nombra a su esposa por cumplidora Albacea, a fin de que por sí conforme al fallecimiento del otorgante inventario de sus bienes y efectos presumiendo como presume que en virtud de las facultades que la ley le concede, ninguna autoridad se entrometa perturbe ni moleste en ello a la citada su mujer, ni aún bajo pretexto de seguridad, y al efecto le ponga el término que ella considere necesario y por sus indisposiciones o falta nombrar para ambos encargos al Doctor Don Andrés Fontán su hermano vecino de la Villa de Noya y por la de este al Licenciado Don Juan Codesido que lo es de la Parroquia de Santa María de Grovas y por último manda que cualquiera papeles asientos o disposiciones que se hallen de letra y pulso del otorgante a su fallecimiento se tenga por parte de esto su testamento confesando como confiesa no tener hecho otro, y apareciendo escrito o de palabra, quiere no valga ni surta efecto no siendo como lleva dicho escrito de su puño y pulso. Satisfaciéndose larandopia de los doce reales y lo mas de costumbre. Así lo dijo, otorga y firma siendo testigos dicho Don Juan Codesido, su hijo Antonio residente en esta vecindad en la casa que tiene en la calle de los Luxeiros Manuel Iglesias, Antonio Pena y Don Ramón Fernández Baamonde vecinos de la propia ciudad, con todo lo cual conocimiento del testador y hallarse en su cabal juicio y que dictó por sí mismo esta su disposición doy fe:
Domingo Fontán, ante mí Pedro Seoane.
Es igual a su matriz que escrita en papel el correspondiente, queda en mi poder para el registro a que me remito y en fe sello de pedimento del testador como Escribano de S.M. y número y la jurisdicción de Bendaña Partido de Arzúa, signo y firmo la presente en este pliego entero papel y sello segundo en Santiago el día y mes de su otorgamiento.
Pedro Seoane.”
En el referido testamento Fontán cita como sus hijos a Félix, María Dolores y Manuel sin hacer mención a Rosendo, nacido con posterioridad, el 22 de Febrero de 1841.
Sobre María Dolores nos ha sido imposible localizar sus partidas de nacimiento y defunción.
Fontán en su correspondencia privada se refiere a ella en carta de 6 de Enero de 1832 dirigida a su hermano Andrés, en la que le anunciaba que estaba convaleciente y en otra misiva de 19 de Febrero de 1847, en ella afirmaba que murió de garrotillo, nombre en el que en esa época se denominaba a la difteria, enfermedad infecto contagiosa que provoca inflamación de garganta causando la muerte por asfixia.
En el Padrón Municipal de Santiago del año 1844 “Calle Rua del Villar nº 10, cuartel 3” no se la incluye, lo que indica inequívocamente que falleció en fecha anterior a dicho año.
Los intervalos temporales habidos entre el matrimonio de Fontán con Manuela Riva Gómez acaecido el 24 de Abril de 1824 y los nacimientos de sus siete hijos, conociendo que el 6 de Enero de 1832 ya había nacido nos inclina a pensar que fue el primogénito a pesar de ser citada en el testamento en segundo lugar:
1º María Dolores ¿1825? ¿1838 – 1843?
2º Félix 18 Noviembre 1826 9 Febrero 1907
3º Victor 11 Abril 1828 ¿? Junio 1829
4º Francisco 4 Octubre 1830 5 Enero 1832
5º Marina 8 Julio 1832 9 Diciembre 1833
6º Manuel 11 Julio 1834 14 Septiembre 1896
7º Rosendo 22 Febrero 1841 9 Febrero 1913
Para mayor abundamiento, confirma lo expuesto, lo afirmado por el propio Fontán en su autobiografía en los Cuadernos de Estudios Gallegos, Anejo I, 1946, cuando en su página 84 comenta como una vez convencido para desplazarse a Madrid a solicitar su purificación: “… fue preciso que el Sr. Antonio Loriga, hoy General de Artillería le recordase los deberes de esposo y padre de familia que en esos tres años había contraído.”
Si como tenemos dicho, contrajo matrimonio el 24 de Abril de 1824, siendo purificado y repuesto en su Cátedra de Matemáticas mediante Real Orden de 24 de Septiembre de 1826, parece incuestionable que María Dolores, fue su hijo primogénito.
En lo que incumbe a los testigos Juan Codesido nació en la Parroquia de Santa María de Grovas, Mellid, La Coruña, en 1802 inició sus estudios de Leyes en la Universidad de Santiago de Compostela, fue Abogado de la Real Audiencia de Galicia ejerciendo la profesión en el Barrio de San Pedro de Santiago; en 1820 ocupó el cargo de Juez de Primera Instancia de Arzúa y en 1821 el de Alcalde de Mellid.
Es autor de un informe sobre el Partido Judicial de Arzúa en el que expresa la calidad de los terrenos, rendimientos agrícolas y cabaña ganadera de las 38 parroquias que pertenecían a Arzúa, Bendaña, y Melide, informe éste que redactó en 1841 y remitió a Pascual Madoz, autor del “Diccionario Geográfico y Estadístico Histórico de España y sus Posesiones de Ultramar”, en ese año volvió a ser Alcalde de Mellid.
Domingo Fontán, con su ayuda en su casa de Santiago sita en la calle de Los Laureles, efectuó y recogió los datos de las observaciones azimutales de la Estrella Polar como trabajos de la Carta Geográfica de Galicia, iniciados el 19 de Marzo de 1840 y concluidos el 26 de dicho mes, empleando para ello el teodolito de Gambey.
En 1850 en la Imprenta de la viuda e hijos de Campañel, sita en Santiago publicó el folleto titulado: “Miscelanea de apuntes varios y extracto de la doctrina del Padre Calatayud sobre el sacramento de la penitencia” dedicado a sus hijos y nietos.
Antonio Pena fue un industrial de Santiago vecino de Fontán, quien dirigía una barbería y una tienda de cosmética sita en la Rúa del Villar.
La repercusión de la muerte de Domingo Fontán tanto en la prensa de Galicia como en la de Madrid fue discreta; en la nacional nula. El Periódico editado en Vigo “El Miño, Periódico del Comercio de Intereses Generales” en su edición del 4 de Noviembre de 1866 publicaba el anuncio del luctuoso suceso:
“Galicia acaba de perder uno de sus más distinguidos hijos. El Sr. D. Domingo Fontán ha fallecido el día 24 de Octubre en los Baños de Cuntis.
Era el Sr. Fontán Doctor de la Universidad de Santiago, en donde había sido Profesor de Matemáticas sublimes, individuo de la Academia de la Historia y de la Sociedad de Geografía de París, Director jubilado del Observatorio de Madrid, Ex – Diputado a Cortes, Caballero de la Real y distinguida Orden de Carlos III, pero el más preciado título que le honraba, y hará inmortal su nombre, era el de autor del gran mapa de Galicia.
Si al Sr. Fontán le distinguían sus conocimientos científicos, también le hacían respetable sus prendas domésticas. Su apreciable familia y sus amigos llorarán eternamente la pérdida de varón tan eminente, Galicia, España entera, no dejará de asociarse al sentimiento que embarga hoy nuestra pluma. ¡Descanse e88n paz!”
El periódico de Madrid “La Época” en su edición Nº 5782 del día 7 de Noviembre de 1866, página 2ª reproducía incompleta la noticia dada por el “Miño”, omitiendo su último párrafo, al igual que el “Diario Español” del 7 de Noviembre de 1866 página 2ª y “La Reforma Diario Político Mercantil y Literario” Edición de Madrid del 8 de Noviembre de 1866 página 1ª.
El 8 de Noviembre de 1866 “La Gaceta” de Madrid en su número 125 también reiteraba la crónica dada por el “Miño”
Por último “La España” en su edición de Madrid N.º 6242 del día 17 de Noviembre de 1866 página 3ª difundía la información dada por “La Época”:
Así Domingo Fontán en su sepultura a perpetuidad del Cementerio General de Santiago pasó como se dice coloquialmente a dormir el “eterno sueño de los justos”, su memoria, su obra, para mayor gloria del Mapa Topográfico Nacional y provecho de quienes repetían sus operaciones geodésicas en Galicia, junto con el mundo que conoció, se desvanecía.
Domingo Fontán, al sorprenderle la muerte en Cuntis dejó inconcluso un último proyecto consistente en la construcción y explotación de cuatro molinos harineros en el Rio Umia, en Caldas de Reyes, cuya autorización solicitó al Ministerio de Fomento, Dirección General Obras Públicas junto con Benito Piñeiro, la concesión le fue otorgada mediante Real Orden de 21 de Mayo de 1867 autorizándole para utilizar en esos cuatro molinos 840 litros de agua por segundo.
Sobre Ramón de la Sagra se ocupaba “La Reforma Diario Político, Científico, Mercantil Literario” en su edición de Madrid del domingo 19 de Agosto de 1866 afirmando en su página 2ª:
“Según dice El Diario de la Marina, por Real Orden de 25 de Mayo último, se ha conferido a Don Ramón de la Sagra la comisión de estudiar la legislación colonial extranjera asignándole una pensión anual de 2.000 pesos con cargo al presupuesto de Ultramar.”
El 30 de Octubre de 1866 comenzaron en Madrid las sesiones de la Junta de Información de Ultramar para tratar de la situación de Cuba y Puertorrico en las que La Sagra tuvo una significativa participación.
La prensa de Madrid le dio amplia publicidad “La Epoca” 8 de Noviembre de 1866 página 2ª; “Diario Español” 9 de Noviembre de 1866, página 1ª”; La Lealtad” 9 de Noviembre página 2ª; “La Esperanza” 10 de Noviembre de 1866, página 3ª; y “La América” 12 Noviembre de 1866, página 4ª; donde se reiteraba que a Ramón de la Sagra se le había nombrado Presidente de la Sección 3ª denominada “población asiática.”
El 22 de Mayo de 1867, en el numero 42 (antiguo) de la Rúa del Villar de Santiago (casa grande del pozo) falleció Manuela Riva Gómez esposa de Fontán, a quien siempre llamó cariñosamente Manuelita, quien fue enterrada en el nicho contiguo al de su esposo.
En su partida de defunción consta lo siguiente:
“Don José Martínez Muñiz, Doctor en Derecho Canónico, Licenciado Sagrada Teología, Capellán de Honor y Predicador de S.M. Cura Párroco de San Andrés Apóstol de la Ciudad de Santiago.
Certifico: que en el libro tercero de defunciones de esta parroquia folio treinta y tres se halla la partida siguiente. En el Cementerio General de la Ciudad de Santiago a veinte y cuatro del mes de Mayo año mil ochocientos sesenta y siete se dio sepultura al cadáver de Doña Manuela Riva, viuda del Don Domingo Fontán e hija legítima de Don Pedro Riva y Doña Carmen Gómez, falleció el día veinte y dos a la edad de 60 años y de enfermedad hipertrofia del corazón. Recibió el Santo Sacramento de la Extrema-Unción. No hizo testamento. Y para que conste lo firmo fecha ut supra, Vicente Botana. Hay una rúbrica. Es copia literal de su original que obra en mi poder y a que me remito.
Y para que conste doy la presente firmada y autorizada con el sello de esta parroquia.
Santiago treinta de Diciembre de mil ochocientos ochenta y siete.
Doctor José Martínez Muñiz”
En la página 78, apartado necrológico del “Almanaque de Galicia para el año 1867”, Manuel Murguía afirmaba:
“…Como si este año estuviese Santiago destinado a ver la mayor parte de sus ilustres hijos, escritas las anteriores líneas, recibimos la noticia de la muerte del más distinguido, entre ellos, de aquel cuya laboriosa vida dejó un rastro imperecedero en la historia de Galicia, del Dr. D. Domingo Fontán, en fin, autor como todos saben, del precioso mapa geográfico de Galicia sin rival en España, por la gran escala en que fue levantado, y por el cuidadoso esmero con que fue hecho. El Sr. Fontán deja un vacío irreparable en Galicia, matemático distinguido, hombre público de un carácter entero y constante, ocupó aquellos puestos a que naturalmente le llamaba lo profundo de su saber. Fue Director del Observatorio Astronómico de Madrid, Diputado a Cortes, Gran Cruz de Carlos III y lo que más para nosotros, un verdadero amante de Galicia cuyo bienestar y aumentos deseaba y deseaba incansable.
También falleció en estos días el Santiagués Domingo Lareo, Ingeniero y Arquitecto, hombre digno de nuestro respeto por el santo amor que tuvo siempre a las cosas de Galicia, y a las bellas artes y por cariñosa protección que dispensó siempre a cuantos jóvenes se dedicaban en este país a la pintura y escultura. Más de uno le debe el nombre de que hoy goza, por el ánimo que infundió en su alma y por los consejos que le auxilió en los primeros pasos de su carrera artística.
- MURGUÍA”
Murguía igualmente daba la noticia del óbito del Ingeniero de Minas y Geólogo Casiano Prado del Valle, acaecido en Madrid el 6 de Julio de 1866.
También en el año de 1867, el Naturalista Ramón de la Sagra perdió a su esposa, la noticia la difundió el Diario de Madrid “La Esperanza” del 25 de Junio y la reprodujo “El Pensamiento Español “en su edición del 26 de Junio de 1867:
Leemos en “La Esperanza”:
“El correo de París nos trae la triste noticia que el día 14 del presente mes, falleció en su casa de campo, departamento de Sena, Mad. Fanny Adolphine esposa de nuestro amigo el distinguido literato Sr. Don Ramón de la Sagra, a quien acompañamos cordialmente en el triste dolor que le ha ocasionado tan sensible pérdida, rogando a Dios conceda a la finada el eterno descanso.”
Ramón de la Sagra residió en Paris los siguientes años donde permaneció hasta que el 18 de Julio de 1870, el Gobierno francés declaró la guerra a Prusia iniciándose la llamada “Guerra Franco Prusiana”; los franceses fueron derrotados en la Batalla de Sedan lo que permitió al Ejército Prusiano sitiar Paris el 19 de Septiembre hasta su capitulación de 28 de Enero de 1871, estos acontecimientos obligaron a Ramón de la Sagra a trasladarse a Neutchatel (Suiza) desde donde remite carta al Director del “Diario La Esperanza” que publica en su número 7961, correspondiente al 21 de Octubre de 1870:
“Neutchatel, 12 de Octubre de 1870.
Estimado amigo y Sr.: sabe V. que me hallo en Suiza por el aviso que le he dado en los días siguientes en que dejé París con todos mis efectos empaquetados para trasladarlos a otro paraje. El estado de mi salud me ha impedido completar mi pensamiento y solo me fue posible dejarme conducir al embarcadero de la línea de Lyon, que aquel día reunía gran parte de la emigración forzada de alemanes y de voluntarios de Suiza.
Llegué no sé cómo, al pueblecito de Zofinguer que el año pasado conocí y debía preferir por su baratura; pero llegué para no levantarme en más de un mes pues mis padecimientos se agravaron con tanta agitación.
Mi recurso fue la lectura de los periódicos y la conversación con algunos suizos imparciales que iban a verme, y a poco tiempo conocí que me hallaba en un país donde me era infinitamente más fácil que en Paris conocer la realidad de los hechos…”
La muerte del General Moderado Ramón María Narváez acaecida el 23 de Abril de 1868, fue el preludio de la llamada “Revolución Gloriosa “que se inició con el pronunciamiento del Almirante Juan Bautista Topete y del General Juan Prim y Prats el 18 de Septiembre, extendiéndose la revolución por toda España; las tropas leales a Isabel II, el 28 de Septiembre se enfrentaron con los militares sublevados en el Puente de Alcolea (Córdoba) batalla que ocasionó 1500 bajas entre los contendientes, la retirada de las tropas de Isabel II tras el fracaso de un ataque frontal, determinó el fin de su reinado partiendo al exilio el 30 de Septiembre de 1868; el 9 de Octubre se inició la Guerra de Cuba que duraría los siguientes diez años.
El 11 de Diciembre de 1870 en Génova, Italia, formando parte de una comisión para traer a España al nuevo Rey Amadeo I de Saboya, falleció el Geógrafo Pascual Madoz Ibáñez, sus restos se repatriaron recibiendo sepultura en el Cementerio del Sudoeste, de Barcelona, según se afirma en su biografía de la Real Academia de la Historia:
“sobre su tumba, sucia, rota y abandonada, se eleva un monumento costeado por suscripción popular”.
Ramón de la Sagra falleció en Neutchatel Suiza en casa de su amigo Adolphe Hugentobler quien le había acogido el 25 de Mayo de 1871, fue su última voluntad que no se diese noticia de su muerte al Gobierno Español, con el que estaba resentido por los muchos agravios recibidos; fue enterrado en el Cementerio Municipal de esa ciudad, sus restos mortales terminaron en el osario común una vez que su sepultura fue levantada con ocasión de una remodelación del Cementerio efectuada en 1940. Los restos de Fontán tuvieron mejor suerte después de estar a punto de tener idéntico fin.
“La Correspondencia de España” Diario Universal de Noticias, publicado en Madrid en su edición del 7 de Junio de 1871 daba la noticia:
“Ha fallecido en Neutchatel, Suiza, el Sr. D. Ramón de la Sagra, sabio naturalista español que contaba 79 años sus talentos reconocidos dentro y fuera de España eran fuertemente apreciados en Suiza habiéndole atribuido los últimos honores, la población donde ha muerto”.
El mismo Diario Madrileño en su tirada del 25 de Junio de 1871, publicaba la siguiente nota:
“Al anunciar el fallecimiento de D. Ramón de la Sagra los periódicos franceses y belgas, hacen grandes elogios de nuestro compatriota”.
El Gobierno de España conocida la noticia a través de su Ministro de Estado, Cristino Martos y Balbí remitió el 10 de Junio de 1871 al Rector de la Universidad la siguiente carta:
“A.M. Aime Humbert, Rector de la Universidad de Neufchatel:
Respetable y estimado Sr. como miembro del Estado en nombre del Gobierno, como español en nombre de la patria, me apresuro a enviaros la expresión de nuestra profunda gratitud, por las atenciones que habéis dispensado en vida, y el homenaje que rendisteis ya muerto, al ilustre Botánico y antiguo Diputado de las Cortes españolas D. Ramón de la Sagra, a quien las tempestades políticas de Francia llevaron a buscar un asilo en la tierra de la calma y la libertad.
En este acto de humanidad y de cariño, natural y espontáneo en vosotros, es un lazo más de simpatía y respeto de los dos países, prueba de una verdad que estaba ya en el ánimo de cuantos os conocemos, que hay algo en Suiza más puro que su cielo y más hermoso que sus montañas, más apacible que sus lagos: los corazones de sus hijos, en medio de las pasiones que nos combaten; en medio de la inquietud que parece ser el sello distintivo de nuestra época, nosotros también sabemos sentir y agradecer. Recibid, pues, estimado Sr. todo lo que podemos daros y confundid con los aplausos que España entera os envía el de vuestro atento y seguro servidor Q.V.M.B. Cristino Martos.”
En nuestra opinión, esta carta es de un manifiesto cinismo, pues fue el Gobierno Español quien le negó a Ramón de la Sagra su pensión de clases pasivas dejándole en la mayor indigencia, y en vida le privó de esos honores que en Suiza le otorgaron a su muerte.
Por un artículo publicado en “La Ilustración Gallega y Asturiana, Revista Decenal Ilustrada” tomo II N.º 20 del 8 de Julio de 1880, conocemos que algunos ejemplares de la Carta de Fontán salieron a la venta por 125 pesetas, no precisamente por sus descendientes.
“GRAN CARTA GEOGRAFICA DE GALICIA
Presentada en 1834 a S.M. la Reina Doña María Cristina por su Secretario de Estado.
- Domingo Fontán Director que fue del Observatorio Astronómico de Madrid, Diputado a Cortes, Individuo de la Academia de la Historia, y de la Sociedad Geográfica de Paris.
Esta gran Carta (doce hojas que miden unas tres varas en cuadro) es demasiado conocida para que necesite nuestra descripción, cuanto menos nuestros elogios. Está en ella contenida la vida de un sabio. Su publicación hace treinta y cinco años le abría las puertas de todas las sociedades científicas de Europa. Inició con mucha antelación, la serie de trabajo de su especie en que se ocupa la generación actual, y hasta hoy nadie ha podido mejorar la obra del eminente gallego. Agotada la edición los poquísimos ejemplares que se han podido adquirir se venden a 125 pesetas.”
En el periódico “Crónica de Ponferrada” Año III Nº 638 en su edición del 28 de Junio de 1888, se vierte un artículo que refiere los inicios del Panteón de Gallegos Ilustres de Santiago de Compostela en el Convento de Santo Domingo de Bonaval, donde actualmente se encuentran los restos de Domingo Fontán. El texto del artículo que reprodujo “El Correo Gallego”, publicado en Santiago en su número 2282 del 28 de Junio de 1888 es el siguiente:
“Leemos en nuestro apreciable colega:
Galicia Diplomática
Muy en breve va a tener principio de realidad los dos pensamientos por tanto tiempo acariciados y expuestos en varios periódicos por el Director de “Galicia Diplomática” Don Bernardo Barreiro, éstos; una sociedad Gallega de Escritores y Artistas y un Panteón de Gallegos Ilustres. Esto va a comenzarse en el hermoso templo de Santo Domingo de Santiago, abriendo en una de sus capillas el arco sepulcral de Rosalía de Castro, al que seguirán entre otros, los de Casares, Varela Montes, Aurelio Aguirre, Corzo, Fontán etc. y aquella, constituida ya una Comisión que se ocupa de la redacción del reglamento, invitará en la semana próxima a los escritores y artistas de esta ciudad para dar la lectura al mismo. Estamos pues de enhorabuena.”
Al parecer en esas fechas ya estaba decidido exhumar los restos de Rosalía de Castro, quien había fallecido el 15 de Julio de 1885 en Iria Flavia, Padrón para trasladarlos desde el Cementerio de Adina a Bonaval, donde se había encargado la construcción de un mausoleo o arcón funerario al escultor Jesús Landeira Iglesias financiado por suscripción popular, principalmente por donaciones de emigrantes cubanos con el propósito de rendirle homenaje más que iniciar un Panteón de Gallegos Ilustres, ello a iniciativa de la Sociedad Económica de Amigos del País de Santiago, su Ayuntamiento y el Movimiento Regionalista.
El 25 de Mayo de 1891, los restos de Rosalía de Castro fueron trasladados a Santo Domingo de Bonaval, sin ser aún Panteón de Gallegos Ilustres, a tal acto no asistieron su esposo Manuel Murguía ni sus hijas.
Comenta Justo Barreiro (Universidad de Santiago de Compostela) en un artículo sobre las relaciones entre el Gallegismo y Catalanismo publicado en el libro titulado : “Joc Literari estrateguies de representación : 150 anys dels Jocs florals de Barcelona 2012” Edición Josep M. Domingo, donde se recogen las ponencias presentadas en las jornadas académicas internacionales “150 años de los Juegos Florales de Barcelona” celebradas los días 12 y 13 de Noviembre de 2008 y organizadas por el Instituto de Estudios Catalanes. (página 32):
“La Asociación Regionalista Gallega utilizó el traslado de los restos mortales de Rosalía de Castro desde Iria Flavia a Santiago, que tuvo lugar el 25 de Mayo de 1891 como acto de afirmación política.”
Sobre la inhumación de los restos de Rosalía de Castro en Bonaval, el Catedrático de Filosofía de la Universidad de Santiago, Carlos Baliñas Fernández como uno de los ponentes del Congreso internacional de estudios sobre “Rosalía de Castro y su tiempo” celebrado en Santiago del 15 al 20 de Julio de 1985, en el libro donde se recopilaron las actas del Congreso, Tomo III publicado por el Concello de Cultura gallego, Universidad de Santiago 1986, se incluyó el artículo titulado “LA RECEPCIÓN POPULAR DE ROSALÍA” del que reproducimos lo siguiente: (página 170)
“…Aquel mayo de 1891 nacía el mito de Rosalía es decir, iniciábase ese proceso, siempre enigmático y sutil, de sublimación de la realidad por el que se olvidan las miserias y vulgaridades que pudiera tener la persona fallecida para que de ellas reluzca solamente la idea que se quiere ver. Después el proceso ya marcharía por sí mismo, porque los mitos una vez surgidos tienden de por sí a medrar con tal de que no se entreguen a manipulaciones demasiado evidentes o actos indecorosos…..”
(texto traducido del gallego).
La Revista del Centro de Letras Hispano Americano “CELEHIS”, Año 27 número 36 del mes de Abril de 2018, en su página 24 recogía el artículo de la Ensayista, Poeta y Doctor en Teoría de la Literatura por la Universidad de Santiago, Marta Do Cebreiro Rabade Villar, titulado:
“Cuerpos desenterrados, Rosalía de Castro como santa cultural” Universidad de Santiago, del que copiamos el siguiente fragmento:
“…Pero su cuerpo no reposará en un panteón familiar, sino en un espacio de resonancias institucionales y escala mucho menos humana que su tumba padronesa. Se trata de una decisión política, en el mismo sentido en que las decisiones que afectan a los escritores que adquieren notoriedad, forman parte, ya sea en el presente o póstumamente de un férreo régimen biopolítico de administración de la vida y de la muerte.
En este caso, la institución más relevante para entender el destino del cuerpo de Rosalía de Castro es la ya mencionada Asociación Regionalista Gallega, que en los seis años que median entre su muerte y entierro, en 1885, y su exhumación y posterior traslado en ferrocarril a Santiago de Compostela en 1891, ha ganado peso en la sociedad y ha convertido a Rosalía en la encarnación de sus ideas políticas, probablemente no sin una notable resistencia por parte de sus familiares más directos El Acta Notarial (levantada en el momento de la inhumación de sus restos), pone de relieve que el origen de la campaña que da lugar al traslado es una iniciativa americana: son los emigrantes gallegos en la Habana los que recaudan la mayor parte de los fondos, completados por la Asociación Económica de Amigos del País. Seguramente la relación de Murguía con los emigrantes en la isla de Cuba era más fluida que con los representantes del rexionalismo en Galicia, lo que sumado a la resistencia eclesiástica para ofrecer una misa en nombre de Rosalía (Rodríguez 2011: 548 y ss) contribuiría en parte a explicar su ausencia…”
Por nuestra parte, somos de la opinión de que las lealtades de Manuel Murguía estaban más con los Regionalistas Liberales que con los emigrantes de la Habana.
Fundamentamos dicha opinión a la vista de los catorce números impresos en Santiago desde el 30 de Marzo de 1891 y el 15 de Enero de 1892 de la Revista “La Patria Gallega, Boletín Revista, Órgano oficial de la Asociación Regionalista” bajo la dirección de Alfredo Brañas Menéndez quien fue después de Rosalía de Castro el segundo Ilustre gallego en ocupar el Panteón de Santo Domingo de Bonaval en 1906.
Martínez Murguía fue colaborador de la Revista en la que publicó diferentes artículos entre ellos la conferencia que dio en la Liga de Catalunya en Mayo de 1890 titulada: “ORÍGENES Y DESARROLLO DEL REGIONAMISMO EN GALICIA”
Los catorce números publicados del citado Boletín se inician con el anuncio en una sola cara del Tomo III de la “HISTORIA DE GALICIA” de Murguía por el precio de 30 céntimos.
En la segunda hoja de sus cuatro primeros números, los artículos se empiezan precedidos del siguiente párrafo:
“Debe el Estado español al antiguo reino de Galicia desde el año 1763 por anticipos hechos en CALIDAD DE REINTEGRO por carreteras de otras provincias de la Monarquía, la calidad de 7.320.464 reales”.
El primer número de la Revista Boletín contiene el artículo de Alfredo Brañas titulado “EL REGIONAMISMO GALLEGO” del que recogemos los siguientes párrafos:
“…. Constituida se halla pues la gran asociación regionalista gallega bajo los auspicios de la historia y venerada institución de los Juegos Florales, que vienen a ser como el compendio y resumen de nuestras aspiraciones, puesto que reflejándose en las obras poéticas y literarias de un país de ideas y los sentimientos que lo dominan, por las obras de nuestros ingenios llegaremos pronto a saber lo que pensamos, sentimos y queremos.
Cataluña ha llegado a ser grande y poderosa y a penetrarse de que era una nacionalidad con elementos propios y exclusivos merced a ese culto majestuoso y solemne de los Juegos Florales: Galicia sabrá imitarla, seguir sus huellas y llegar por los mismos caminos al término ansiado de tantos sufrimientos y de tan crueles humillaciones.
Pero como si no bastase el feliz augurio de los Juegos Florales para garantizar el éxito y el triunfo del regionalismo gallego, nace este armado de todas las armas, como Minerva de la Cabeza de Jupiter, con perfecta unidad de miras, dándose una abrazo de amor todas las provincias, sin más programa que la salvación de la patria, sin más credo que el de la libertad y el de las autonomías regionales; con riguroso orden y severa disciplina; sin discutir el jefe y el apóstol de la nueva idea, jefe cuyo nombre sabían de memoria y llevan en el corazón todos los gallegos, puesto que todos sabíamos de antemano que al Salustio de nuestra historia, al eminente y respetable D. Manuel Murguía, correspondía de Justicia y de derecho el honroso y alto puesto que le ha sido asignado…”
“… Y sucedió al cabo lo que impacientes esperábamos: la tierra estéril e improductiva regada con las lágrimas de Rosalía, Camino, Pondal y Bercia Caballero, las heces amargas de Curros y García Ferreiro, brotó primero ayes de desconsuelo, luego suspiros de amor y de esperanza y por último noble protesta de indignación y patrióticas evocaciones a los vasallos del unitarismo invitándoles a que se presten al combate para la reconquista de sus antiguos fueros y sus perdidas libertades…”
“… los regionalistas no admitimos ningún factor común a que tienden jerárquicamente dispuestos, los elementos constitutivos de la nación, tales como las fronteras naturales, la raza, la lengua, las costumbres y la religión o las creencias. Para nosotros la nacionalidad resulta de la combinación misteriosa e incomprensible de todos esos factores, enlazados por el derecho, la historia, y la conciencia íntima de una personalidad característica propia, individual y distinta, por lo tanto, de otras entidades análogas…”
“… y esta conciencia que los pueblos tienen de su libertad natural, este sentimiento de identificación con unos y de semejanza con otros es lo que constituye y forma el concepto de nacionalidad…”
“… El orden religioso es superior independiente del orden social y político: no reconoce fronteras, ni raza, ni idioma, ni códigos, ni costumbres y tradiciones: la religión no puede jamás constituir ni servir de base a las nacionalidades y así lo reconocen la filosofía y la política más ortodoxa…”
“… Por eso no tenemos por ahora más armas que la corona de laurel, la flor natural del certamen, la péñola del literato y la lira del poeta ¡Dormid tranquilos pues, enemigos de la pequeña patria, que todavía no se sienten en las entrañas de la tierra los ruidos precursores del gran acontecimiento del tercer día!…”
Del contenido de los citados catorce números de la Revista “La Patria Gallega” destacamos el del 30 de Mayo de 1890 dedicado íntegramente a Rosalía de Castro y al traslado de sus restos a Santo Domingo de Bonaval, donde se reproduce el Acta Notarial levantada en el momento de su inhumación por el Notario al que posteriormente nos referiremos. Jesús Fernández Suárez; y el del 30 de Junio de 1890 dedicado a los “Juegos Florales de Galicia”.
Esos Juegos Florales celebrados en Tuy entre los días 23 y 26 de Junio fueron organizados por la Asociación Regionalista Gallega como acto de afirmación patriótica galleguista, siendo los primeros que tuvieron como lengua oficial el gallego, tanto Brañas como Murguía en sus discursos reivindicaron su uso.
El traslado de los restos de Rosalía a Bonaval tuvo una amplia repercusión no solo en la prensa gallega, sino también en la de la Villa y Corte.
El Heraldo de Madrid, Diario Independiente del Martes 26 de Mayo de 1891, Año II núm. 207, página 2ª, afirmaba:
“Los restos de Rosalía de Castro Murguía
Coruña 26 (8m) Se ha verificado en Santiago la traslación de los restos magistrales de la inspirada poetisa gallega Rosalía de Castro de Murguía, autora de los Cantares Gallegos y otras hermosas composiciones entre las que se encuentra Follas Novas.
Toda la población ha tomado parte de tan solemne acto, asistiendo a él en prueba de respeto, todas las autoridades, el clero, los estudiantes y una banda de música que ejecutó durante el trayecto una marcha fúnebre.
Sobre la tumba, D. Alfredo Vilas pronunció un elocuente discurso elogiando las cualidades de Rosalía de Castro.
El pueblo en masa asistió a la ceremonia. Sobre la caja de la finada fueron puestas diferentes coronas.
Rosalía de Castro había muerto en Padrón desde donde fue conducida a Santiago – REAL”.
“El Demócrata” Madrid 26 Mayo 1891 página 2ª
Noticias de provincias, comentaba:
“Los restos mortales de la inimitable poetisa gallega Rosalía de Castro de Murguía, autora de los Cantares Gallegos, Follas Novas, han sido trasladados con gran solemnidad desde Padrón a Santiago.
Al acto asistió el clero, los estudiantes, las autoridades y una banda de música.
El Orfeo Valverde cantó al pasar el cortejo por delante de la Universidad Compostelana.
Un pueblo numerosísimo ha acompañado los restos de Rosalía de Castro hasta la Iglesia de Santo Domingo, donde quedarán depositados.
Mañana se celebrarán solemnes funerales”.
“El Eco de Galicia” del viernes 22 de Mayo de 1891 nº 1509 en su página 3ª insertaba la siguiente nota:
“El Gobernador Civil de la Coruña no ha podido conceder el permiso que se le pidió para trasladar los restos mortales de la poetisa gallega Rosalía de Castro porque no está dentro del círculo de atribuciones el otorgar el permiso solicitado, toda vez que estas atribuciones son exclusivas del Gobierno de S.M. a quien se debe acudir”.
“La Gaceta de Galicia”, Diario de Santiago del mismo día 22 de Mayo de 1891, número 112 señalaba:
“Hoy por la mañana el Sr. Manuel de Murguía recibió el siguiente telegrama oficial:
Madrid Gobernación al Sr. Murguía:
Queda autorizada la traslación de los restos de su esposa Dª Rosalía de Castro al mausoleo erigido en la Iglesia de Santo Domingo, y se participa al Gobernador para que dicte, desde luego las instrucciones oportunas”.
Nos sorprende que al multitudinario acto de la inhumación de los restos de Rosalía de Castro, no asistiese su familia que fue representada por José María Portal González, no me refiero a sus hijas Alejandra (1859-1937), Aurora (1868-1942), Gala (1871-1964), Amara (1873-1921), dado que en el Siglo XIX estaba mal visto que las mujeres asistieran a tales actos, quienes se limitaron a remitir una corona de flores, sino por el contrario a su esposo Manuel Murguía quien autorizó dicha inhumación. Diferentes autores han especulado si obedecía su ausencia al secuestro simbólico de la figura de su esposa por parte del regionalismo político, cosa que no creemos a la vista de lo expuesto; o por no contradecir su deseo de ser enterrada en el Cementerio de Andina, lo que se evidencia también refutado ante el hecho de que fue él quien solicitó las pertinentes autorizaciones para efectuar dicho acto en el que se limitó a remitir una corona al igual que sus hijas.
El 14 de Septiembre de 1896 falleció el segundo de los hijos sobrevivientes de Domingo Fontán en la Fábrica de Papel del Castro de Lousame. Manuel Fontán Riva siendo su estado civil el de soltero, quien fue Licenciado en Derecho Civil y Canónico.
La segunda inhumación que se efectuó en la Iglesia de Santo Domingo de Bonaval fue el 19 de Enero de 1906, cuando se depositaron en un mausoleo situado enfrente del de Rosalía de Castro, los restos del Catedrático de Economía Política de la Universidad Compostelana e ideólogo y promotor del Regionalismo Tradicionalista Gallego Alfredo Brañas Menéndez quien había fallecido el 2 de Febrero de 1900 en Santiago donde se le dio sepultura en el Cementerio del Rosario, empezando a consolidarse el pensamiento de convertir Santo Domingo de Bonaval en Panteón de Gallegos Ilustres.
La prensa de la época comenzó a cimentar esta idea en diferentes artículos; “La Coruña Moderna”, Revista semanal publicada en esa Ciudad en su número 83, recordaba la figura de la Ilustre Penalista, Escritora y Periodista Concepción Arenal Ponte, fallecida en Vigo el 4 de Febrero de 1893 publicando el siguiente artículo:
“MONUMENTO EN VIGO EN HONOR A CONCEPCION ARENAL
Sr. Director Juan Tejada Velasco, Director de La “Coruña Moderna”.
He leído en varios periódicos de la región, que en la Casa Consistorial de Vigo se colocó el modelo en yeso del monumento que proyecta construir aquel Ayuntamiento para guardar las cenizas de la ilustre pensadora ferrolana Concepción Arenal.
Los detalles que dichos periódicos dan del proyectado monumento hacen suponer que el citado Ayuntamiento pretende que la obra sea digna de la ilustre escritora a quien se dedica, puesto que no se perderá un detalle que pueda engrandecerla y ayude a recordar la obra inmortal de la escritora que tan alto supo colocar el nombre de Galicia, y a la mujer, todo corazón, que dedicó su vida a sembrar el bien y que tanto trabajó en favor de los humildes, de los necesitados.
El nombre de Concepción Arenal, es de los que no solamente deben repetirse con profundo respeto por los gallegos. Todos y por todos los españoles, sino que debería grabarse de ser posible y en lujoso monumento, no solamente en Vigo sino en todas las poblaciones de Galicia para que en todas partes, fuera su nombre conocido y admirado.
De modo que el proyecto del Ayuntamiento de Vigo es altamente loable y demuestra la adoración que aquella ciudad tiene por la que allí duerme el último sueño en humilde sepultura en armonía con la humildad de la que retirada de la sociedad y renunciando a cuantos honores que se le ofrecían hizo vida retirada entregada a su único placer: enjugar lágrimas.
Pero ¿no parece lógico que esas cenizas sagradas, que esos restos mortales de la primera figura femenina del siglo XIX, de la egregia gallega fueran a ocupar el puesto a que tiene indiscutible derecho en el Panteón de Gallegos Ilustres al lado de la cantora de nuestros valles la incomparable Rosalía de Castro?
¿No deberíamos todos los gallegos intentar ese traslado y proponer al digno Ayuntamiento de Vigo, que ese monumento que proyecta con esa intención que le honra sea construido en Santo Domingo?
Es natural que Vigo quiera en su arranque de amor patrio (o local mejor dicho) conservar allí esas cenizas ilustres; no hemos negado ese derecho como no hemos de discutirle cumplir su deseo en donde y como le parezca mejor y repetimos que todo cuanto se haga en homenaje a la célebre criminalista, lo encontramos bien; pero puesto que bien o mal escogido se señaló Santo Domingo para Panteón de Gallegos Ilustres no es lógico y natural que una de las más ilustres gallegas, tengan allí su mausoleo, su monumento, su sitio que nadie pueda discutirle, ni nadie debe intentar quitarle, ni aun escudado en lo que pueda parecer más justo, más notable?
Cuando se trata de un deber, deben desaparecer todas las ambiciones por legítimas que parezcan y deben ser todos los gallegos, (pues es una gloria nacional) rendir ese tributo a las cenizas de la que hizo del deber un culto al que consagró todos los alientos de su privilegiado talento.
Ahí va la idea escrita, sin galas ni pasiones con la escudiza de una tosca pluma sin pretensiones, con la única intención de que sea acogida por quien pueda y quizás hacer algo en este sentido.
Ferrol ENE”
“La Coruña Moderna” Nº 85 del 14 de Octubre de 1906 refiriéndose nuevamente a Concepción Arenal reiteraba:
“…¿Por qué no se piensa en trasladar sus cenizas al Panteón de Gallegos Ilustres de la Iglesia de Santo Domingo?
Si así se hiciese podría prepararse un homenaje solemne, grandioso como corresponde a la memoria de tan insigne persona.
- CASAS”
El periódico de Madrid “La Correspondencia de España” Nº1835 editado el 4 de Abril de 1908, comentando la celebración de la velada celebrada el día anterior en el Teatro Príncipe de la Coruña en honor del poeta Manuel Curros Enríquez, quien había fallecido en la Habana el 7 de Marzo de 1908, siendo repatriado y depositado en el Cementerio de San Amaro de la Coruña, afirmaba:
“Se apuntó la idea de trasladar el cadáver del poeta Curros al Panteón de Gallegos Ilustres de Rosalía de Castro en Santiago”
“La Correspondencia Gallega” Diario de Ponferrada Número 6169 del 19 de Octubre 1910, en un artículo referente al mausoleo proyectado por el Ayuntamiento de Vigo para acoger los restos de Concepción Arenal comentaba:
“Y ahora que esas cenizas van a removerse y guardarse en la urna, bien pudiera pensarse en trasladarlas al Panteón de Gallegos Ilustres, pues aunque el que tenemos en Galicia no merece tal nombre por lo abandonado y ruinoso en que se encuentra, ésta es la ocasión de pensar en hacerlo digno de que lleve este nombre, o restaurar el que existe, en una forma sencilla y elegante, separándolo de las ruinas viejas y húmedas, haciendo un claustro lleno de luz y aire puro que en él puedan descansar todas las cenizas de esos genios fecundos que tanto enaltecen la tierra galiciana, y que por falta de unidad y elevados pensamientos se encuentran olvidados en distintos cementerios.
Es lástima que la vieja Compostela, la Ciudad de los monumentos y de tanta belleza artística no piense en poseer otra joya de gran valor como sería un Panteón de Gallegos Ilustres…”
El “Progreso” Periódico de Lugo Nº 873 del 19 de Febrero de 1911 daba la noticia de iniciarse la restauración de la Iglesia de Santo Domingo que se encontraba en lamentable estado después de años de abandono.
“Por fin será un hecho, dentro de poco tiempo, la restauración de la Iglesia de Santo Domingo, para convertirla en Panteón de Gallegos Ilustres”
El diario de la Coruña “El Noroeste” número 5.572 del 20 de Febrero de 1911, insistía en la misma idea:
“Dice un periódico de aquella ciudad que pronto será un hecho la restauración del templo de Santo Domingo a fin de convertirlo en Panteón de Gallegos Ilustres”.
Nuevamente “El Noroeste” en su número 5617 del 6 de Abril de 1911, sobre la financiación de la restauración afirmaba:
“El Ayuntamiento ha pedido al Estado una subvención en metálico para restaurar la Iglesia de Santo Domingo y convertirla en Panteón de Gallegos Ilustres. Dase como entendido que esta súplica será atendida”
Iniciado el siglo XX la figura y obra de Fontán se mantenía en el más absoluto olvido cuando su familia fue objeto de atención en el “Correo de Galicia” Diario Independiente de avisos y noticias, publicado en Santiago el 30 de Diciembre de 1911, donde daba la siguiente:
“En la noche del 27 al 28 del actual, una mano criminal prendió fuego a la casa destinada a almacén de maderas y leña que, en el lugar del Castro, Parroquia de Lousame, posee Rosendo Fontán Riva. Tan pronto el vecindario se dio cuenta de lo ocurrido, acudió presuroso a prestar auxilio. A pesar del ahínco con que se trató de atajar el voraz elemento no fue dable lograr el propósito. La casa quedó reducida a escombros. También estuvo a punto de ser presa de las llamas otra casa contigua en la que habita con su familia el Sr. Fontán.
Las pérdidas ocasionadas por el incendio se calculan en 20.000 pesetas. Sospechando que los autores del criminal atentado sean Domiciano Senra y un hijo de éste llamado Avelino a los cuales busca la Guardia Civil”.
Según editó “El Progreso” de Lugo en su rotativa del 31 de Diciembre de 1911, estos fueron detenidos como presuntos autores del incendio calculándose las perdidas en 500 pesetas.
“El Eco de Santiago” Nº 9642 en su edición del 30 de Octubre de 1912, hace referencia a los actos celebrados en Bonaval por el eterno descanso de los allí enterrados (Rosalía de Castro y Alfredo Bañas):
“El sábado próximo, a las doce de la mañana aproximadamente, el muy Ilustre Sr. Capitular celebrará el Santo Sacrificio en la Capilla de la Iglesia de Santo Domingo, dedicada a Panteón de Gallegos Ilustres por el eterno descanso de los allí sepultados. La Real Academia Gallega ha enviado la corona que se colocará sobre el mausoleo de la eminente poetisa.”Rosalía de Castro.
A la misa asistira el orfeón y el sexteto Curros. El Mausoleo estará cubierto de flores. Hoy ha sido arreglado en algunas partes que estaba agrietado. Se invitará a la prensa de la Coruña para que concurra”.
Nuevos homenajes se efectuaron en Bonaval en honor de Rosalía de Castro, según menciona “El Noroeste” Nº 6276 en su edición del 2 de Noviembre de 1912 y “El Eco” de Santiago nº 9644 de esa misma fecha.
“El Noroeste” nº 6277 del 3 de Noviembre de 1912, publicó un artículo titulado “El viejo templo” en el que refería la desolación y casi ruina de la Iglesia de Santo Domingo:
“..No apoyaremos nosotros la idea de que Santo Domingo sea Panteón de Gallegos Ilustres, la misma tumba de Rosalía de Castro -tan sin majestad- es pobre en la desnudez paupérrima de la iglesia…” “…se habló ayer de un llamamiento a los gallegos para que una suscripción facilite medios para mejor honrar la memoria de la ilustre muerta…”
Mientras la idea de un Panteón de Gallegos Ilustres se consolidaba, en Santo Domingo de Bonoval, y se empezaba a rendir públicos homenajes a Rosalía de Castro; la olvidada figura de Domingo Fontán tomó relevante notoriedad por un hecho triste, lamentable y bochornoso, totalmente ajeno a su persona, con motivo de acordarse en la Sesión Supletoria de la Ordinaría, celebrada por el Ayuntamiento de Santiago, el día 30 de Octubre de 1912, donde en el punto 6º del acta levantada, que obra en el Archivo Histórico Universitario de Santiago, se hace constar el siguiente acuerdo:
“Reconocer a favor de D. José García la propiedad del nicho número trescientos seis del Cementerio General por haberlo adquirido de los herederos de D. Félix Fontán Riva mediante escritura otorgada el doce de Octubre corriente ante el Notario de esta Ciudad D. Jesús Fernández Suárez. Lo propone la Comisión de Higiene en un dictamen del día veintitrés”.
“La Gaceta de Galicia”: Diario de Santiago Nº 250 en su edición del viernes 1 de Noviembre de 1912 en el apartado “Crónica del día” publicaba:
“Las cenizas de un sabio.
En el número 306 de nuestro Cementerio General se encuentran depositadas desde el 24 de Octubre de 1866 los restos del eminente sabio gallego e ilustre geógrafo D. Domingo Fontán autor del primer “Mapa de Galicia” que tanta reputación científica le proporcionó.
Este distinguido compatriota, nació en la parroquia de Portas, Caldas de Reyes, fue Doctor de la Universidad de Santiago en donde ha sido profesor de Matemáticas sublimes, individuo de la Academia de la Historia y de la Sociedad Geográfica de París, Director del Observatorio Astronómico de Madrid, Diputado a Cortes en varias legislaturas, Caballero de la Real y distinguida Orden de Carlos III etc….”
“… El Miño” periódico vigués de aquella época al dar la noticia de su muerte se expresó en estos términos:
“Si al Sr. Fontán le distinguían sus conocimientos también le hacían respetable sus prendas domésticas. Su apreciable familia y sus amigos lloran eternamente la perdida de varón tan eminente, Galicia, España entera no deja de asociarse el sentimiento que embarga hoy nuestra pluma ¡Descanse en paz! El Miño” (4 de Noviembre de 1866).
La memoria del insigne sabio gallego Sr. Fontán no debe permanecer oscura ya que tanto brillo en vida tuvo.
Y ahora en el nicho donde se guardan sus restos, ya que la familia dispuso de tal sepulcro, necesario es que El Excelentísimo Ayuntamiento de Santiago tome un acuerdo para depositar dichos restos como reliquias de un sabio en un cinerario de su propiedad, ínterin no se llegue al tan decantado Panteón de Gallegos Ilustres en la iglesia de Santo Domingo.
Al Sr. Pena Gamallo, que hace pocos días tuve un feliz recuerdo para la memoria de este insigne sabio con ocasión de discutirse en el Consejo (Municipal) el homenaje al Doctor Casares encomendamos las presentes líneas escritas hoy solo como voz de alerta y que proyectamos ampliar JEREAL” (Seudónimo del Periódico Jesús Rey Alvite).
En dicho apartado Crónica del día, se incluía:
“Homenaje a Rosalía
Promete a nuestro juicio, y por los preparativos, resulta digno de tan insigne criatura, alma de nuestra literatura regional, corazón grande, generoso excelso que aún dentro de su tumba, su memoria nos da vida y nos alienta con cariño a Galicia.
La prensa ha secundado la iniciativa de la Gaceta, y los trabajos de nuestro compañero Jereal.
Anticiparemos que el acto será mañana a las doce y consistirá en una misa rezada a la que concurrirán las autoridades y representantes de centros de Santiago.
Oficiará la misa el Sr. Amor.
Vienen periodistas de la Coruña y Pontevedra delegando los de Lugo y Orense en personas que aquí se encuentran.
Hoy también llega en el tren de las once nuestro antiguo compañero Javier Montero Mejuto, portador de una ofrenda de flores que a la insigne Rosalía dedica “Heraldo de Vigo” a cuya redacción pertenece tan simpático joven gran admirador de la excelsa autora de “Follas Novas”.
También vendrán representantes de la Academia Gallega de la Coruña.
En nombre de dicho centro el poeta Juan Bercia Caballero, ha dirigido las invitaciones, que hoy serán distribuidas.
El homenaje creemos que será magnífico, severo y suntuoso.
Desde hoy a las dos de la tarde estará iluminado el mausoleo de la ilustre gallega.
Al pueblo de Santiago, al cuerpo escolar, a todo elemento valioso que ame nuestras glorias, invitamos a que mañana asistan a elevar una oración por Rosalía dejando sobre su tumba flores muchas flores…”
Como dato que será de interés, el Sábado 2 de Noviembre de 1912, no se publicó la Gaceta de Galicia, pasando a ser nº 251 los ejemplares de la edición del Domingo 3 de Noviembre.
La anterior crónica fue un duro y público reproche a la familia de Domingo Fontán que en esa época la constituían los descendientes de Félix Fontán Riva fallecido en Santiago el 9 de Febrero de 1907, compuesta por sus hijos Carmen y Domingo nacidos del matrimonio contraído por su padre en primeras nupcias con Vicenta Pereira, y Manuel habido de un posterior matrimonio, efectuado con Manuela Lorenzo Losada, quien había fallecido en Santiago el 25 de Julio de 1911. Por otro lado los descendientes de Rosendo Fontán Riva, casado con Everilda Medina Cabezudo, llamados Everilda, Enriqueta, Regina y Manuel, residentes en la Fábrica del Castro de Lousame, cerca de Noya.
Al día siguiente 2 de Noviembre de 1912 el quinto Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Santiago Pedro Pena Gamallo formula la siguiente propuesta que se conserva en el Archivo Histórico Universitario de Santiago:
“Al Excmo. Ayuntamiento,
Coincidiendo con el risueño despertar halagüeño resurgimiento de Galicia, es de actualidad aquilatar méritos y rivalizar en la patriótica labor de honrar la memoria de todos sus esclarecidos hijos que con privilegiada inteligencia ha legado timbres de gloria a la Historia, enalteciendo el nombre de nuestra pequeña patria.
Compostela, que se envanece de tener la honra de ser depositaria de los preciados restos que una gran parte de los sabios que antaño formaron aquella brillante legión, viene, desde ha tiempo cumpliendo de gallarda forma, y por medio de V.E., el sagrado deber de rendirles merecido homenaje y perpetuar su gloriosa memoria.
Recientes son los últimos acuerdos que en tal sentido V.E.se ha servido adoptar en honor de los inolvidables y sabios gallegos Doctores Casares y Teijeiro.
Hacer extensivo dicho homenaje a otro no menos sabio y también eximio hijo de esta región D. Domingo Fontán, Ilustre Autor del Mapa de Galicia, no solo sería verdadera obra de justicia, a la que V.E. rindió fervoroso culto, sino también, que con ello se evitaría, además, el sensible caso de que las cenizas de tan distinguido gallego hayan de correr la triste suerte de ser trasladadas al osario común, una vez que habiendo pasado a nuevo dueño el nicho en que se guardan, no fueron aún recogidas por los suyos.
Por eso, el que suscribe, respondiendo además a oportunos y plausibles requerimientos de la prensa local, tiene el honor de proponer a V.E. amante siempre de las glorias gallegas, se digne acordar:
1º.- Que los restos aludidos del Sr. Fontán, sean recogidos y depositados con carácter gratuito, en una de las urnas cinerarias propiedad del Municipio, hasta tanto no se lleve a cabo el patriótico pensamiento de construir un panteón para gallegos ilustres; y
2º.- Que se costee y coloque en la casa número 19 de la Rúa del Villar donde residió aquel sabio gallego, una lápida conmemorativa para recordar su insigne personalidad a las venideras generaciones.
Palacio Municipal de la Ciudad de Santiago a 2 de Noviembre de 1912.
Pedro Pena”
Pedro Pena Gamallo (Santiago de Compostela 27 de Marzo de 1853 – 18 de Junio 1920), fue Teniente Alcalde del Ayuntamiento de Santiago y Alcalde interino en 1909. Militó en el Partido Liberal, heredó de su padre Antonio Pena, testigo del testamento de Fontán de 1838, una barbería sita en la Rúa del Villar Nº45 y una tienda de cosméticos ubicada en el Nº 66 de dicha Rúa, además del inmueble donde residía en el Nº 60, su hijo Pedro Pena Pérez fue Catedrático de Patología y Clínica Médica de la Universidad de Santiago.
El día 6 de Noviembre de 1912, tuvo lugar la Sesión Supletoria de la Ordinaria celebrada por el Ayuntamiento de Santiago y presidida por su Alcalde Salvador Cabeza de León, cuya acta obra en el Archivo Histórico Universitario de Santiago.
En el punto 5º de la misma se acordó:
“Aprobar lo propuesto por el Sr. Pena en la siguiente moción y autorizar a la Alcaldía para llevarla a la práctica con licencia de la familia del interesado.
Coincidiendo con el risueño despertar y halagüeño resurgimiento de Galicia, es de actualidad aquilatar méritos y rivalizar en la patriótica labor de honrar la memoria de todos sus esclarecidos hijos que con su privilegiada inteligencia han legado timbres de gloria a la Historia, enalteciendo el nombre de nuestra pequeña patria.
Compostela, que se envanece en tener la honra de ser la depositaria de los preciados restos de una gran parte de los sabios que antaño formaron aquella brillante legión, viene desde ha tiempo, cumpliendo de gallarda forma y por medio de V.E. el sagrado deber de rendirles merecido homenaje y perpetuar su gloriosa memoria.
Recientes son los últimos acuerdos que en tal sentido V.E. se ha servido adoptar en honor de los inolvidables y sabios gallegos Doctores Casares y Teijeiro.
Hacer extensivo dicho homenaje a otro no menos sabio y también eximio hijo de esta región, D. Domingo Fontán, ilustre autor del gran mapa de Galicia, no solo sería verdadera obra de justicia, a la que siempre V.E. rindió fervoroso culto, sino también que con ello se evitaría, además el sensible caso de que las cenizas de tan distinguido gallego hayan de correr la triste suerte de ser trasladadas al osario común una vez que habiendo pasado a nuevo dueño el nicho en que se guardan, no fuese aún recogidas por los suyos.
Por eso el que suscribe, respondiendo además a oportunos y plausibles requerimientos de la prensa local, tiene el honor de proponer a V.E. amante siempre de los gloriosos gallegos, se digne acordar:
1º.- Que los restos del aludido Sr. Fontán, sean recogidos y depositados con carácter gratuito, en una de las urnas cinerarias propiedad del Municipio hasta tanto no se lleve a cabo el patriótico pensamiento de construir un panteón para gallegos ilustres; y
2º.- Que se costee y coloque en la casa número 19 de la rúa del Villar, donde residió aquel sabio gallego, una lápida conmemorativa para recordad su insigne personalidad a las venideras generaciones.”
Salvador Cabeza de León, (Betanzos 4 de Febrero de 1864 – Santiago de Compostela 20 de Mayo de 1934), se licenció en Derecho en la Universidad Compostelana de la que fue Catedrático de Derecho Internacional y Decano, miembro fundador de la Real Academia Gallega, fue Alcalde del Ayuntamiento de Santiago desde el 20 de Febrero de 1911 hasta el 1 de Enero de 1914.
En 1924 publicó el discurso que pronunció en el Seminario de Estudios Gallegos del que sería su Director en 1925 titulado “Un episodio de la vida académica de Don Domingo Fontán” Imprenta y Litografía Roel L Coruña 1924.
“El Eco de Santiago”: Diario Independiente, año XVIII número 9648 del 7 de Noviembre de 1912 publicaba:
“Días pasados recogimos el deseo expresado por diversas personas de que el Ayuntamiento depositase los restos mortales del notable geógrafo Sr. Fontán.
Así lo acordó ayer la citada corporación aprobando la siguiente moción…”
(la reproduce literalmente en sus dos puntos) al igual que “El Noroeste”, Diario de la Coruña en su edición del 12 de Noviembre de 1912 y “El Diario de Pontevedra” en su tirada del 13 de dicho mes y año.
“El Progreso” Diario editado en Lugo en su número 1491 correspondiente a ese mismo día, publicaba:
“Los restos de Fontán
Leamos en estimado colega compostelano las siguientes líneas:
Con motivo de haber pasado a nuevo dueño el nicho 306 que en el Cementerio General de Santiago guarda las cenizas del ilustre gallego D. Domingo Fontán, natural de Santa María de Portas, fallecido a los setenta y ocho años de edad en la Parroquia de San Andrés de Santiago el 24 de Octubre de 1866, debemos suponer que el Municipio Compostelano que a final del pasado siglo, dando su nombre una calle imaginaria, no ha consentido que los restos del autor de la notabilísima Carta Geográfica de Galicia, Director un día del Observatorio Astronómico de Madrid, pase al osario común.
Recójanse los venerados restos provisionalmente, para un cenicero en la misma metrópoli mientras no llegue ocasión de poder ser trasladados para la Iglesia de Santo Domingo, Panteón de Gallegos Ilustres”.
Como vemos en aquella época ya se empezó a denominar a Bonaval Panteón de Gallegos Ilustres, aunque después del traslado de Alfredo Brañas en 1906 no se produjeron nuevos enterramientos hasta el año 1961 como veremos.
“La correspondencia Gallega”. Diario de Pontevedra año XXIV número 6808 del 11 de Noviembre de 1912 comentaba al respecto:
“HOMENAJE A UN SABIO
El Ayuntamiento de Santiago ha aprobado una moción del Concejal Señor Pena, encaminada a honrar la memoria del sabio y eximio hijo de esta región D. Domingo Fontán, ilustre autor del gran mapa de Galicia.
Las conclusiones aprobadas son las siguientes:
1º.- Que los restos del Sr. Fontán sean recogidos y depositados con carácter gratuito en una de las urnas cinerarias propiedad del municipio hasta tanto se lleve a cabo el patriótico pensamiento de construir un panteón para gallegos ilustres.
2º.- Que se costee y coloque en la casa número 19 de la rúa del Villar, donde falleció aquel sabio gallego, una lápida conmemorativa para recordad su insigne personalidad a las venideras generaciones.
Un periódico dice que Fontán no falleció en Santiago sino en los baños Cuntis el 24 de Octubre de 1866 enterrándole al día siguiente; pero que este detalle no implica que pueda ser colocada en dicha casa ya que en ella vivió mucho tiempo el ilustre gallego por ser de su propiedad.”
El “Noroeste” Diario editado en la Coruña, en su número 6285 del día 11 de Noviembre de 1812 publicaba el siguiente artículo:
“GALLEGOS ILUSTRES
El Ayuntamiento de Santiago aprobó en la sesión últimamente celebrada una proposición del concejal Sr. Pena, encaminada a honrar la memoria del ilustre gallego D. Domingo Fontán autor del mejor mapa de Galicia que hasta ahora existe. Antes de que las cenizas de aquel eminente topógrafo puedan correr la triste suerte de pasar al osario común, pues el nicho en que se guardan pertenece hoy a nuevo dueño, la Corporación Municipal Compostelana quiere cumplir el piadoso deber de darle sepultura adecuada, salvándolo del olvido y el abandono con que les amenaza la fatalidad.
Los restos mortales de Fontán merecen ciertamente esa distinción. Su gran mapa de Galicia es la obra geográfica y topográfica más perfecta y más completa, acaso la única que en nuestra región se conoce hasta la fecha. Y es una obligación sagrada honrar el nombre y la memoria de los hijos esclarecidos del país, también es justo dedicarles aquellos homenajes que les son debidos para que la posteridad no tenga derecho a condenar a esta generación por pecado de ingratitud y de indiferencia.
El Ayuntamiento de Santiago acordó que las cenizas de Fontán sean recogidas y depositadas con carácter gratuito en una de las urnas cinerarias propiedad de aquel municipio, hasta que se lleve a cabo el patriótico pensamiento de construir un panteón para gallegos ilustres, y que se costee y coloque una lápida conmemorativa en la casa número 19 de la Rúa del Villar donde falleció aquel ilustre gallego.
Esta actitud del Consejo Compostelano es acreedora de las mayores alabanzas.
Parece que la ciudad de Monforte trata de que sean trasladados allí los restos del sabio gallego D. Maximino Teijeiro que recibieron sepultura en Santiago donde falleció.
Un diario compostelano dice que la ciudad del Apóstol no debe consentir eso, y pide que las cenizas del Sr. Teijeiro se depositen en un panteón adecuado al memorable recuerdo del Ilustre Catedrático que fue maestro de varias generaciones, recabando para ello el concurso del cuerpo escolar y de los que han sido discípulos del inolvidable profesor de la gloriosa Universidad gallega.”
El Catedrático de Medicina de la Universidad de Santiago Maximino Teijeiro falleció en esa Ciudad el 5 de Junio de 1900.
El “Eco de Santiago” Nº 9661 publicado el 22 de Noviembre de 1912 daba cuenta de las primeras gestiones para iniciar el proyecto de colocar las placas conmemorativas:
“La comisión de obras, en unión del Sr. Arquitecto, giró una visita de inspección a las casas donde se colocarán las lápidas que el Ayuntamiento acordó dedicar a la buena memoria de los Señores Casares, Teijeiro, Fontán y al Juez de Sueca Sr. López de Rueda”.
El “Correo de Galicia” Diario de Santiago Nº 3561 en su página 2ª del sábado 30 de Noviembre de 1812, comentaba al respecto:
“Ha comenzado a construirse las lápidas de mármol que por acuerdo del Excmo. Ayuntamiento se colocarán en la casa número 19 de la Rúa del Villar donde vivió el Ilustre Geógrafo D. Domingo Fontán Rodríguez, en el número 1 de los Placeres donde murió el distinguido médico D. Maximino Teijeiro Fernández y en la casa de la Calle de San Roque, donde nació el heroico Juez de Sueca D. Jacobo López Rueda”.
La casa de la Rúa del Villar sita en el Nº19, llamada Casa del Pozo como bien del Clero Secular perteneciente al Cabildo de la Catedral fue objeto de la Desamortización de Mendizábal, de esta forma, convertida en bien nacional se la adjudicó Domingo Fontán en pública subasta en Noviembre de 1842, otorgándose la escritura pública de adjudicación en la Coruña el 23 de Noviembre de 1842 por el precio de 262.500 reales. Fontán después de efectuar en ella una gran reforma la ocupó definitivamente hasta su muerte desde el 4 de Mayo de 1843, fijando su domicilio en el piso 3º, alquilando el principal y 2º.
A la muerte de Fontán, en la casa residió su hijo Félix y su familia hasta el 3 de Marzo de 1888, en que expiró el plazo de entrega del inmueble acordado en contrato de compraventa que Félix y su hermano Rosendo otorgaron a favor de Ramón García Mouriño, que elevaron a público en escritura de compraventa otorgada en Santiago el 28 de Enero de 1895, siendo el inmueble nuevamente reformado por su propietario. Desconozco si dicha lápida de mármol llegó a ponerse algún día y si con posterioridad se retiró al igual que placa de granito que se puso en su casa de la Calle del Curro de la Villa de Noya, a cuyo descubrimiento fuimos invitados el 17 de Abril de 2010 como tenemos dicho en otro artículo titulado “Fontán en la Villa de Noya” la placa fue retirada al año siguiente. Lo cierto es que visito Santiago con asiduidad desde los años 60 y nunca vi tal placa en la casa que fue de Fontán, en la actualidad Nº19 en donde se ubica la Sede de la Fundación Caixa Galicia.
El 9 de Febrero de 1913, en su casa de la Villa de Noya situada en la calle del Curro, falleció Rosendo Fontán Riva, Licenciado en Medicina y Cirugía, último hijo de Domingo Fontán.
El Ayuntamiento de Santiago, al objeto de dar cumplimiento al citado Acuerdo Municipal de 6 de Noviembre de 1912, ignorando el fallecimiento de Rosendo Fontán, le requirió permiso para trasladar los restos de Fontán a la urna cineraria propiedad del Ayuntamiento:
“Al Sr. Don Rosendo Fontán Riva, Lousame Noya.
Mayo 21 de 1913
En su patriótico y laudable deseo de enaltecer y perpetuar la memoria del eximio gallego Domingo Fontán, autor del gran mapa de Galicia, el Excmo. Ayuntamiento de mi presidencia en Sesión celebrada el 6 de Noviembre último acordó:
1º Que los Restos de tan sabio geógrafo, previo consentimiento de la familia, sean recogidos y depositados con carácter gratuito en una de las urnas cinerarias propiedad del Municipio, hasta tanto no se realice el pensamiento para construir un panteón para gallegos ilustres.
2º Que se costee y coloque en la casa nº 19 de la Rúa del Villar, donde residió aquel sabio gallego una lápida conmemorativa para recordar su insigne personalidad a las venidas generaciones.
Y a fin de poder llevar a la práctica el primero de los acuerdos insertos, tengo el honor de dirigir a V. para que, como pariente más cercano del aludido Sr. Fontán, se digne acordarnos al efecto la correspondiente autorización.”
Como podemos apreciar en la anterior solicitud de autorización se omiten los motivos argumentados por el Teniente de Alcalde Pedro Pena que motivaron tal decisión.
Dicha solicitud tuvo como respuesta la autorización efectuada por su hijo Manuel Fontán Medina, en Noya el 25 de Mayo de 1913, presentada en el Ayuntamiento de Santiago con registro de entrada del 29 de Mayo de 1913.
Reproducimos seguidamente su texto recogido de una copia manuscrita y firmada que conserva la Fundación, en media cuartilla con ribetes negros en señal de duelo, es el que sigue:
“Sr. Alcalde Pte. del Excmo. Ayuntamiento de la Ciudad de Santiago.
Tengo el alto honor de participar a Vd. que enterada mi familia (mi Sra. madre y hermanos) de mi inolvidable y querido padre fallecido recientemente Don Rosendo Fontán Riva (q.e.p.d.) de su atenta comunicación, fecha 21 del actual después de expresar al Excmo. Ayuntamiento que tan dignamente preside nuestro más profundo agradecimiento por la lápida que le piensan colocar en el Nº19 de la Rúa del Villar a mi abuelo D. Domingo Fontán y demás patrióticos y lendables deseos de enaltecer y perpetuar la memoria de dicho Sr. y teniendo la representación de toda esta familia, concedo la autorización pedida para recoger y depositar en una de las urnas cinerarias propiedad de ese municipio los restos de mi abuelo D. Domingo Fontán, así como poniendo a su disposición cualquier dato que precisen y demás que con este asunto se relacione.
Lo que participo para su conocimiento y efectos consiguientes.
Dios guarde V. muchos años.
Noya 25 de Mayo de 1913
Manuel Fontán Medina”
Manuel Fontán también escribió un borrador antes de decidir el anterior texto como definitivo, en él expresa:
“Tengo el alto honor de participar a Vd. que enterada la familia del finado D. Rosendo Fontán de su atenta comunicación…”
Como podemos apreciar, del contenido del borrador y de la copia del original remitido, Manuel Fontán bien se cuidó de otorgar la autorización en nombre de la familia de su fallecido padre, a quien se le solicitó, precisando quien la formaba, no en nombre de sus primos a los que no se la pidieron por estar ausentes, residiendo fuera de Galicia.
El “Diario de Pontevedra” Nº 8554 en su edición del 15 de Noviembre de 1913 recordaba esta cuestión con el siguiente artículo:
“GALLEGOS ILUSTRES, LAS CENIZAS DE FONTAN
El Ayuntamiento de Santiago aprobó en la sesión últimamente celebrada una proposición del Concejal Sr. Pena, encaminada a honrar la memoria del ilustre gallego D. Domingo Fontán autor del mejor mapa de Galicia que hasta ahora existe. Antes de que las cenizas de aquel eminente topógrafo puedan correr la triste suerte de pasar al osario común, pues el nicho que se guardan pertenece hoy a nuevo dueño, la Corporación Municipal Compostelana quiere cumplir el piadoso deber de darle sepultura adecuada, salvándolo del olvido y de abandono con que les amenaza la fatalidad.
Los restos mortales de Fontán merecen ciertamente esa distinción. Su gran mapa de Galicia es la obra geográfica y topográfica más perfecta y más completa, acaso la única que en nuestra región se conoce hasta la fecha. Y es una obligación sagrada honrar el nombre y la memoria de los hijos esclarecido del país, también es justo dedicarles aquellos homenajes que les son debidos para que la posteridad no tenga derecho a condenar a esta generación por pecado de ingratitud y de indiferencia.
El Ayuntamiento de Santiago acordó que las cenizas de Fontán sean recogidas y depositadas con carácter gratuito en una de las urnas cinerarias propiedad de aquel municipio, hasta que se lleve a cabo el patriótico pensamiento de construir un panteón para gallegos ilustres, y que se costee y coloque una lápida conmemorativa en la casa número 19 de la Rúa del Villar donde falleció aquel ilustre gallego.
Esta actitud del consejo compostelano es acreedora de las mayores alabanzas.”
Como podemos ver dicho texto, es una copia del publicado en el Diario de La Coruña “El Noroeste” el 11 de Noviembre de 1912.
El tiempo trascurría sin que se llevase a efecto el Acuerdo Municipal de 6 de Noviembre de 1912, por ello, José García Rodríguez propietario del nicho que contenía los restos de Fontán, con fecha 1 de Abril de 1914, presentó en el registro del Ayuntamiento la siguiente instancia que se conserva en el Archivo Histórico Universitario de la Ciudad de Santiago de Compostela, lo que aceleró la final resolución de esta cuestión:
“Sr. Alcalde presidente del Excmo. Ayuntamiento de esta ciudad.
José García Rodríguez, casado, mayor de edad, y vecino de esta ciudad, con cédula personal número 1.141 atentamente expone: Que por acuerdo del Excmo. Ayuntamiento de 30 de Octubre de 1812 le fue reconocido el derecho de propiedad de la sepultura en nicho número 306 del Cementerio Católico Municipal, que había adquirido por escritura pública de D. Manuel Fontán Lorenzo, Doña Carmen y D. Domingo Fontán Pereira según título que acompaña.
En el nicho de referencia existen los restos mortales del eximio gallego D. Domingo Fontán, autor del gran mapa de Galicia, cuyos restos de tan sabio geógrafo, previo conocimiento de la familia, acordó la Excma. Corporación el 6 de Noviembre de 1912 recoger y depositar con carácter gratuito en una de las urnas cinerarias propiedad del municipio para lo que se encareció razonablemente del que alega suspendiese hacer uso de aquella localidad.
La operación de referencia, a pesar del tiempo transcurrido, no se ha realizado, y por esta circunstancia encuéntrase impedido el exponente de depositar en aquella sepultura los restos de sus deudos.
En vista de esta demora, pensó y casi lo desea, en solicitar del Excmo. Ayuntamiento le sea permutado el derecho de aquel nicho por el de igual clase número 283, que actualmente se encuentra vacante, y a Vs. Rendidamente.
Suplica: se sirva otorgarme la permuta por la sepultura en dicho número 283 del referido Cementerio por la igual clase que el permutado, con lo cual no originaría ningún perjuicio a la administración pública.
Gracia que espera alcanzar de la acreditada justificación e Vs.
Santiago 1 de Abril de 1914.
José García”
El 6 de Abril, vista de la anterior instancia, el Alcalde sustituto José Zepedano y Fraga interesó el Informe de la Comisión Municipal de Higiene que realizó el 16 de Abril de 1914 dictaminando acceder a tal permuta, Dictamen éste que quedó sin efecto dictándose otro el 18 de Abril de 1914 que seguidamente transcribimos:
“Dictamen de la Comisión:
Visto el expediente de traslado de las cenizas del ilustre santiagués D. Domingo Fontán, en el cual aparece el Decreto de la Alcaldía para verificar el traslado en un plazo muy breve, después del cual desaparece la razón que el solicitante alega para interesar la permuta del nicho referido, la Comisión entiende que no debe accederse a la petición.
Santiago, 18 de Abril de 1914”.
El 20 de Abril se dictó providencia poniendo el Acuerdo en conocimiento del solicitante con devolución del título de propiedad original presentado, ello al día siguiente.
Según costa en el Archivo Histórico Universitario de Santiago el 18 de Abril de 1914 se decretó el traslado de los restos mortales de Fontán:
“Decreto de la Alcaldía para cumplir el acuerdo del Excmo. Ayuntamiento, fecha 6 de Noviembre de 1912, referente al traslado de las cenizas del ilustre santiagués D. Domingo Fontán, vengo a disponer que el acto se realice el día 21 del mes actual a las 4 de la tarde a cuyo efecto se invitará al Sr. Síndico de la Corporación Municipal y a los Directores de los periódicos locales, a parte como es natural de las personas de la familia para que sirvan concurrir al Cementerio General al fin de proceder a la apertura del nicho, de cuyo acto levantará acta el Secretario del Excmo. Ayuntamiento.
Con el propósito de honrar cristianamente del que fue amante sincero de las glorias gallegas, se invitará también al muy ilustre Sr. Canónigo D. Sebastián Portela Pozos, que tanto se distingue en rendir homenaje cariñoso a todos los que se refiere a nuestra querida región, para que dedique al muerto un responso en sufragio de su alma como afrenta del afecto de sus coterráneos al mover sus cenizas.
Santiago 18 de Abril de 1914.
El Alcalde presidente José Zepedano y Fraga”
“El Eco de Santiago Nº 6564 en su edición del 20 de Abril de 1914, anunciaba:
“Los restos de Fontán
Mañana a las cuatro de la tarde tendrá lugar en el Cementerio General el acto de trasladar las cenizas del Ilustre santiagués D. Domingo Fontán, los restos del ilustre geógrafo se recogerán en la fosa donde descansan y se depositarán en una urna cineraria según acuerdo del Ayuntamiento para asistir al acto hemos recibido atenta comunicación que agradecemos.”
Así al día siguiente a la hora indicada se procedió a la exhumación de los restos de Domingo Fontán, procediendo el Secretario del Ayuntamiento a levantar la correspondiente acta de lo acontecido que se conserva en el Archivo Histórico Universitario de la Ciudad de Santiago, a su literalidad nos remitimos:
“En la ciudad de Santiago a veintiuno de Abril de mil novecientos catorce a las cuatro de la tarde ha concurrido al Cementerio Católico Municipal, el Alcalde accidental, Ilmo. Don José Zepedano y Fraga; el Síndico del Excmo. Ayuntamiento, Sr. D. Manuel Garabal Sánchez; el Arcediano de la S.I.C., muy Ilustre Sr. D. Antonio Tobío Mallo; los Rvdos. Frailes Franciscanos D. Delfín Fernández, y D. Samuel Eijan; en representación de la Revista “Económica de Amigos del País”; D. Jesús Rey Alvite por la del periódico local “Gaceta de Galicia” y D. Santiago Fraga Costoya, por el “Diario de Galicia”. También se personó D. Gerardo Landeira Lorenzo, sobrino del finado D. Domingo Fontán; y tuvo la representación de la familia, por encargo especial de la misma, el Sr. Zepedano.
El objeto de esta reunión era presenciar el traslado de las cenizas del eminente geógrafo, hijo de Galicia, D. Domingo Fontán, cuyos restos desea conservar el Excmo. Ayuntamiento para honrar la memoria del que ha sido ilustre y distinguido en el vasto campo de la Ciencia, depositados en el nicho nº 306 del Cementerio Católico Municipal, cuya propiedad adquirió otro particular.
Abierta la citada sepultura y en medio de religioso silencio, rezó un responso el muy Ilustre Sr. Arcediano, después de lo cual se recogieron las cenizas en un féretro apropiado, ofrecido por el Excmo. Ayuntamiento, y luego, procesionalmente seguidas de todos los presentes, fueron depositadas en la urna cineraria nº cincuenta y uno, del mismo Cementerio.
El Rvdo. Padre Fray Delfín Fernández entonó un responso por el alma del gallego eminente a quien se rinde este homenaje.
De esta suerte se ha dado forma al acuerdo de la Corporación Municipal, de fecha seis de Noviembre de mil novecientos doce, modesta en la presentación, pero inspirada en el profundo respecto que el pueblo guarda para los que le han enaltecido con su saber, cuyos restos venera para honrar su memoria y para legarlos a las generaciones venideras como ejemplo de la virtud cívica del trabajo en la cual se genera la prosperidad de los pueblos a fin de que sirva de enseñanza para todos y de HONOR para los que han merecido bien de su país natal.
La Alcaldía dio gracias muy expresivas a los asistentes por su cooperación a la solemnidad del acto, del cual yo Secretario del Excelentísimo Ayuntamiento certifico.
José Zepedano y Fraga – Santiago Fraga Costoya – Dr. Samuel Eiján – Fr. Delfín Fernández – Gerardo Landeira Lorenzo – Jesús Rey Alvite – Manuel Garabal Sánchez – Antonio Tobio.”
La prensa local recogió el acontecimiento, entre ella el “Diario de Galicia” Nº 1619 publicado en Santiago, que en su edición del día 21 de Abril de 1914 señalaba:
“Los restos de un gallego ilustre.
Conforme habíamos anunciado, se celebró a las cuatro de la tarde de ayer en el Cementerio el acto de trasladar los restos mortales del célebre geógrafo santiagués D. Domingo Fontán.
Dichos restos fueron trasladados desde el nicho 306 del salón principal del Cementerio, a la urna cineraria número 51 del mismo.
Llevase a cabo dicho acto en cumplimiento de un acuerdo adoptado por la Corporación Municipal. Concurrió regular número de personas, entre los que recordamos al Alcalde accidental D. José Zapedano, el Secretario de la Corporación D. Jesús Rodríguez Montero, el Imo. Sr, D. Antonio Tobio, los R.R. P.P. Franciscanos Samuel Eijan y Delfín Fernández, el Síndico del Ayuntamiento D. Manuel Garabal, el encargado del Cementerio Sr. Montaña y los representantes de la prensa local.
Después de rezar un responso el Sr. Canónigo Arcediano se procedió al traslado de las cenizas en una caja dispuesta al efecto.
Colocados los restos en la urna cineraria el R.P. Samuel Eijan rezó otro responso.
Después se levantó la correspondiente acta del hecho que se acababa de celebrar. El cráneo del ilustre geógrafo apareció intacto, así como el esqueleto que se hallaba en perfecto estado.”
También “El Correo de Galicia”, igualmente publicado en Santiago, en su edición del 22 de Abril de 1914, en Crónica Local precisaba:
“En la tarde de ayer tuvo lugar en el Cementerio General el acto de traslado las cenizas del que en vida ha sido ilustre gallego y sabio geógrafo D. Domingo Fontán (q s g b).
Sus restos mortales fueron conducidos del nicho 306 a la urna cineraria número 51 donde quedaron colocados.
Presenciaron este acto el alcalde accidental Sr. Zepedano el Síndico Sr. Garabal, el Secretario Sr. Montoro el muy ilustre Señor D. Antonio Tobio, los Reverendos Padres Franciscanos. Fr. Delfín Fernández y Fr. Samuel Eijan y representantes de la prensa local y familia del finado.
El muy ilustre Canónigo Arcediano y el R.P. Samuel rezaron responsos por el eterno descanso de tan distinguido gallego.”
“La Gaceta de Galicia”, Diario de Santiago del miércoles 22 de Abril de 1914, página 2ª y 3ª, se ocupó profusamente de la exhumación de los restos de Fontán:
“EN EL CEMENTERIO GENERAL
Homenaje a un sabio
Ayer tarde, a las cuatro, tuvo lugar en el Cementerio General el acto de recoger en una urna cineraria, propiedad del Excmo. Ayuntamiento, los restos del ilustrísimo sabio gallego Domingo Fontán que desde hace más de cincuenta años se hallaban inhumados en el nicho número 306 a la derecha del departamento llamado “salón principal”.
Y el objeto de recoger los restos del insigne autor del primer “Mapa de Galicia” ha sido para evitar tal vez, que fueran al osario común, pues la familia verificó hace poco más de un año la ventura del referido nicho dando ello ocasión para que la prensa galiciana tomase cartas en el asunto a fin de impedir que las veneradas cenizas del sabio geógrafo se perdiesen acaso en el montón de las anónimas.
GACETA DE GALICIA, mediante pluma de uno de sus redactores ha sido quien primero dio la idea de alarma secundado con patriotismo por los demás colegas locales y de la región, entre ellas Tierra Gallega, de la Coruña que cono motivo, hizo una glosa de los méritos del insigne matemático y geógrafo Sr. Fontán.
Fruto de aquella labor, el Excelentísimo Ayuntamiento, recogiendo con gran cariño la moción que el Teniente de Alcalde D. Pedro Pena Gamallo, acordó recoger las cenizas del Dr. Fontán en una de las urnas cinerarias de su propiedad y colocar una lápida conmemorativa en la casa número 19 de la Rua del Villar que fue el domicilio del mismo.
Y el primer extremo del acuerdo se cumplió ayer, reuniéndose en el Cementerio el Alcalde interino D. José Zepedano Fraga, el Síndico D. Manuel Garabal Sánchez, el Secretario municipal D. Jesús Rodríguez Montero, el Arcediano de la Santa Iglesia Metropolitana M.I. Sr. D. Antonio Tobio, el Vice-Rector del Colegio de Padres Franciscanos Fray Delfeu Fernández, el Director de “El Eco Franciscano” y Laureado Literato Fray Samuel Eiján Lorenzo, los representamentes de los periódicos locales.
A presencia de estos señores se procedió a la apertura del nicho 306 y una vez sacada la tapa, apareció el esqueleto completamente articulado del sabio geógrafo, cuyo cráneo se hallaba aún muy bien conservado. Entonces el M.I. Capitular Sr. Tobio rezó un responso que todos los circunstantes le hemos acompañado con religiosidad, llenos de suprema emoción al contemplar aquellos venerados restos de un hombre insigne que toda su vida hubo dedicado al cultivo de la ciencia y es una de las preciadas glorias de nuestro país.
Recogidos con sumo cuidado los restos todos en una cajita forrada de tela negra fue esta colocada en la urna cineraria núm. 51 antes de proceder a su clausura el Padre Samuel Eiján rezó otro responso.
Y de todo ello levantó la correspondiente acta el Subsecretario del Concejo, documento que ante Galicia ha de hacer presente los sentimientos patrios que siempre para gloria y homenaje de los hijos ilustres de esta tierra.
Falta ahora por cumplir el segundo extremo del acuerdo, es decir la colocación de la lápida en la casa donde vivió el sabio Dr. Fontán.
Y se debe llevarse pronto a la práctica así como los otros tres que serefieren al Juez de Sueca, y a los inolvidables Rectores de la Universidad Compostelana Doctores Casares y Teijeiro.
El acto de ayer tarde ha sido sencillo pero muy humano y, sobre todo reparador.
Recibo por él nuestro sincero pláceme el Excelentísimo Ayuntamiento de Santiago ya que así, puso jalones, para el que tantas veces pretendido Panteón de Gallegos Ilustres.
También recíbala nuestro amigo y compañero Sr. Alvite que tanto trabajo en esta obligación tan propia de un buen Santiagués.
Nosotros estamos satisfechos”.
Por último, el “Progreso” de Lugo, número 2017, del 22 de Abril de 1914 (página 3) hacía saber:
“A las cuatro de la tarde de ayer se verificó el acto de traslado de las cenizas del célebre geógrafo D. Domingo Fontán. Los restos del ilustre santiagués fueron depositados en una urna cineraria, cumpliéndose así un acuerdo tomado por la Corporación Municipal”.
“El Eco de Santiago” número 6567 del día 23 de Abril de 1914, página 3 comentando la Sesión Municipal del día anterior afirmaba:
“…Quedó enterada la Corporación Municipal de haber sido trasladados, a un nicho funerario del municipio, los restos mortales del ilustre geógrafo Don Domingo Fontán”.
La falta de asistencia de la familia de Domingo Fontán a su exhumación, fue también muy criticada; es de destacar, según tenemos referido, fue el 18 de Abril cuando se decretó el traslado de los restos de Fontán fijándose para ello el día 21 de dicho mes de Abril, por la premura no fue posible avisar a los hombres de la familia, pues las mujeres en esa época según costumbre no asistían a los entierros ni a las exhumaciones por estar mal visto. Manuel Fontán Lorenzo se encontraba en Bilbao donde residía, Manuel Fontán Medina en Madrid y Domingo Fontán Pereira en el Puerto del Progreso en Méjico.
Por todo ello, Everilda Medina Cabezudo viuda del Rosendo Fontán Riva quien se encontraba en su residencia de la calle del Curro de Noya con sus hijas Everilda, Enriqueta y Regina encomendó la representación de la familia al Alcalde en funciones José Zepedano, solo falta citar a Carmen Fontán Pereira quien residía en Candas (Oviedo).
José Zepedano y Fraga no solo cumplió el encargo de representación encomendado, sino que en carta del 1 de Mayo de 1814, remitió el testimonio del Acta de la exhumación a Everilda Medina Cabezudo, quien con fecha 4 de Mayo de 1814, conocido su contenido, formuló la siguiente contestación que en copia manuscrita de la carta original remitida, conserva la Fundación:
“Mi distinguidísimo amigo: recibí su muy atenta de 1º del actual y es mi primer deber dar a V. las más expresivas gracias quedándole altamente reconocida por haber aceptado la representación de esta familia en el acto de traslado de cenizas de mi finado suegro a.e.p.d., y por la atención que nunca olvidaré y que con toda mi alma agradezco de remitirme testimonio del acta levantada con tal motivo.
Otro favor deseaba obtener de V. y es tenga la bondad de enterarme ¿Cómo se vendió y por quién el nicho 306 siendo esta propiedad de la familia de Fontán?.
Me sorprendió la presentación de Gerardo Landeira Lorenzo como sobrino de mi difunto suegro, cuando no tiene parentesco de ninguna clase con él, conste pues así puesto V. verá si se fija.
Dándole nuevamente las gracias por tan señalados favores, se reitera de V. afectísima amiga s.s.q.b.m. Everilda Medina viuda de Fontán”
En cuanto a Gerardo Landeira Lorenzo, efectivamente adolecía de todo parentesco con Domingo Fontán ya que fue sobrino de Manuela Lorenzo Losada segunda esposa de Félix Fontán Riva y primo de Manuel Fontán Lorenzo, a quien nadie le dio la representación con la que compareció al acto de la exhumación.
En lo que se refiere a José Zepedano y Fraga, se licenció en leyes en la Universidad de Santiago de Compostela ciudad en la que falleció el 20 de Junio de 1918, fue Promotor Fiscal de Arzúa y de Noya; Magistrado de la Audiencia de Santiago y de la de Pontevedra, se jubiló en 1905.
Según tenemos expresado Zepedano reemplazó en sus funciones, suponemos que por enfermedad, al menos los meses de Abril y Mayo de 1914, al Alcalde titular Luis Blanco Rivera de Aguilar, quien fue Rector de la Universidad entre 1921 y 1930; ocupó la Alcaldía del 1 de Enero de 1914 al 8 de Agosto de 1917, sustituyendo a su predecesor en el puesto Salvador Cabeza de León que fue designado para ocuparlo el 20 de Febrero de 1911.
A Rivera de Aguilar le sucedió en la alcaldía Vicente López Mosquera quien desempeñó el cargo desde el citado 8 de Agosto de 1917 al 5 de Diciembre de 1917 en que fue nombrado al efecto, ya como titular Zepedano y Fraga hasta su cese el 1 de Enero de 1918.
Mantuvo buena amistad con Rosendo Fontán Riva, forjada cuando fue promotor Fiscal y Juez de Primera Instancia Instrucción de Noya, donde contrajo matrimonio con una oriunda de dicha villa.
La Fundación custodia una carta de Zepedano fechada en Pontevedra el 13 de Agosto de 1898, cuando ocupaba el puesto de Presidente de dicha Audiencia, dirigida a Rosendo Fontán residente en Noya, cuyo texto publicamos en el articulo “El levantamiento de la Carta Geométrica de Galicia”, sobre la donación de una copia del retrato de Fontán pintado por Esquivel y del sextante o sextantito como lo denominaba Fontán, que hoy se exhibe en el Museo de dicha Ciudad, cuyo texto aquí también reproducimos:
“Pontevedra 13 de Agosto de 1898.
Sr. Don Rosendo Fontán
Mi querido amigo: con tu grata de ayer recibí hoy la reproducción del retrato de tu difunto padre (q e p d) que seguidamente remito a este Mueso Arqueológico en donde era vivamente deseado y será recibido con especial aprecio.
Probablemente este año no iré a esa, pero si así sucediese, te agradecería entregues el sextante a mi Sra. que está ahí, pues en el Museo también se desea con ansia y tendré mucho gusto en entregarlo a dicha Corporación tan entusiasta de nuestras glorias patrias.
Consérvate bueno, con afectuoso recuerdo para Everilda (a.p.b.) repito tuyo afectísimo amigo (q.b.m)
José Zepedano y Fraga”
Sobre este particular del que tratamos, la Fundación también conserva una carta de Manuel Fontán Lorenzo fechada en Bilbao el 26 de Diciembre de 1914, dirigida a Everilda Medina Cabezudo en contestación a otra de esta de la que extraemos el siguiente párrafo:
“…De lo que me dice, de haber vendido la sepultura del difunto abuelo de feliz memoria, le digo, que se vendió en vida del difunto tío Rosendo (q e p d) pero se conoce que no se acuerda V…”
Lo que es cierto, pues se vendió en escritura de compraventa que se efectuó el 12 de Octubre de 1812 y Rosendo falleció el 9 de Febrero de 1813 según tenemos referido, pero sin la connivencia ni participación del mismo y por supuesto, sin su conocimiento ni el de su esposa e hijos.
Esta cuestión fue objeto de nuestra investigación efectuada en el verano del año 2008 en el Archivo Histórico Universitario de Santiago de Compostela, llevada a efecto para obtener respuesta a la pregunta que Everilda Medina Cabezudo le hizo José Zepedano y Fraga: “¿Cómo se vendió y por quién el nicho 306 siendo esta propiedad de la familia Fontán”? Ya que en la citada familia fue un tema tabú del que no se volvió a hablar, pues en su día causó desavenencias entre los primos, hijos de Félix y de su hermano Rosendo Fontán Riva.
Particularmente, la primera noticia sobre estos hechos la tuve cuando leí siendo aún un adolescente por primera vez el libro “Don Domingo Fontán y su Mapa de Galicia”, Cuadernos de Estudios Gallegos. Anejo I Santiago de Compostela 1946, que contiene el artículo de José Filgueira Valverde “Recuerdos del Geógrafo Fontán en el Museo de Pontevedra,” donde en la página 71 nota 3ª, a pie de página se hace constar:
“ (3) Fue enterrado en el Cementerio General de Santiago en el nicho 306; después de pasar el enterramiento a propiedad ajena a la familia en 1912, el Ayuntamiento Compostelano, en sesión de 21 de Abril de 1914, acordó que las cenizas de Fontán fuesen recogidas y depositadas en una de las urnas cinerarias de propiedad municipal (la número 51), hasta tanto se realizase el proyecto, hoy adormecido, de trasladarlas al Panteón de Gallegos Ilustres, en la Iglesia de Santo Domingo (Vid Jereal: Las cenizas de un sabio, Gaceta de Galicia 2 de Noviembre de 1912 y las cenizas de Fontán, Diario de Pontevedra, Abril 1914)”.
Filgueira Valverde comete la equivocación de citar la “Gaceta de Galicia” del día 2 de Noviembre de 1912 donde dice fue publicada en la Crónica del día “Las cenizas de un sabio”, cuando la misma se publicó en el nº 250 del día anterior según tenemos expresado en su momento cronológico.
Con estos datos inicié la investigación cuyos resultados hoy hago públicos, hasta llegar a este momento del relato en el que se evidenciaba que había que obtener la escritura de compraventa de 12 de Octubre de 1912 que José García Rodríguez otorgó ante el Notario Jesús Fernández Suárez y entregó al Ayuntamiento acompañando a su instancia de permuta de fecha 1 de Abril de 1914, que le fue devuelta el 21 de Abril, de la que solo sabemos que los vendedores que constan en ella son: “Manuel Fontán Lorenzo, Carmen y Domingo Fontán Pereira” por así manifestarlo José García Rodríguez en el cuerpo de la instancia.
Lo expuesto nos llevó a solicitar del Notario Archivero de Santiago Marcelino Pérez Fernández una copia simple de la referida escritura, en representación de mi madre Everilda Sánchez Fontán en su condición de Presidente de la Fundación Domingo Fontán y en su propio nombre, acreditando documentalmente ser descendiente directo de Domingo Fontán, requiriéndola para una investigación histórica llevada a cabo por la Fundación, ello porque entonces dicho documento aún siendo público, no tenía libre difusión pública, al no haber pasado cien años de su otorgamiento.
El contenido de la referida escritura de compraventa es el siguiente:
“Número mil uno.
En la ciudad de Santiago a doce de Octubre de mil novecientos doce ante mi Jesús Fernández Suarez, Notario colegiado, vecino de esta ciudad testigos que expresaré; acompañan de una parte:
- Manuel Landeira Lorenzo de cincuenta años, soltero, maestro, sastre y vecino de esta ciudad en cuya casa número uno de la calle de los Brillares habita, con cédula clase undécima número tres mil novecientos cuarenta y siete expedida el dieciocho de Mayo último.
El cual interviene en nombre de D. Manuel Fontán Lorenzo, de treinta años casado con Dª Carmen Segura, médico y vecino de la ciudad de Bilbao; Dª Carmen Fontán Pereira, mayor de edad soltera dedicada a las ocupaciones propias de su sexo y vecina de Candas en la Provincia de Oviedo; y Don Domingo Fontán Pereira de treinta y ocho años, casado empleado, vecino del Puerto del Progreso del Estado de Yucatán en la República de Méjico, con arreglo a los poderes que le confiaron.
El Don Manuel Fontán ante mi Notario el veintinueve de Julio del año último “Para que compre venda y permute por el precio y conceptos que le pareciera los bienes y derechos que por bueno tuviere, otorgando en razón de todo ello los oportunos contratos y elevándolos a escritura pública.”
La Dª Carmen Fontán, también ante mí el treinta de Octubre del año último; el cual contiene la cláusula del literal tenor siguiente: “Para que compre, venda, permute o adjudique en pago por el precio y con los pactos que le pareciere los bienes y derechos que por bien tuviere, otorgando en razón de ella los oportunos contratos y elevándolos a escritura pública”.
Y el D. Domingo Fontán en la ciudad de Mérida del Estado de Yucatán de la República de Méjico el treinta de Agosto de mil novecientos nueve, ante D. Rogelio V. Suarez Vicecónsul de España en dicho estado entre otros usos…” Para que venda absolutamente o con pactos permitidos por la ley todos los bienes que le hayan correspondido en las testamentarias de sus padres por el precio que considere más ventajoso, que cobrará al contado o a plazos y con las condiciones que estime declarando las cargas de los inmuebles y sin precedencia a cuya evicción y saneamiento le obliguen de acuerdo a derecho”.
Así resulta de las primeras copias de dichos poderes que me exhibe y devuelvo constando a fin de la del último, o sea del conferido por D. Domingo las correspondientes notas de legalización por los Ministerio de Estado y Gracia y Justicia en veinticinco y veintiséis de Septiembre del año último y de otra parte:
José García Rodríguez de treinta y tres años, casado, escribiente, vecino de esta ciudad en cuya casa número 19 de la Cruzada del Carmen de abajo, habita, con cédula clase undécima número mil ciento cincuenta y nueve expedida el cinco de Agosto del año actual.
A quienes yo Notario doy fe conozco personalmente y considero con suficiente capacidad para este acto y
Exponen
Que Don Manuel Fontán Lorenzo, Dª Carmen y D. Domingo Fontán Pereira por sí y como únicos hijos y herederos de Félix Fontán Riva y por lo tanto los únicos dueños y propietarios de un nicho en el Cementerio General señalado con el número trescientos seis.
En efecto, el Don Félix Fontán Riva, falleció en esta ciudad el nueve de Febrero de mil novecientos siete bajo el testamento que otorgó el veintidós de Agosto de mil ocho cientos noventa y cuatro ante el Notario Jesús Castro, por el cual legó a su esposa en segundas nupcias Manuela Lorenzo Losada el tercio en usufructo de todos sus bienes derechos y acciones y lega la nuda propiedad de dicho tercio y mejora en otro tercio a su hijo D. Manuel y en el otro tercio restante instituyo como heredero del mismo D. Manuel y a sus otros dos hijos Dª Carmen y D. Domingo habidos en sus primeras nupcias con Dª Vicenta Pereira así resulta de la certificación de la partida de defunción del D. Félix Fontán expedida por D. Bernardo Maíz Eleiceguin Juez municipal de este término el quince de Mayo de mil novecientos siete; de otra librada en Madrid el dos de Octubre del año último por D. Casto Baralicena Jefe del Negociado del Registro General de Actos del Última Voluntad y de la primera copia del testamento de que se deja hecho mérito expedida por el Notario autorizante D. Jesús Castro el veinticinco de Mayo de mil novecientos siete cuyos documentos tengo a la vista y devuelvo a Don Manuel Landeira.
Que la Dª Manuela Lorenzo Losada también falleció el veinticinco de Julio de mil novecientos once, según consta de certificación expedida por Don Hipólito Codesido Sánchez Juez municipal suplente de este término el doce de Septiembre del mismo año quedando por este hecho extinguido el usufructo del tercio que había legado su esposo D. Félix Fontán y en consecuencia dueño en pleno dominio de dicho tercio su hijo D. Manuel Fontán Lorenzo.
En su virtud Manuel Landeira Lorenzo en nombre de D. Manuel Fontán Lorenzo de Dª Carmen Fontán Pereira y D. Domingo Fontán Pereira haciendo uso del poder que estos le confían y de que se deja hecho mérito a medio de esta escritura,
Otorga
Que vende y enajena para siempre y sin reserva acción alguna de José García Rodríguez el relacionado nicho del Cementerio General Católico Municipal número trescientos seis por el precio de trescientas setenta y cinco pesetas que el comprador pone en este acto de manifiesto en buenos billetes del Banco de España de corriente circulación entregándolos al Sr. Landeira el cual los examina, cuenta y recoge a presencia de mí Notario y testigo de que doy fe, de cuyo precio se da por entregado y a sus mandantes por satisfechos.
Aparta y desapodera a sus citados mandantes de todo el dominio y posesión que sobre dicho nicho pudieran tener y le transfiere al comprador a quien entrega como símbolo de posesión esta escritura original que yo el Notario recojo para protocolizar y obligar a sus repetidos mandantes a la evicción y saneamiento.
El José García Rodríguez acepta en todos sus partes esta escritura de cuya copia protesta usar, dándose los otorgantes por conformes en su eficacia.
Así lo otorgan y firman de que son testigos D. Jesús María Barreiro Riva y D. Caledonio Toledo Fernández, vecinos de esta ciudad sin incapacidad a mi juicio.
De lo contenido en este documento extendido en dos pliegos clase duodécima C número dos millones quinientos cuarenta y cuatro mil cuatrocientos cuatro y dos millones quinientos cuarenta y cuatro mil doscientos tres, conocimientos de los testigos y haberlo leído advertido su derecho a hacerlo que mandan, yo el Notario doy fe.”
De todo lo expuesto, resulta evidente que Manuel Landeira Lorenzo, hermano de Gerardo quien compareció en representación de la familia en la exhumación de los restos de Fontán, no solamente se extralimitó en el uso de los poderes que sus primos le otorgaron vendiendo la sepultura del abuelo de éstos, Domingo Fontán, con el que no tenía parentesco alguno, pues por el contrario ocultó la existencia de los hijos de Rosendo Fontán Riva, faltando a la verdad en documento público al declarar como únicos propietarios del nicho a sus representados Manuel Fontán Lorenzo, Carmen y Domingo Fontán Pereira.
Sin embargo, a Manuel Landeira Lorenzo no le era desconocida la existencia de los primos de sus mandantes, pues en la misma representación que ostentaba el día 31 de Agosto de 1812, ante el Notario de la Villa de Noya Francisco Peijeira Yáñez otorgó escritura de traspaso a favor de Rosendo Fontán Riva de la mitad de un título de deuda perpetua según resguardo de la Caja General de Deposito de Madrid expedido a nombre de Manuel Fontán Riva fallecido en el Castro de Lousame el 14 de Septiembre de 1876.
Sobre Manuel Landeira Lorenzo, conocemos que falleció a principios de 1913 según se expresa en carta fechada en Candas (Oviedo) el 14 de Febrero de 1913, que Carmen Fontán Pereira remitió a Everilda Medina Cabezudo en la que afirmaba:
“.. Ayer tuve noticias que muriera Manuel Landeira, era el encargado de mis asuntos, no sé cómo dejaría los papeles, así que estoy muy disgustada…”
El 12 de Mayo de ese año de 1914, falleció en Madrid el santiagués Eugenio Montero Ríos, quien fue Senador vitalicio, y ocupó diferentes puestos, como Ministro de Gracia y Justicia, de Fomento, Presidente del Tribunal Supremo y por último Presidente del Consejo de Ministros en 1905.
El “Eco de Santiago” Nº6584 del 13 de Mayo de 1914 publicaba:
“…El cadáver del Sr. Montero Ríos sale mañana de Madrid para llegar aquí pasado mañana día 14 a las cinco y cuarto en el correo…” “…Se acordó una amplia suscripción para levantarle un monumento…” “…El Sr. Acosta (Vicepresidente de la Cámara de Comercio de Santiago, Ángel Acosta Curros) propuso que en caso de que se erigiese en Santiago el Panteón de Gallegos Ilustres, se gestionase de la familia del Sr. Montero Ríos autorización para trasladar sus cenizas a dicho Panteón…”
“El Compostelano” Nº 38 en su edición del 17 de Marzo de 1920, volvió a sacar a la luz estos espinosos temas en el artículo titulado “El testamento de un poeta” en él el articulista refiere la venta del nicho donde estaba sepultado el Poeta Manuel Ángel Corzo Sueiro por su hermano al emigrar a la Habana, argumentando para obtener el auxilio que pretende:
“.. La Excma. ciudad que ha concedido un cenicero para los restos del inmortal Fontán cuando también tuviera que salir del nicho que había sido vendido ¿Consentirá que se extravíen las reliquias mortales de Corzo?
El mismo Diario en su tirada del día 25 de Abril de 1924, en el apartado “Efemérides del día de hoy” haciendo referencia a la muerte el 25 de Abril de 1871 del citado Poeta Corzo Sueiro se reiteraba en lo anteriormente expresado:
“…La Excma. Ciudad que ha concedido un cenicero para los restos del geógrafo Fontán cuando también tuvieron que salir del nicho que se había vendido ¿Consentirá que se extravíen las reliquias mortales del autor de la novela “Las últimas víctimas de Carral?…”
En cuanto a la restauración de la Iglesia de Santo Domingo de Bonaval, al parecer no se llevaron a cabo las obras que según se anunciaba a principios del año de 1911, según refiere el “Progreso” Numero 3135, en su edición del 14 de Febrero de 1918, donde en su página 2ª publica la siguiente nota:
“Encuéntrase en Santiago el Arquitecto Pedro Mauriño con objeto de hacer el presupuesto de las obras restauradoras del hermoso templo de Santo Domingo, pretendido panteón de gallegos ilustres en el que se hallan los sarcófagos de Rosalía y Brañas.
El Gobierno tiene gran deseo de que la hermosa joya del arte ojival sea cuanto antes restaurada..
Para ello el Sr. Mauriño hace un presupuesto de las obras urgentes y luego otro de la reparación completa.
El dominicano templo fue declarado monumento nacional por los afanes de D. Eugenio Montero Ríos”.
“El Tiempo” (Diario de Madrid) nº 67 del 13 de Mayo de 1921, en su página 1ª anunciaba el fallecimiento de la Escritora nacida en La Coruña el 16 de Septiembre de 1851, Emilia Pardo Bazán y de la Rúa Figueroa, que acaeció el día anterior:
“HA MUERTO LA CONDESA DE PARDO BAZÁN honor de España y del idioma castellano”.
Emilia Pardo Bazán, falleció en Madrid, fue sepultada en la Sacramental de San Lorenzo y San José a pesar de su manifiesto deseo de ser enterrada en Torres de Meirás, La Coruña, pues según relata El Diario “Español” de Madrid del 13 de Mayo de 1921, dispuso que no fuese embalsamada, por cuya razón su cadáver no pudo ser trasladado a Meirás.
Durante la Guerra Civil, la Sacramental resultó muy dañada por lo que sus restos se trasladaron a la Iglesia de la Concepción en la madrileña calle de Goya.
Su legado en la actualidad aún sigue siendo polémico en Galicia. Manuel Murguía mantuvo con ella una auténtica batalla personal cultural y política, criticándola en una serie de artículos publicados en “La Voz de Galicia” del 20 de Octubre al 27 de Diciembre de 1896 titulados: “Cuentas ajustadas y medio cobradas”, en una de ellas Murguía se quejaba de que Pardo Bazán no hubiese ensalzado la obra de su esposa Rosalía de Castro en el homenaje que se le hizo en 1885.
Isabel Burdiel en un artículo titulado “Murguía y Pardo Bazán con Rosalía /https//letraslibros.com (1 de Agosto 2022) refiriéndose a este tema, afirmaba:
“… no hizo más, se apropió del legado cultural de su esposa muerta y lo puso al servicio de su propia agenda como constructor de nación y de su rivalidad personal y política con Pardo Bazán…”
Isabel Burdiel también aborda este tema en su libro “Españoles eminentes, Emilia Pardo Bazán” Editorial Taurus 1919, página 242.
Manuel Antonio Martínez Murguía, falleció en La Coruña el 1 de Febrero de 1923, siendo sepultado en el Cementerio de San Amaro donde sus restos junto con los de sus hijos en la actualidad allí permanecen al negarse su familia a que fuesen trasladados al Panteón de Gallegos Ilustres a proposición del Presidente de la Junta de Galicia Manuel Fraga Iribarne quien ocupó el cargo entre 1990 y 2005.
Del fallecimiento de Manuel Murguía, como es conocido, se dio cuenta no solo en la prensa de Galicia, sino también en la nacional. Nosotros aquí reproducimos la noticia dada por el “Noticiario Gaditano” N.º 1276 del 5 de Febrero de 1823:
“Una noticia conmovedora.
Ayer me sobrecogió el “Diario de Cádiz” con un telegrama conmovedor.
He aquí la noticia que me apenó profundamente:
El Historiador de Galicia
Coruña el cadáver del Historiador Manuel Murguía ha sido embalsamado.
Fue conducido desde el Ayuntamiento, a una Capilla de la Catedral.
A las cinco de la tarde se ofició el entierro, asistiendo todas las Autoridades y Corporaciones y constituyendo una gran manifestación de duelo.
El Ayuntamiento acordó que figurara el retrato de Murguía en la galería de Gallegos Ilustres.
El cadáver ha sido enterrado con el de su esposa.
Dejando aparte las inexactitudes, muy disculpables de la redacción que el telegrama contiene, puesto que ni en la Coruña hay Catedral, ni en la capital está enterrada la esposa de Murguía, porque la Ilustre Rosalía de Castro yace en el Panteón de Gallegos Ilustres en la Iglesia de Santo Domingo en la ciudad de Santiago de Compostela”.
Otro candidato a ocupar el Panteón de Gallegos Ilustres fue el Arzobispo de Santiago y escritor en lengua gallega Manuel Lago Gonzales quien falleció en esa Ciudad el 18 de Marzo de 1925. El “Eco de Santiago” número 13.216 en su edición del 24 de Marzo del mismo año, reproducía la propuesta de la Universidad de Santiago para trasladar los restos del Prelado a Santo Domingo de Bonaval.
“El Orzan”: Diario independiente de La Coruña N.º 2778 en su edición del 6 de Mayo de 1927, en su página 1ª publicaba la siguiente crónica:
“NUESTROS MUERTOS
Alguien nos entera de que hay un proyecto de Panteón de Gallegos Ilustres para encajonar en serie en esos nichos de los mausoleos que son como los compartimientos de las estanterías donde en los almacenes de tejido se deslizan las largas piezas de paño, los restos de todos los gallegos merecedores de la inmortalidad. El proyecto es laudable y la idea que la origina plausible, aunque no sea original en un país como el nuestro, donde el culto a los muertos está enlazado con firmeza de enredadera a todos los corazones. Es muy justo que los hombres ilustres a quien acaso se combatió despiadadamente en vida, tengan una decorosa morada al dar el definitivo salto de la muerte, que unge las anonadantes calvicies de los esqueletos con esa respetabilidad que tienen todas las cosas calvas. Es lógico que en consecuencia con lo que se les olvidó en vida, estén las atenciones que les tributemos de muertos.
Pero contra el proyecto de Panteón de Gallegos Ilustres, se alza más que otro proyecto; se interpone una realidad, la de los grandes gallegos que reposan diseminados en varios cementerios de nuestra tierra. Será romanticismo, será sensiblería, pero lo cierto es que preferimos que los gallegos ilustres reposen en los camposantos de las ciudades donde la muerte les hizo ese guiño trágico de mujer que da una cita peligrosa, a verlos encajonados en los nichos de un panteón oficial.
El azar tiene su poesía, el agridulce encanto de la casualidad, lo imprevisto es una las pocas cosas capaces de redimirnos del fastidio de vivir con arreglo a una invariable pauta. Detestamos las vidas con falsilla y en la música solo nos parecen deliciosas las notas muy altas que huyen del enrejado del pentagrama como ruiseñores que hurtan sus alas a los hierros de una jaula.
Los muertos desperdigados por nuestros cementerios les dan un especial encanto; dejémosles reposar allí, donde cayeron, en la variedad de los pueblos en que subieron a la nave del viaje infinito. Los muertos ilustres de Galicia, desmerecerían a nuestros ojos si les viéramos en la estantería de un panteón oficial. Lo que inspira, lo que cautiva, lo que encanta, es el especial ambiente en que descansa cada gallego ilustre, no la mayor o menor suntuosidad de su sepulcro lo que hace que nos detengamos ante el nicho de Curros o la sencilla de Pondal, esa mezcla de evocaciones de la figura perdida y de la meditación ante la sepultura casi olvidada entre un montón de fosas anónimas, no podría existir un Panteón de Gallegos Ilustres.
Además, habría pueblos que no se dejarían arrancar sus muertos como no fuera a mano airada. Y reñir sobre los sepulcros es poco decoroso ¿Quién será capaz de arrebatar a Vigo las cenizas de Concepción Arenal y de Méndez Núñez? ¿Y a la Coruña los de Curros y Pondal? Repetimos que será falta de espíritu práctico y sobra de lirismo, pero no es más agradable ver a nuestros muertos desperdigados por los cementerios gallegos que no encajonados en un monumento que tendrán todas las honras que se quiera, pero les faltará el encanto, por ejemplo, de ese rincón de camposanto aldeano donde reposa Viqueira, o la gracia del cementerio coruñés, tendido sobre las rocas entre dos mares azules del cielo y del mar.
Será romanticismo, pero lo cierto es que no podríamos hallar en nuestros muertos, al encontrarlos apelotonados en un casillero de Gallegos Ilustres, la emoción y el encanto que nos produce verlos desperdigados en los rincones de los cementerios donde los hemos visto.
Se cita como aceptable Panteón de Gallegos Ilustres el Convento de Santo Domingo de Santiago donde reposa Rosalía y Alfredo Brañas. Es un monumento hermosísimo, cierto; de una parte, por su mérito artístico y de otra también por su soledad, por su abandono, por sus vigas carcomidas. No se olvida fácilmente una visita a aquel lugar. Fuimos por primera vez a Santo Domingo, una tarde ardiente de otoño, después de haber peregrinado por Santiago, en un interminable ademan de admiración. Íbamos ahítos de belleza y de maravilla. En el atrio de la iglesia, crecían brizna de hierba anémica entre las piedras poco frecuentadas. Dentro del convento se respiraba un aire fresco, con olor a humedad, un rayo de sol se estrellaba en el raro púlpito y resbalaba sobre el vidrio de un búcaro roto, en el que aun quedaban vestigios de unas violetas. Luego en una capilla los sepulcros de Rosalía y Alfredo Bañas, frente a frente. Estaban cubiertos con flores ennegrecidas de vejez. Había unas coronas con cintas descoloridas, de las que se borraron las telas doradas de la ofrenda. Alguien de los que con nosotros iban dejó caer un ramo de flores sobre el sepulcro de Rosalía. Eran crisantemos, allá en lo hondo del sepulcro los huesos de la cantora, sedientos de luz, de mar de todas las cosas terrenas que ella tanto amo, debieron estremecerse al sentir sobre la polvorienta losa de la sepultura, el dulce roce de los crisantemos. Fue un instante de emoción, en que el aire parecía traer de fuera el rumor de un eco de algunos versos de la gran mujer perdida. Pero la emoción no nacía de evocar los versos de Rosalía. Era todo: la soledad del viejo convento, el polvo los floreros rotos, el rechinar de las tablas carcomidas, los mil humildes detalles que llenan el alma de la nostalgia de los siglos. Era la gracia de las viejas cosas abandonadas, donde el zumbar del moscardón que roza con sus alas verdosas, un mueble desvencijado, el aletear de una polilla, el crujir de unas vigas, son elementos de un indefinible engrase. Así la capilla de Rosalía y lo mismo las sepulturas de otros altos gallegos esparcidos en los rincones de los cementerios. Panteón de Gallegos Ilustres, no. Si hora se crease y se tratase de llevar a él los restos de nuestros grandes hombres que reposan en Vigo, la Coruña… no podría ser. Si no se llevase a estos y se enterrase en el panteón a todos los que desde ahora muriesen, sería una injusticia. Lo único aceptable es velar para que los muertos ilustres tengan un decoroso alojamiento y nunca puedan ir a la fosa común. Por lo demás dejémosles en su dichoso apartamiento, sin inmiscuir la gloria oficial y las procesiones cívicas en sus últimos sueños.
Bien están donde están, entre todos los hombres, mezcla en la muerte como en la vida con los huesos de las gentes anónimas en cuyas humildes aventuras tantas veces se inspiraron para cantar.
- FERNANDEZ ASIS”
La revista “Vida Gallega” Ilustración Regional publicada en Vigo, número 494, edición del 20 de Agosto de 1931, en la siguiente nota nos da una idea de cómo se encontraba Santo Domingo de Bonaval en esa época:
“…A pesar de su estado ruinoso, en esta iglesia, declarada Monumento Nacional, celebran sus cultos la Asociación del Rosario perpetuo y la Cofradía Numeraria del Rosario, ocupa ésta su capilla más amplia y en otra, un puñado de gallegos entusiastas construyeron ricos y artísticos sarcófagos donde reposan los restos de la inspirada cantora Rosalía de Castro y del apóstol de su regionalismo Alfredo Brañas iniciando con ellos un panteón de gallegos ilustres.”
En el año 1932 a iniciativa de un grupo de galleguistas de Santiago comenzaron a celebrarse el día 24 de Julio, una misa por el alma de Rosalía de Castro y Alfredo Brañas en la Iglesia Santo Domingo de Bonaval, ello como acto de reunión, religiosidad y patriotismo gallego, misas que fueron interrumpidas durante la Guerra Civil.
Igualmente “Vida Gallega”: Ilustración Regional en su número 601 del 10 de Agosto de 1934, publicaba la siguiente nota:
“El Ayuntamiento de Coruña acordó la construcción en el cementerio de aquella ciudad, de un panteón de gallegos ilustres en el que se recogerán las cenizas de todos los hijos esclarecidos de esta tierra, que actualmente reposan en aquel recinto y la de todos aquellos gallegos eminentes que reposan en otros cementerios.”
El 5 de Enero de 1936 falleció en Santiago el Novelista y Poeta Ramón María del Valle Inclán, quien fue inhumado en el Cementerio de la Boisaca de esa ciudad, después de que el Escultor Francisco Asorey le hiciera una mascarilla.
Del acontecimiento dio noticia “El Cantábrico” Diario de la Mañana de Santander Nº14254 de fecha 7 de Enero de 1936:
“El presidente del Instituto de Estudios Gallegos de la Coruña Sr. Casas pidió que los restos de Valle Inclán sean depositados en el templo de Santo Domingo de Santiago en el Panteón de Gallegos Ilustres donde descansan Rosalía de Castro y Alfredo Bañas”.
Esa misma proposición fue efectuada años después por el Presidente de la Junta de Galicia Manuel Fraga Iribarne, sin obtener la autorización familiar.
La edición digital de “la Voz de Galicia” del 29 de Noviembre de 2004 publicaba que el Consejero de Cultura de la Junta de Galicia Jesús Pérez Varela reiteró la petición en la inauguración del Congreso Nacional de Galicia dedicado a Valle Inclán celebrado en A Proba. (Puebla de Trives, Orense).
También “La Voz de Galicia” en su edición digital del 3 de Diciembre de 2004 recogía la respuesta de la familia:
“Joaquín del Valle Inclán, nieto del universal escritor ourensano, afirmó ayer que la intención de su familia no es trasladar los restos de su abuelo del Cementerio de Boisaca al Panteón de Gallegos Ilustres, así rechazó la propuesta que el Conselleiro de Cultura realizó el lunes. Aunque indicó que la decisión final corresponde a su padre. Joaquín del Valle Inclán, subrayó que a su progenitor no le gustaría que un cambio en el régimen volviese a plantear que los huesos del autor del “Esperpento” fueran a pasar a una fosa común, recordó que eso ocurrió a mediados del siglo XX después de que el gobierno republicano de Santiago le regalase un nicho para enterrarlo. Carlos del Valle Inclán compró el terreno para evitar que ocurriese. Joaquín del Valle Inclán no habló del Panteón de Gallegos Ilustres, pero dijo que algo debe tener para que ni los restos del fundador del Museo do Pobo Galego, Antón Fraguas reposen en él. Varias voces del Congreso que A Proba dedicó a Valle Inclán señalaron que ese espacio no reúne las condiciones para dignificar a ninguna persona”
Antón o Antonio Fraguas Fraguas falleció en La Coruña el 5 de Noviembre de 1999, sus restos descansan en el cementerio de Boisaca de Santiago.
El Diario de Galicia “La Alborada”, publicado en Lugo, en su número 178 del 31 de Marzo de 1936, informaba de la constitución de la Asociación de Escritores de Galicia, quienes propusieron llevar a Bonaval los restos del Sacerdote Canónigo, Arqueólogo e Historiador Antonio López Ferreiro, quien falleció en 1910 en San Pedro de Vilanova (La Coruña), y se encontraba sepultado en el Claustro de la Catedral de Santiago:
“…Igualmente se propuso que los restos del Sr. López Ferreiro que descansan en la Catedral sean trasladados al templo de Santo Domingo de Bonaval, Panteón de Gallegos Ilustres para que estén al lado de los de Rosalía y Alfredo Brañas. Al Ayuntamiento de la Coruña se pedirá que en el centro de su Cementerio Municipal se erija un mausoleo en el que se recojan los restos mortales de los insignes gallegos Murguía, Chané, Pondal, Curros Enríquez y de otros que andan desperdigados por los campos gallegos…”
Pasaron los años mientras los restos de Domingo Fontán descansaban en la urna cineraria Nº51 propiedad del Ayuntamiento de Santiago en espera del prometido traslado al aún no creado Panteón de Gallegos Ilustres en el más absoluto olvido.
Llegado el año de 1945, volvió a ser recordado con ocasión de cumplirse el centenario de la publicación de la Carta Geométrica de Galicia según anuncia su Cartela o primera hoja; para conmemorar tal efeméride el Consejo de Investigaciones Científicas, Instituto Padre Sarmiento, publicó en la ciudad de Santiago el Anejo I de sus Cuadernos de Estudios Gallegos, donde en su primera página se hace constar:
“El Instituto Padre Sarmiento” consagra el primero de los Anejos de sus Cuadernos de Estudios Gallegos -fascículos escritos por uno o más autores, y sin salida periódica que recogerán estudios de carácter monográfico sobrado extensos para una revista y cortos para constituir volumen separado- a la figura de un hombre de ciencia de la última centuria, don Domingo Fontán, en ocasión de haberse cumplido cien años, en el de 1945 de la salida al público de su famosa Carta Geográfica de Galicia, que continúa siendo instrumento de trabajo insustituible.
Tres partes contiene este Anejo; agrúpase en la primera muestras diversas de Fontán como escritor y como orador parlamentario; inéditas las primeras y conservadas por sus nietos Doña Enriqueta, Doña Regina y Don Manuel Fontán en Madrid; tomados los discursos del Diario de Sesiones, en ejemplares facilitados, asímismo, por dichos descendientes. Fórmase la segunda con aportaciones bibliográficas importantes: unas notas autógrafas propiedad de otro nieto de Fontán, Don Manuel, que reside en Bilbao; y artículos de los señores Filgueira, Pedret, Fraguas y Leiros que perfilan la personalidad del Catedrático de Compostela y del Geógrafo. En la tercera parte se publican estudios de Don Jesús Carro, Don José Gavira, Don Abelardo Moralejo y Don Ramón Otero Pedrayo, que tienen con Fontán, o con su Carta, relación más o menos estrecha; pero que contribuyen a su realce, acrecen su conocimiento, o suscitan el interés hacia quien tanto trabajó por tierra natal”.
Ese primer Anejo que contiene las aportaciones documentales aportadas por los descendientes del Geógrafo, fue determinante para que se conociese tanto su vida como su obra de la que se tenían entonces escasos datos, hoy aún sigue siendo un referente para todos aquellos que quieren acercarse a Fontán.
Dicha publicación tuvo la colaboración de José Filgueira Valverde con su artículo titulado:
“Recuerdos del Geógrafo Fontán en el Museo de Pontevedra” (página 69-80) quien como tenemos dicho, en la nota 3ª a pie de página, hace referencia a que Fontán “fue enterrado en el Cementerio General de Santiago en el nicho 306; después de pasar el enterramiento a propiedad ajena”, recogiendo parte de los referidos acuerdos municipales y diferentes artículos periodísticos.
Manuel Fontán Lorenzo con este motivo en “La Noche”, Único Diario de la tarde en Galicia editado en Santiago, Año XXVII número 7971, el 19 de Noviembre de 1946, publicó el artículo que seguidamente transcribimos:
Como introducción diremos que en él hace referencia a los últimos momentos de la existencia de Domingo Fontán, según le relató su padre Félix, dando su versión de los hechos que motivaron el traslado de sus restos del nicho 306 a la urna funeraria Nº51.
Lo cierto, es que al notificar el Ayuntamiento de Santiago el contenido del Acuerdo Municipal aprobado 6 de Noviembre de 1912 a Rosendo Fontán Riva el 21 de Mayo de 2013, en la Fábrica de Papel del Castro de Lousame, ignorando que había fallecido; su hijo Manuel Fontán Medina desconociendo la razón que motivó el pretendido traslado de los restos de su abuelo Domingo Fontán, otorgó la autorización pensando que la misma obedecía a la necesidad de recogerlos para desplazarlos al proyectado Panteón de Gallegos Ilustres.
Cuando su madre Everilda Medina Cabezudo supo que el traslado de los restos estaba motivado por la enajenación a terceros de la sepultura, preguntó al Alcalde de Santiago José Zepedano en carta de 4 de Mayo de 1914:
“¿Cómo se vendió y por quien el nicho 306 siendo esta propiedad de la familia Fontán?
Lo que no sabremos nunca, es cómo Manuel Landeira Lorenzo rindió cuenta a sus poderdantes del uso que dio a esos poderes de representación otorgados por éstos y de su afán liquidador, “olvidando” la existencia de los descendientes de Rosendo Fontán Riva.
Comprendemos, que Manuel Fontán Lorenzo en su artículo del Diario “La Noche”, no quisiera relatar las verdaderas circunstancias de la venta de la sepultura de Domingo Fontán, para no poner públiamente en mal lugar a su primo Manuel Landeira Lorenzo, pues el hecho de referir que poseían en el Cementerio del Rosario otras sepulturas donde se hubiesen recogido los restos de su abuelo y en el General de Santiago los de Manuela Riva Gómez (esposa de Fontán), no justifica en ningún momento tal venta que se produjo el 12 de Octubre de 1912, la cual motivó el citado Acuerdo Municipal del 6 de Noviembre de 1912, que se llevó a cabo el 21 de Abril de 1914, previa autorización concedida el 25 de Mayo de 1913, reitero no justifica lo sucedido, por lo que suponemos que Manuel Landeira no informó previamente de este hecho a Manuel Fontán Lorenzo, vecino de Bilbao, ni a sus hermanastros Carmen y Domingo Fontán Pereira residentes en Candas (Oviedo) y en el Puerto de Progreso (Méjico).
En cuanto a Everilda Medina Cabezudo y sus hijos Everilda, Enriqueta, Regina y Manuel Fontán Medina, los primeros residían en el Castro de Lousame lugar aislado, cuyos vecinos y amigos en caso de haberse enterado les resultaría incómodo hacer alusión a comentarios por lo delicado del asunto, Manuel se encontraba en Madrid ajeno a esta cuestión.
Estos son los hechos, su opinión decídala Vd. mi estimado lector. Lo cierto es que ningún miembro de la familia Fontán procedió a la venta de la sepultura, al menos de forma directa y consciente.
“La Noche” Año XXVII Nº 7971 Santiago 19 de Noviembre de 1946.
“Mi abuelo el geógrafo Fontán
PARA PODER REALIZAR EL GRABADO DE SU OBRA, SE TRASLADÓ A PARIS.
Por M. Fontán Lorenzo
“El Consejo Superior de Investigaciones Científicas “Instituto Padre Sarmiento”, de Estudios Gallegos acaba de publicar el primero de los Anejos de sus “Cuadernos de Estudios Gallegos”, dedicado a la obra de mi inolvidable abuelo el Dr. D. Domingo Fontán (q.e.p.d.) y lleva por título:
“D. Domingo Fontán y su mapa de Galicia. En el primer centenario de su publicación.
Por conducto de mis amigos, Sánchez Cantón y Carro (D. Jesús) llegó a mis manos un ejemplar del mencionado trabajo y como uno de los más directos sucesores del Dr. Fontán veo un deber hacerme eco de tal publicación para en primer lugar agradecer el tributo rendido a mi abuelo por dicho Instituto, y luego ajustar algún dato más de los que ya he apuntado en relación con la vida de aquel mi antepasado; un perfecto ejemplar de tenacidad en la labor científica a lo que consagró toda su vida.
He leído con aflicción, hasta la última nota del mencionado trabajo, y de antemano proporcionaré con satisfacción algunos datos que poseo al igual que mis primos hijos de mi difunto tío D. Rosendo Fontán, y como complemento de ello, me es justo manifestar que es cierto que el autor del Mapa de Galicia, me decía mi padre, que para llevarlo a la práctica había tenido que trepar por altas montañas y no habría en Galicia campanario al que no hubiese subido.
Al leer la publicación del “Instituto Padre Sarmiento” veo con grande emoción la reproducción del retrato de mi antepasado y asimismo la de la miniatura de su esposa mi difunta abuela. Del primero poseo una exacta reproducción en oleografía pues el original pintado por Esquivel, lo poseen mis primos, y ante él, embargado por fuerte emoción, al mostrárselo a mis hijos, les digo siempre meditando su recuerdo ¡Mirad a mi abuelo!
No menor emoción experimenté cuando examino el ejemplar que conservo encuadernado de su gigantesca obra, que es para mí la joya más preciada que heredé de mi padre, pero gran tristeza asímismo siento desde hace pocos meses que supe la suerte nefasta que ha corrido el original de lo que acabo de calificar de gigantesco. Las piedras litográficas del mapa que es cierto se hallan depositadas en el Ministerio de la Calle de Atocha, al preguntar por su estado de conservación el biznieto de Fontán, mi hijo Manuel, Abogado del Ilustre Colegio de Madrid recibió la triste impresión de que de las doce piedras falta una…. ¡qué diría D. Domingo Fontán si viniese al mundo y viese incompleta su obra!
Las mencionadas piedras fueron depositadas en dicho Ministerio allá por el año de 1914 cuando mi difunto padre y mi tío D. Félix y D. Rosendo Fontán respectivamente trataron de obtener la adquisición por el Gobierno, del original de tan preciada obra y aunque hubo muchas promesas las Cortes no llegaron a votar el crédito necesario y las piedras que para ello se habían pedido se depositasen en Madrid en el lugar citado, no solo siguen en dicho lugar sin realizarse su adquisición, sino que, no sabemos en qué época una haya desaparecido.
Y aquí viene una cosa que no se habla de ella en el trabajo del “Instituto Padre Sarmiento” sin duda por no haber sido aportada por ninguno de los sucesores de Fontán y es la que hace referencia al pleito contencioso que mi abuelo hubo de sostener por la propiedad de su obra.
Decía mi padre que no pudiendo el abuelo continuar su obra por haberle agotado los recursos, fue instado por el Gobierno para terminarla, ofreciéndole para ello los medios económicos necesarios incluso costeando su traslado a Paris, a donde le acompañó mi padre que entonces contaba con la edad de once años, para poder realizar el grabado de la obra, ya que en España no existía personal capacitado para hacerlo. A tal fin D. Domingo Fontán acompañado de su hijo mayor Félix partieron para Francia por vía marítima al efecto en Vigo a bordo de un buque británico.
Una vez terminado el grabado, durante cuyo periodo mi padre permaneció interno en un colegio francés, de regreso a España fue presentada la obra a S.M. la Reina Gobernadora, reclamando el autor como es natural la propiedad de su obra y cediendo cien ejemplares por los recursos anticipados, pero como solo exigieron la propiedad para el Estado, mi abuelo entabló pleito que ganó rotundamente, pero no pudo sustraerse de los disgustos que tal situación le originó.
Como se ve un hombre de verdadero amor al trabajo sufrió por ello en alto grado y como dijo mi nunca olvidado Maestro el Dr. Bercia Caballero:
“Fontán murió sin obtener su fruto”.
Solo cabe decir que aunque no recibió su merecida recompensa como todos reconocen y por ello nada tiene de particular que yo comparta tal afirmación pues hasta decir que ni la Cruz de Carlos III, que le fue otorgada, le concedía el tratamiento de excelencia, murió como mueren los justos exhortando a sus hijos de manera edificante, pues según he oído a mi padre, desde el lecho de la muerte, al recomendar a sus tres hijos la honradez repetía con buen latin las palabras de Job: “Deus dedit et Deus obstitit” y su exhortación conmovió en tal grado al sacerdote, que el día anterior le había confesado y que había sido su discípulo, que decidió absolverle de nuevo al ver demostradas de manera tan tajante sus arraigadas creencias.
Solo me resta después de haber leído con toda atención el trabajo del “Instituto Padre Sarmiento” y felicitar a todos los que tan acertadamente han cooperado en su redacción, hacer un comentario a lo que se dice en la nota 3 de la página 71 referente al enterramiento del Dr. Fontán en el Cementerio General de Santiago.
Es cierto, mi abuelo falleció en Cuntis, a donde había ido para recoger a mi abuela que allí se hallaba tomando baños antirreumáticos y su cadáver fue trasladado a Santiago instalándose la Capilla ardiente en su casa de la Rúa del Villar Nº19, casa en donde yo vi la luz primera el día 25 de Abril de 1881 y que hoy es propiedad de mi contemporáneo D. Emilio Martínez Baladron, como heredero de José García Mouriño que la adquirió de mi padre y tíos hacia el año 1888.
Pues bien, como dice la nota mencionada su cadáver fue enterrado en el nicho propiedad numero 306 de dicho cementerio, pero se añade que en 1912 después de pasar el enterramiento a “propiedad ajena a la familia” el Ayuntamiento Compostelano en Sesión de 21 de Abril de 1914 acordó que las cenizas de Fontán fuesen recogidas y depositadas en una urna cineraria de propiedad municipal (la número 51) hasta tanto que se realizase el proyecto de trasladarlas al Panteón de Gallegos Ilustres (que sigue sin realizarse) y se cita al efecto la publicación del artículo de “Gaceta de Galicia” de 2 de Noviembre titulado “Las cenizas de un sabio”
Tengo el sacrosanto deber de hacer constar con toda entereza, que lo que se dijo entonces en la “Gaceta de Galicia” era totalmente infundado afrentoso para todo sucesor de Fontán; pues el tal artículo que llegó a mis manos a Bilbao en donde ejercía y sigo ejerciendo mi profesión médica, decía: “que las cenizas de un sabio como Fontán habían tenido que ser protegidas por el Ayuntamiento, porque la familia consentía fuesen a parar al osario….
Me encontraba yo, entonces atareadísimo preparando unas oposiciones y ello fue lo que me impidió trasladarme sin demora a mi pueblo natal para dejar desecho tal error que era una afrenta que alcanzaba a mis primos y a mí como descendientes más inmediatos del insigne geógrafo y tuve que limitarme, aunque sintiéndolo mucho a dirigir una carta al entonces director de “La Gaceta de Galicia” D. Antonio Fernández Tafoli que en paz descanse y Dios haya perdonado, suplicándole una rectificación pero no tuve la fortuna de obtener contestación…
En verdad, no hubiera querido al cabo de tantos años hacer revisión de esas cosas tan desagradables, pues así como mi abuelo sufrió disgustos y lo soportó con estoica paciencia a mí también me corresponde imitarle, pero los que redactaron el trabajo, dedicado a la obra de mi abuelo, han consultado ese número de la “Gaceta de Galicia” aunque no citen su contenido afrentoso para los que nos llamamos Fontán y por eso ya que viene a cuento hoy he de repetir lo que en aquella carta decía: “si Galicia se honra con que Don Domingo Fontán fuese gallego tanto y mucho más nos honramos sus nietos con que fuese nuestro abuelo y a mayor abundamiento cabe preguntar: ¿se concibe que los familiares de Fontán dejásemos ir sus venerables restos al osario como se decía, para vender su sepultura número 306 del Cementerio General en donde reposan y siguen reposando los no menos para nosotros respetables restos de nuestro abuela Manuela Riva, aparte también de que en el Cementerio del Rosario poseo yo otro nicho donde yacen los restos de mis padre. Dejo otra opinión sensata que juzgue lo que acabo de exponer, pues lo ocurrido solo se fundamenta, aún sin razón alguna de que el nicho 306 había sido solicitada su adquisición y desde luego otorgada para cuando como ya estaba anunciado el Ayuntamiento recibiese las cenizas del insigne geógrafo que sus familiares habíamos concedido y que en verdad por lo que a mí respecta, hubiera sido motivo, lo sucedido, para retirar tal autorización si antes habría llegado a mi conocimiento, pero antes de terminar he de ratificarme en la verdad de lo manifestado con la frase de tan elevado significado TESTOR DEUM y haciendo constar también que al verificarse el traslado de las cenizas a una urna cineraria municipal, era lo natural que sus descendientes estuviésemos presentes en dicho acto ¿Pero cómo íbamos a estar si nadie nos dio participación del día en que tal traslado que había de verificarse? y por esta razón los que al acto asisten, no se explicaban nuestra ausencia y por ello alguno llegó a mis oídos que lo comentaban de manera ofensiva para nosotros. No sé si, en lo expuesto me habré extendido demasiado igual que lamentar dolorosamente el triste fin de la obra de mi abuelo, cada vez más deteriorada en unos sótanos sin que nadie de ella saque partido alguno mucho más habiendo quedado incompleta, he creído necesario expresarme así para en todo sentido desarrollar este modesto artículo.
MANUEL FONTÁN LORENZO
Bilbao, Noviembre de 1946”
Manuel Fontán, en la anterior publicación afirma erróneamente que en 1914 se depositaron las piedras litográficas de la Carta Geométrica de Galicia en el Ministerio de la Calle de Atocha de Madrid.
El depósito de dichas doce piedras litográficas unido a los dos mapas originales, cuadernos de campo y croquis parciales, tuvo lugar el 7 de Diciembre de 1905 por Rosendo Fontán Riva, depósito del que se expidió carta resguardo nº 3088 del Registro de Salida de la Dirección General del Instituto Geográfico Nacional dependiente del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes de fecha 12 de Diciembre de 1905.
En el citado artículo pulicado en “La Noche” hace referencia a las siguientes personas:
Francisco Javier Sánchez Cantón, Pontevedra 1891 – Loirizan 1971, fue Historiador y Director del Museo del Prado de Madrid.
Jesús Carro García, Sacerdote, Arqueólogo y Escritor, perteneció al Seminario de Estudios Gallegos.
Juan Bercia Caballero, Santiago de Compostela 1852 – 1926, Médico y Escritor, fue destacado miembro de la Asociación Regionalista Gallega, Sector Católico-Tradicionalista, organizó los Juegos Florales de Tuy en 1891.
Manuel Emilio Martínez Baladrón García, Santiago de Compostela 1907 – Ponte Maceira 1970, Abogado y Empresario, financió el Pronunciamiento Militar del 18 de Julio de 1936 con 20.000 pesetas y 30.000 libras esterlina, su madre fue hija de Jose García Mouriño, quien se dedicó al comercio en Santiago.
Amtonio Fernández Tafoli, Santiago de Compostela 1869 – Madrid 1936, Periodista y Escritor.
El 15 de Noviembre de 1947 se constituyó el “Patronato Rosalía de Castro” señalándose en sus fines estatutarios la función de cuidar del mausoleo de Rosalía de Castro, haciéndolo extensivo a toda la Iglesia.
En 1949 asumió celebrar en Bonaval una misa por el alma de Rosalía seguida de una ofrenda floral. Para esta celebración, se fijó el día 25 de Julio, día de la festividad de Santiago Apóstol Patrón de España que pasó a ser denominado día Nacional de Galicia. Ya desde el principio dicho acto empezó a tener clara significancia política pues aparte de ser un evento religioso tenía y tiene actualmente un indudable carácter de reivindicación de la identidad gallega como nación.
De este modo, de manera totalmente oficiosa la Iglesia de Santo Domingo de Bonaval, se fue consolidando como un verdadero Panteón de Gallegos Ilustres.
El tercer gallego ilustre en ser inhumado en Bonaval fue Francisco Asorey González, Escultor realista, su obra se centró en retratar a las clases populares gallegas de su tiempo como protagonistas de sus esculturas. Falleció en Santiago el 2 de Julio de 1961, siendo directamente llevado a la Iglesia de Santo Domingo de Bonaval el día 4 de Julio de 1961.
Es conocido como “El Escultor de la Raza”; en una entrevista que el “Faro de Vigo” efectuó a su hijo José Manuel Asorey Ferrer y Ferreiro, publicada en su edición del 7 de Marzo de 2011 se le preguntó por la razón de este apelativo, según refiere:
“…el calificativo de Escultor de la Raza le vino por sus trabajos de personajes gallegos como A Pobriña, A Santa, O Teseuro, este último representa una jovencita de aldea con becerro en brazos, una composición que simboliza, la leche, los alimentos”.
“El Pueblo Gallego”; Rotativo de la mañana publicado en Vigo, en su número 13600 del 7 de Julio de 1962, recordaba el aniversario de Asorey:
“Balance de un recuerdo
Recientemente se cumplió el primer aniversario de la muerte de Asorey. En la capilla de Santo Domingo, que se espera sea declarada Panteón de Hijos Ilustres de Galicia en la que reposan los restos en vecindad de sueño eterno con Rosalía de Castro y Alfredo Brañas, fue celebrada una misa rezada asistiendo íntimos del finado.
Se echó de menos la presencia de los que hace un año, al acompañar los restos a la capilla citada allí se condolían…” “Anteayer tuvimos el temor a la vista de los pocos que allí acudimos a un acto de piedad. ¿Qué diferente aspecto de aquella tarde del 4 de Julio de 1961, con este 4 de Julio de 1962!
JESÚS REY ALVITE”
Llegado el año de 1966 en que se cumplía el centenario del fallecimiento de Domingo Fontán nadie clamó para que sus restos fuesen conducidos al Panteón de Gallegos Ilustres, dando así cumplimiento al acuerdo del Ayuntamiento de Santiago de aquel lejano 6 de Noviembre de 1912.
El Diario de Madrid “ABC” en su edición del 2 de Febrero de 1966 conmemoraba ese centenario con la publicación del artículo de Carlos García Bayón “LOS CABALLERITOS DE AZCOITIA DE GALICIA” en el que calificaba a Fontán como uno de los últimos caballeros de la ilustración gallega.
“El Pueblo Gallego”: rotativo de la mañana del 27 de Octubre de 1966, refería cómo la Universidad de Santiago decidió honrar su memoria en ese aniversario:
“La Cátedra de Pensamiento Español “Vázquez de Mella-Laverde Ruiz” de la Universidad Compostelana dedicará sus actividades del presente curso académico a la conmemoración del centenario de la muerte del insigne geógrafo Don Domingo Fontán organizando con tal motivo un ciclo de conferencias dedicado a exaltar la figura de tan Ilustre hombre de ciencia”
El cuarto gallego ilustre que ocupó Bonaval fue el Poeta Ramón Cabanillas Enríquez quien falleció en Fefiñans Cambados (Pontevedra) el 9 de Noviembre de 1959, sus restos fueron trasladados al Panteón de Gallegos Ilustres el 12 de Agosto de 1967.
En su biografía elaborada por la Real Academia de la Historia se dice que en el año 1915:
“…desarrolló una prolífica actividad poética vinculada al activismo nacionalista y se convirtió en uno de los escritores decisivos en la creación del imaginario literario galleguista contemporáneo, razón por la cual será reconocido como el poeta de la Raza…”
“El Pueblo Gallego”: Rotativo de la mañana en su edición del 3 de Diciembre de 1967, ante la clausura del Cementerio General de Santiago o de Santo Domingo daba la noticia de la propuesta de trasladar al Panteón de Gallegos Ilustres, los restos del Poeta Aurelio Aguirre Galanaga quien falleció en la Coruña en 1858 y los del Escultor Juan Sanmartín y Serna fallecido en Santiago en 1998:
“Con motivo de la clausura del Cementerio de Santo Domingo el Poeta romántico Santiagués Antonio Prado tiene una preocupación.
Ayer se proponía visitar al Alcalde Sr. López Carballo para que no vayan al osario general los restos del Poeta Aguirre y del autor del monumento que luce en la Alameda como testimonio de grandeza del metal y de lo que fue su hazaña, Don Casto Méndez Núñez.
Apoyamos la iniciativa de ese guardian de Compostela en el plano de la intelectualidad, para que los restos de ambos (y nos falta apuntar que se trata del escultor Sanmartín, pasen al Panteón de Santo Domingo, si es que algún día se puede decir que es el panteón de Hijos Ilustres de Galicia”
“La Hoja Oficial del Lunes” Edición de la Coruña Nº 1704 del 10 de Febrero de 1980 daba cuenta de la candidatura del Médico Navoa Santos quien falleció en Santiago el 9 de Diciembre de 1933:
“LOS RESTOS MORTALES DE NAVOA SANTOS
Hay verdadera inquietud en la Academia Gallega para que los restos del eminente Médico D. Roberto Navoa Santos reposen en fecha no lejana en el Panteón de Gallegos Ilustres de Santiago enclavado en el Convento de Santo Domingo de Bonaval.
A tal fin ya se han dado los primeros pasos para este traslado cuya gestión corre a cargo de diversas personalidades de la vida cultural gallega alguno de ellos estrechamente vinculado con la Real Academia y Patronato Rosalía de Castro”.
Particularmente nos sorprende tal iniciativa a la vista de su deseo póstumo según dejó escrito, de que se le sepultara fuera de un cementerio sin acto religioso alguno, dejando en su caso a criterio de la familia tal decisión quienes por los convencionalismos sociales de la época le dieron sepultura en el Cementerio de Boisaca de Santiago donde permanece en la actualidad.
También la citada “Hoja Oficial del Lunes” Nº 1818 de su edición de la Coruña del 26 de Abril de 1982, efectúa el siguiente comentario al referirse a la fiesta poética en homenaje al Poeta Manuel Curros Enríquez celebrada en los jardines de Méndez Núñez, de la Coruña, haciendo mención a Juana de la Vega y a Eduardo Pondal fallecido en una modesta pensión y enterrado al igual que Curros en el Cementerio Coruñés de San Amaro:
“Por cierto, y hace algún tiempo, mentes calenturientas hablan de llevarse estos y otros restos de proceres gallegos a un llamado Panteón de Gallegos Ilustres, en un afán acaparador que ni respeta el descanso eterno de los muertos a la necrópolis coruñesa, que alberga asímismo al patriarca por antonomasia de las letras gallegas Manuel Murguía esposo de Rosalía y varios de sus hijos, es ya en sí un inmenso panteón de hombres y mujeres ilustres ¿a qué pensar en enturbiar dicha paz?”
El quinto gallego ilustre que fue sepultado en Santo Domingo de Bonaval fue el Médico, Político, Escritor y Dibujante Alfonso Daniel Rodríguez Castelao considerado el padre del nacionalismo gallego, y autor del libro “Sempre en Galiza” (Siempre en Galicia) que contiene una recopilación de ensayos, y discursos, en él expresa la supremacía racial gallega frente al mestizaje español, que implica no solo una diferencia física sino también moral. (Siempre en Galicia 1994, Páginas 260-261, 322, 367, 393, 446-447).
Falleció en el Hospital del Centro Gallego de Buenos Aires el 7 de Enero de 1950, sus restos se inhumaron en el Panteón de Gallegos Ilustres de Santo Domingo de Bonaval el 28 de Junio de 1984, haciéndose coincidir con el cuarenta y ocho aniversario del Estatuto Autonómico de Galicia de 1936 que no llegó a ser aplicado. Galicia en esas fechas ya contaba con el actual Estatuto de Autonomía de 6 de Abril de 1981; su inhumación en Bonaval no gustó al Nacionalismo que se opuso radicalmente recordando sus palabras vertidas en “Siempre en Galicia” “a la que solo regresaría cuando fuera una patria liberada”. También el traslado de sus restos mortales fue interpretado como operación política para legitimar el Régimen Autonómico por lo que el Nacionalismo se opuso al sepelio realizándose el acto entre cargas policiales contra los manifestantes.
El acontecimiento fue comentado entre otros medios de comunicación por el “Diario de Burgos” de Avisos y Comunicaciones Nº 28.542 página 25, quien en su Edición del viernes 26 de Junio de 1984 refería:
“Los restos de Castelao, en Galicia
Nacionalistas radicales arrojan piedras y huevos contra las autoridades.
Varios manifestantes y policías heridos.
Santiago de Compostela (EFE) – Los restos de Alfonso Daniel Rodríguez Castelao reposan ya en el Panteón de Gallegos Ilustres, al lado de insignes gallegos como Rosalía, Asorey y Cabanillas. Una jornada histórica para Galicia que solo se vio deslucida por la actuación callejera de grupos nacionalistas radicales. El retorno del pensador y político gallego ha tenido como saldo varios heridos y detenciones.
El féretro de Castelao llegó con más de tres horas de retraso, sobre el horario previsto de la 17.30 horas al aeropuerto de Lavacolla. Una amenaza de bomba en el avión de “Iberia” impidió que el vuelo se iniciase regularmente.
Horas antes de la llegada empezaron a concentrarse en la terminal aérea compostelana fuertes efectivos policiales ante la presencia de varios centenares de grupos de manifestantes, todos ellos pertenecientes al Bloque Nacionalista Gallego.
El aeropuerto fue acordonado, mientras el avión de “Iberia” tomaba tierra a las 22.02 horas.
El féretro una vez bajado del avión fue conducido a un hangar donde se colocó la bandera de Galicia, la misma que cubrió su féretro hace 34 años cuando fue enterrado en el Cementerio de Chacarita en Buenos Aires.
Los restos de Castelao fueron recibidos por su única hermana viva, Teresa, que visiblemente emocionada besó el féretro y fue sostenida por el presidente de Xunta y del Parlamento Gallego.
La comitiva fúnebre emprendió a continuación viaje hacia Santiago para llegar en medio de grandes disturbios callejeros al convento de Santo Domingo de Bonaval donde está ubicado el Panteón de Gallegos Ilustres.
En las inmediaciones del templo se habían concentrado más de 500 nacionalistas que lanzaron huevos y piedras contra las autoridades que fueron llegando al templo, entre ellos, parlamentarios, conselleiros y hasta el Gobernador Civil de la Coruña, quien aseguró que “la policía controlaría la situación en todo momento para mantener el orden”.
A pesar de ello cuando la comitiva fúnebre intentó penetrar en el recinto, los manifestantes rompieron las barreras y se produjeron las primeras cargas policiales, que dejaron un saldo de varios heridos y detenidos, entre ellos el dirigente nacionalista Bautista Álvarez que fue conducido al hospital con conmoción cerebral.
El féretro de Castelao entra en el monasterio mientras la banda de Rianxo, su ciudad natal interpretaba el himno de Galicia.
A continuación, el presidente de la Xunta de Galicia impuso a título póstumo la medalla de oro de Galicia, la primera que se concede.
Tras una misa solemne el Arzobispo de Santiago Monseñor Rouco Varela rezó un responso, previo al enterramiento de los restos en el Panteón de Gallegos Ilustres.
En contraste con la polémica originada por grupos nacionalistas el retorno de Castelao fue recibido con alegría por la mayoría del pueblo gallego.
En el momento que sus restos tomaron tierra en Santiago las bandas de música de 48 villas gallegas interpretaron simultáneamente el himno gallego”
Llegado el año de 1988 en el que se cumplía el bicentenario del nacimiento de Domingo Fontán, éste cobró un gran protagonismo con ocasión de los actos de homenaje que le prodigaron, de los que dio amplia información la prensa de Galicia:
El “Faro de Vigo” en su Publicación de Pontevedra de fecha 3 de Enero de 1988 en su página 20 publicaba:
“…En el mes de Abril tendrá lugar la exposición conmemorativa del nacimiento de Domingo Fontán, realizada por el Instituto Geográfico Nacional con la colaboración del Museo (Provincial). Esta muestra está catalogada como una de las más importantes de la Cartografía antigua de Galicia…”
También “El Faro de Vigo” en la página 2 de su Edición del 28 de Enero de 1988 publicaba un artículo titulado “Domingo Fontán segundo centenario” cuyo autor fue el historiador Antonio Fraguas Fraguas, en el que recoge la biografía de Domingo Fontán procedente de un discurso pronunciado en 1987 por el Escritor e Investigador José Filgueira Valverde.
El citado periódico el “Faro de Vigo” en la página 2ª de su tirada del 12 de Marzo de 1988 también publicaba la biografía de Domingo Fontán en un artículo del escritor Isaac Ángel Otero Rodríguez titulado “Domingo Fontán y Don Ramón (Otero Pedrayo).
Igualmente, el “Faro de Vigo” del 10 de Abril de 1988 en su página 22 anunciaba:
“Cartografía de Galicia: El próximo jueves día 14 a las siete y media de la tarde, se procederá a la inauguración de una Exposición sobre Cartografía de Galicia, entre los años 1522 y 1900 organizada para conmemorar el segundo centenario del nacimiento del cartógrafo D. Domingo Fontán. Esta exposición está organizada por el Instituto Geográfico Nacional en colaboración con la Diputación Provincial y el Museo de Pontevedra, los Ayuntamientos de A Coruña, Santiago y Madrid, quedará instalada en Pontevedra en las plantas del edificio Sarmiento”.
Dicho periódico en su Impresión del 13 de Abril de 1988 página 23 se reiteraba en lo anteriormente señalado:
“El Museo de Pontevedra albergará a partir de hoy hasta el próximo día 30 la Exposición Cartografía de Galicia. 1522 – 1900 organizada por el Instituto Geográfico Nacional (IGN) en el homenaje al cartógrafo y matemático gallego Domingo Fontán, autor del primer mapa de Galicia, de cuyo nacimiento se conmemora este año el bicentenario. En la muestra se expondrán documentos cartográficos y mapas de la cartografía gallega procedentes de los fondos del museo pontevedrés, del Archivo del Reino de Galicia y de la Universidad de Santiago, de la Fundación Penzol de Vigo, de la colección personal de Martínez Barbeito y de los propios fondos del Instituto Geográfico Nacional.
Paralelamente a la exposición que recorrerá hasta el próximo mes de Junio las ciudades de A Coruña, Santiago de Compostela y Madrid, aunque con variaciones en el contenido, el IGN ha editado un catálogo de más de trescientas páginas y con una edición limitada, que refleja, además del desarrollo de la Cartografía antigua de Galicia y cartas náuticas desde el siglo XVI hasta el siglo XX, la vida y la obra de Domingo Fontán”.
Nuevamente El “Faro de Vigo” en su rotativa del 17 de Abril de 1988 página 21 anunciaba:
“Ciclo de conferencias sobre Domingo Fontán en el Museo:
El Director emérito del Museo de Pontevedra Filgueira Valverde, iniciará mañana lunes un ciclo de conferencias sobre la figura del prestigioso geógrafo y científico Domingo Fontán como complemento a la Exposición Cartográfica de Galicia que se exhibe en el edificio Sarmiento del Museo.
El ciclo de conferencias está organizado por el Museo de Pontevedra con cargo al “López Suárez-Castillejo” y del Instituto Geográfico Nacional.
Tras la intervención del Sr. Filgueira Valverde el ciclo se reanudará el jueves día 21 con la disertación del catedrático de Filología Románica de la Universidad de Santiago de Compostela Antón Santamarina que hablará sobre la “Diputación do galego no Nomenclator” e na Cartografia”.
El martes día 26 María del Pilar Torres, hablará sobre “Domingo Fontán e as terras de Pontevedra”.
Cerrará el ciclo el Director General del Instituto Geográfico Ángel Arévalo Barroso, que disertará sobre “A figura de Domingo Fontán na Cartografía española” las conferencias darán comienzo a las 8 de la tarde en el Edificio Fernández López”.
Nuevamente el Faro de Vigo del 8 de Mayo de 1988 en sus páginas 74-75 se ocupó de Fontán publicando una crónica de José Filgueira Valverde titulada: “Otero Pedrayo e o mapa Fontán” en el que recordaba la Introducción efectuada por el Escritor y Catedrático de Geografía e Historia de la Universidad de Santiago Ramón Otero Pedrayo en el Anejo I de los Cuadernos de Estudios Gallegos dedicado a Domingo Fontán en 1946, por cierto en ese año de 1988 se cumplió el centenario de su nacimiento en Orense.
Insistiendo El “Faro de Vigo” correspondiente al 9 de Junio de 1988 en su página 20 anunciaba la apertura de la exposición “Cartografía de Galicia” en Madrid:
“Domingo Fontán: el Museo de Pontevedra informa que la exposición “Cartografia de Galicia” (1522-1900) dedicada a Domingo Fontán y formada principalmente por fondos del Instituto Geográfico Nacional, Museo de Pontevedra y la colección Martínez Barbeito se expondrá desde hoy jueves día 20 en el Pabellón de los jardines de Cecilio Rodríguez en Madrid por iniciativa del Ayuntamiento de la capital y el referido Instituto.
El profesor Filgueira Valverde director emérito del museo de Pontevedra, celebrará mañana con este motivo una conferencia en la Real Academia de Ciencia sobre la personalidad y la obra del gran geógrafo pontevedrés”.
En el mes siguiente el “Faro de Vigo” del 31 de Julio de 1988 en su página 56 publicaba el articulo “Domingo Fontán ilustrado descubridor de su país” del que reproducimos sus primeros párrafos:
“La Diputación Provincial (de Pontevedra) y su Departamento de Cultura han andado por medio de una tarea que suscribe el Instituto Geográfico Nacional, nada menos que recuperar la obra cartográfica de Domingo Fontán Rodríguez cuya biografía en precioso y documentadísimo volumen que complementa la carpeta de mapas a gran tamaño y a todo color, suscribe el Maestro Filgueira Valverde…”
Ello refiriéndose al libro Cartografía de Galicia (1522 – 1900)
El citado libro “Cartografía de Galicia 1522 – 1900 bicentenario de Domingo Fontán” impreso por el Instituto Geográfico Nacional, publicado en 1988 a diferencia de otro idéntico publicado en 1989 titulado “Cartografia de Galicia (1522 – 1900)” en sus páginas primeras contiene como introducción una concisa biografía de Domingo Fontán redactada por José Filgueira Valverde que concluye con la cronología de la vida de Fontán; también se inserta un catálogo de mapas y cartas náuticas de Galicia elaboradas entre esos años de 1522 y 1900.
Entre los mapas levantados por Fontán se citan:
55 La Cañiza (Pontevedra 1826)
63 Galicia 1845 (Carta Geométrica de Galicia dividida en sus cuatro provincias) y como Cartas Náuticas procedentes del Diccionario de Sebastián de Miñano
61 La Coruña 1826
62 Pontevedra 1827
63 Vivero 1828
64 Arosa 1828
65 Vigo 1828
En cuanto a la recuperación de la obra cartográfica de Domingo Fontán que el articulista del Faro de Vigo dice que es tarea que suscribe el Instituto Geográfico Nacional, destacamos que ambas minutas originales una de 16 hojas y otra de 8 hojas, doce piedras litográficas, totalidad de los originales encuadernados de los croquis parciales, cuadernos de campo, hojas de cálculos y observaciones astronómicas estaban en posesión de dicho Instituto Geográfico Nacional desde el 12 de Diciembre de 1905 en que se instrumentó el depósito de dichos bienes muebles, efectuado el día 7 por Rosendo Fontán Riva, mediante carta-resguardo N.º 3088 del Registro de Salida de la Dirección General del Instituto Geográfico dependiente entonces del Ministerio de Instrucción Política y Bellas Artes, (reitero).
La Minuta Original de la Carta Geométrica de Galicia de 8 hojas presentada a la Reina Gobernadora María Cristina de Borbón en 1834, se recuperó el 25 de Enero de 2005 después de un largo litigio para cancelar dicho depósito, con la oposición del Instituto Geográfico Nacional quien reivindicaba su propiedad sobre todos los bienes muebles objeto del mismo, siendo condenado a su devolución, que no efectuó ante la alegación de haberlos perdido con la excepción de la citada minuta original de 8 hojas de 1834. (Sentencia de 22 de Abril de 2004 del Juzgado de Primera Instancia nº 48 de los de Madrid, recaída en Juicio Ordinario 266/2003).
De esta forma dicha Institución fue directamente responsable de la destrucción de la obra de Fontán ya que su Fundación solo conserva borradores de esos originales incompletos, es decir un mero testimonio de lo que fue.
Será objeto de ese tema un nuevo trabajo titulado “La Cuestión de Propiedad de la Carta Geométrica de Galicia” donde lo abordaremos prolijamente.
La Minuta Original de 1834 de 8 hojas, se exhibió por primera vez en Galicia en la Exposición organizada por la Universidad de Santiago de Compostela y la Fundación Domingo Fontán, patrocinada por la Dirección General de Patrimonio, denominada: “Innovación y Territorio el legado de Fontán en el siglo XXI “en gallego “Innovacion e Territorio o legado de Fontán ao século XXI”, se efectuó en el Salón artesonado del Colegio Fonseca inaugurándose el 8 de Octubre de 2008. El 2 de Diciembre se aperturó en la Facultad de Veterinaria de Lugo donde permaneció hasta el día 30, pero allí no se exhibió la Minuta Original, sino una reproducción a tamaño natural impresa en ocho laminas de P.V.C. blanco y opaco enmarcadas e iluminadas por su reverso.
Cuando se expuso la Minuta Original en el Colegio Fonseca de Santiago, uno de los presentes, me cuestionó que la Carta Geométrica expuesta fuese la primera vez que se llevara a Galicia, haciendo expresa referencia a la Exposición “Cartografia de Galicia 1522-1900” celebrada en 1988 también en Santiago, cuando en la misma se puso a la vista del público no su minuta original de 1834, sino uno de los ejemplares de sus ediciones litográficas cuya cartela está fechada en 1845, según supe años más tarde pues a la misma no fuimos invitados al igual que a ningún otro acto del bicentenario incluso el celebrado en el Pabellón de Cecilio Rodríguez en el Parque del Retiro de Madrid.
La citada Minuta Original de 8 hojas fue donada a la Fundación por Everilda Sánchez Fontán (Noya 2 de Abril de 1923 – Madrid, 10 de Febrero de 2025) en contrato privado de 12 de Septiembre de 2021 elevado a escritura pública de 21 de Octubre de 2021, que obra con el número 2904 del protocolo del Notario de Madrid, Jesús María Ortega Fernandez.
El “Faro de Vigo” siguió ocupándose de Fontán, así en su número del 9 de Septiembre de 1988 página 14 anunciaba:
“Caldas de Reis sede del III Congreso de Herpetología…”
“…con motivo de dicho congreso se celebrará un homenaje a las figuras de Don Víctor López Seoane, fundador de investigaciones científicas en Galicia sobre anfibios y reptiles y Domingo Fontán Insigne Cartógrafo natural de la Villa de Caldas en su bicentenario…”
El ferrolano Víctor López Seoane (1832-1900) fue Médico y Naturista, sustituto de la Cátedra de Física y Química e Historia Natural, en el Instituto de Enseñanza Media de la Coruña, es autor entre otras obras del libro titulado: “Fauna Mastológica de Galicia e Historia natural de los mamíferos de este antiguo reino aplicada a la Medicina, Agricultura, la Industria, y a las Artes del Comercio” Santiago 1861 imprenta de Manuel Mirás frente a la Universidad 11, libro del que dedicó un ejemplar a Domingo Fontán que conserva su Fundación.
El 23 de Octubre de 1988 el “Faro de Vigo” publicó en su página 69 como “Extra Domingo Fontán” una amplia biografía del Geógrafo.
También el meritado periódico, al mes siguiente, 24 de Noviembre de 1988 en su página 4 inserta el siguiente artículo:
“A ponte de cristal (el puente) 12 videos par la memoria de la Ciencia de Galicia.
No debió ser poco el trabajo preparatorio con que Adolfo Garrido Varela, uno de las incontables riquezas de Ourense, pretende dar olvido a un proyecto de interés para el renacimiento de esa memoria histórica de Galicia escondida en los sótanos del olvido… Diré que él es un proyecto para la recuperación de una faceta de nuestro pueblo, referida a la historia de la actividad científica.
Hemos realizado un trabajo de recopilación, investigación y luego síntesis de la vida y obra de quienes mantuvieron viva la llama de la ciencia en nuestra tierra.
Pretende ser una serie de doce videos, el primero de los cuales el número 0 y único realizado viene a ser la introducción de lo que será todo lo demás.
Es decir, doce videos y cada uno dedicado a una persona de nuestra ciencia, constituyendo entre todo un amplio muestrario de meritosas dedicaciones profesionales: oceanografía, química, cartografía, medicina, arquitectura, astronomía, ingeniería, biología, matemáticas…. Doce nombres cuya labor han prestigiado a Galicia Fray Benito Feijoo Cornide, Fernández Savedra, Fernández Taboada, Domingo Fontán, Casares y Rodrigo, Baltasar Merino, López Seoane, Comerma y Batalla, Aller y Ulloa, Navoa Santos, Gallastegui y Parga Pondal. Si la primera fase del proyecto, accesible ya al gran público se materializa en este video 0 que se presentara hoy, de estructura documental y dramatizada alguna de sus partes la realización de los siguientes dependerá del acuerdo al que se llegue con la T.V.G. que al menos ha dejado claro su predisposición para ello.
En espera no solo está el director, guionista y “alma mater” del proyecto Gustavo Adolfo García, sino todo el equipo de investigación, la Productora Faro encargada de la realización y los mismos actores, entre los que están nombres como el escritor Carlos Casares, que representará uno de los personajes.
Por de pronto se cuenta ya con una subvención de la Xunta de Galicia.”
Al parecer dicho proyecto no llegó a materializarse por razones que me son desconocidas; sin embargo, en 1996 la Televisión Gallega y Telecinco emitieron un Documental de 26 minutos titulado “Domingo Fontán La Pasión por la Cartografia” realizado bajo la dirección de Valentín Correa, guion de Javier Monteiga el actor Vicente Mantouto, hizo de Domingo Fontán, actuó como cámara Pep Fortuny, la productora fue Inmaculada Castaños.
Setenta y cuatro años transcurrieron desde que en 1914 los restos de Domingo Fontán fueron depositados en una urna cineraria propiedad del Ayuntamiento de Santiago, con la promesa de ser trasladados a un proyectado Panteón de Gallegos Ilustres, que se cumplió en ese año de 1988 en que como tenemos referido se celebró el bicentenario de su nacimiento, ello como último acto de homenaje el viernes 30 de Diciembre de 1988, una vez que el Consejo de Cultura Gallego quien abrió un expediente declarándole gallego ilustre con derecho a ser enterrado en Bonaval, así Domingo Fontán pasó a ser el sexto gallego ilustre de los ocupantes del Panteón de Santo Domingo de Bonaval:
1º.- Rosalía de Castro, 25 de Mayo de 1891
2º.- Alfredo Brañas, 19 de Enero de 1906
3º.- Francisco Asorey, 4 de Julio de 1961
4º.- Ramón Cabanillas, 12 de Agosto de 1967
5º.- Alfonso Daniel Rodríguez Castelao, 28 de Junio de 1984
6º.- Domingo Fontán, 30 de Diciembre de 1988
El 31 de Diciembre de 1988 en su página 14, “El Faro de Vigo” daba la noticia de cuyo contenido disentimos, pues los restos de Fontán jamás fueron llevados al Cementerio Municipal de Portas, lo que resulta total y absolutamente incierto, según lo anteriormente expresado:
“Las cenizas del Cartógrafo Domingo Fontán reposan desde ayer en Bonaval.
Efe. Santiago de Compostela.
Las cenizas del geógrafo pontevedrés Domingo Fontán Rodríguez reposan desde ayer en el Panteón de Gallegos Ilustres de Santo Domingo de Bonaval, a donde llegaron procedentes del Cementerio Municipal de Portas (Pontevedra”.
El Presidente de la Xunta, Fernando González Laxe, presidió los actos celebrados en este Panteón acompañado por el Presidente del Parlamento Tomás Pérez Vidal, Delegado del Gobierno en Galicia Domingo García Sabell; Conselleiro de Cultura, Alfredo Conde y los Alcaldes de Compostela Xerardo Estévez, y de Portas Xan Manuel López. También asistieron el Presidente del Consello de Cultura Galega Ramón Piñeiro, el Profesor Académico Antonio Fraguas y una nutrida representación de intelectuales y vecinos del municipio pontevedrés.
El alcalde de Portas Xan Manuel López recordó en su intervención los orígenes del geógrafo pontevedrés y el cariño de ese pueblo hacia el homenajeado. A continuación, Antonio Fraguas que hizo una semblanza de la figura de Domingo Fontán y cerró el acto el Presidente de la Xunta Fernando González Laxe.
Domingo Fontán cuyo segundo centenario de su nacimiento se conmemora este año, nació en Portas (Pontevedra) el 17 de Abril de 1788 y falleció en Cuntis (Pontevedra) el 24 de Octubre de 1866. Autor de un mapa cartográfico de gran valor, estudió en Santiago las licenciaturas y doctorado de Derecho Filosofía, Teología y Cánones e inició su carrera profesional como Catedrático de Retorica y posteriormente pasó a Lógica y Metafísica.
Posteriormente se dedicó a las Matemáticas y en 1817 inició el trabajo de su gran obra el Mapa Cartográfico de Galicia, en él invirtió 17 años.
Fontán fue Diputado a Cortes, por la provincia de Pontevedra entre los años 1836 y 1843 entre otros cargos.”
Nuestro buen amigo el Escritor, Cronista de Villanueva de Arosa (Pontevedra) y biógrafo de Fontán José Luis Vila Fariña (1954-2018) fue testigo presencial de la exhumación de los restos del Geógrafo a la que asistió en representación de la “Asociación Cultural y Deportiva Domingo Fontán” de Porta de Conde, nos dejó sus impresiones sobre el evento en un artículo titulado “As suas cenizas” publicado en:
http://historiadeportas,wordpress.com
“Las cenizas de Fontán reposan en el Panteón de Gallegos Ilustres.
Desde el viernes 30 de Diciembre de 1988 las cenizas del cartógrafo y matemático Domingo Fontán Rodríguez descansan en el Panteón de Gallegos Ilustres, sito en el Convento de Santo Domingo de Bonaval, entre Rosalía de Castro y Ramón Cabanillas. Todos los periódicos de Galicia se hicieron eco de este traslado.
Descansaban los gloriosos restos mortales de Fontán en el Cementerio General de Santiago desde su fallecimiento acaecido el 24 de Octubre de 1866. El Diario Oficial de Galicia del 19 de Abril de 1988 publicaba el acuerdo del Consejo de Cultura Gallega de apertura de un expediente para declarar a Domingo Fontán gallego ilustre con derecho a ser enterrado en el Panteón entre las más grandes personalidades de País Gallego.
Aprobado todos los trámites a las cinco de la tarde del 30 de Diciembre, se procedió al depósito de las cenizas de Fontán en Santo Domingo de Bonaval. El acto estuvo presidido por las diversas personalidades de la vida política y cultural de Galicia, entre ellos el Jefe de la Ejecutiva gallega Fernando Gonzales Laxe; el Consejero de Cultura Alfredo Conde Cid; el Presidente del Consejo de Cultura gallega Ramón Piñeiro y el Director del Museo del Pueblo Gallego Antonio Fraguas.
También se encontraban en este histórico y emocionante acontecimiento Tomás Pérez Vidal, el Delegado del Gobierno Central en Galicia García Sabell; el Alcalde de Santiago Gerardo Estévez, el Presidente de la Fundación del Patronato Rosalía de Castro, Agustín Sixto Seco; el Director del Instituto Geográfico Nacional Ángel Arévalo y el Alcalde de Portas José Manuel López acompañado de algún Conselleiro de nuestro Concejo. En representación de la Asociación Cultural “Domingo Fontán” asistió el Director de la Revista “Domingo Fontán” José Luis Vila Fariña con toda una ausencia muy notable: el pueblo de Portas.
Nuestro Alcalde en su intervención, señaló la labor de investigación de Fontán y su importancia como el primer geógrafo “que presentó el rostro de Galicia” Antonio Fraguas manifestó que el traslado de Domingo Fontán al Panteón de Gallegos Ilustres era un viejo deseo que ahora se veía satisfecho. Señaló Fraguas que ahora en el entorno del despertar científico en el que Fontán trabajó, y la honda preocupación por Galicia que mostró constantemente en todas sus manifestaciones. Así decía Don Antonio en el final de su intervención:
“El que siempre mantuvo la idea de que los problemas de Galicia no se podrán resolver desde Madrid, supo llevar en la frente una estrella y en los labios un cantar.”
El Alcalde de Portas junto con Ramón Piñeiro, pusieron la caja de madera con las cenizas de Fontán en el hueco mortuorio del suelo del Panteón al tiempo en que por su memoria se interpretaba el himno de Galicia, con honda emoción de todos los allí presentes.
La última intervención fue de González Laxe quien señaló que Fontán fue uno de los que procedieron “al trabajo fundamental de Galicia” para el Presidente gallego este geógrafo compagina las dos vertientes que el premio “Galicia de investigación y promoción cultural que reconoce para dos personas” este año que termina, dijo, estuvo lleno de alegría, porque conmemoramos el nacimiento de dos personas ligadas íntimamente a nuestro País: Otero Pedrayo y Domingo Fontán.”
Domingo Fontán, una de las personalidades fundamentales de la Ilustración de Galicia, Profesor de Retórica, Matemáticas, autor del primer mapa que en España se hace con una perspectiva científica, Diputado a Cortes por la provincia de Pontevedra, uno de los precursores del ferrocarril en nuestra tierra, Director del Observatorio Astronómico de Madrid, recibió la mayor distinción que Galicia a través de sus entes culturales les dedica a sus distinguidos hijos. Ahora bien, para que se empiece a reconocer la labor de Fontán a nivel oficial, hubo que esperar 122 años desde su muerte.
Como antes dijimos el mayor ausente de este acontecimiento fue el pueblo y en especial los vecinos de Portas. Aunque se dijese, no se puede justificar su ausencia en este acto. Con los medios de comunicación que hoy en día existen, es increíble pensar que no se convocase bien por bandos, por la radio, o por otras vías, lo menos a los vecinos de la parroquia donde nació Fontán.
¿Qué dirigentes tenemos, bien sea a nivel autonómico o local, que no saben -o no quisieron- convocar como primeros a los gallegos en general y como segundos a los vecinos de Portas en particular para rendirle con la presencia de todos el merecido tributo popular y agradecimiento que el bueno de Fontán precisaba?
Los que allí estábamos teníamos la sensación de que las cosas se estaban haciendo “a la agachadela” (a escondidas) en este histórico acontecimiento. Poco más de cuarenta asistentes, tirando a generoso, medio centenar se juntaban en este histórico acontecimiento.
Fontán pasó al Panteón de Gallegos Ilustres como si fuera un miembro de segunda clase, y a nuestro pesar que el traslado de los gloriosos restos de aquel que dio todo por Galicia, fue hecho lo que parece más por complacencia o por hacer algo, que por creer en los méritos del homenajeado.
¿Puédese de otro modo entender la ausencia del pueblo gallego en este acontecimiento?
Las conversaciones de los que allí nos encontrábamos apuntaban a un total desinterés de los vecinos de Portas sobre este hecho. Yo no lo creo así. El desinterés, necedad, apatía y desprecio está en aquellos que teniendo la obligación de comunicar, callan. Nuestros políticos a los que parece interesar más los intereses de partido que la propia realidad de los vecinos, tratan de no tener ojos para ver, ni conocimiento para escuchar, y el mayor desprecio para Portas fue intentar monopolizar la figura de Fontán a nivel de los distintos partidismos políticos y no nos da reparo en decir, que su estulticia, venga de donde venga privó a los vecinos tanto de Portas como de la Comarca del Salnés del hecho de dar homenaje popular que el generoso Fontán se merecía y parodiando aquello que en su día se dijo con respecto a Castelao, y bien que consignamos lo siguiente:
FONTÁN ES DEL PUEBLO GALLEGO Y NO DE LOS CACIQUES
Tenga Don Domingo Fontán la paz que se merece y a lo largo de todos los mangoneos mundanos y confiemos en que siempre haya un corazón bueno y generoso en Galicia o en cualquier otra parte que al entrar en Santo Domingo de Bonaval, lleve en los labios una oración de gratitud para aquel que dio todo por Galicia y que a pesar de eso sigue siendo el mayor desconocido en su propia tierra.
Autor: José Luis Vila Fariña”
Otros de los grandes ausentes en este evento, fue la familia de Domingo Fontán quien se encontraba residiendo en Madrid a quien nadie convidó, ni avisó. Entonces compuesta por:
Los descendientes de Félix Fontán Riva: Manuel (+ Madrid 10 Septiembre 1990), y María Pilar Fontán Segura (+ Madrid 20 Septiembre 2009) ambos hijos de Manuel Fontán Lorenzo quienes fallecieron en la fecha indicada sin descendencia.
Los descendientes de Rosendo Fontán Riva: Leopoldo (+ Madrid 11 Marzo 2001) y Everilda Sánchez Fontán (+ Madrid 10 Febrero 2025), hijos de Regina Fontán Medina y Manuel Sánchez Vidal, y los tres hijos de Everilda Sánchez Fontán y César Camargo Hernández: Cesar, Miguel Ángel ( + Madrid 27 Julio 2013) y Everilda Camargo Sánchez
El “Faro de Vigo” en su Edición del 4 de Enero de 1989 página 2, dedicó un último artículo sobre el centenario de Otero Pedrayo y el bicentenario de Fontán titulado “El fin del año 1988” cuyo autor fue Antonio Fraguas Fraguas.
Fontán permaneció en el controvertido y plurifuncional Panteón de Gallegos Ilustres de Santo Domingo de Bonaval con su recién adquirido estatus de gallego ilustre los siguientes años, junto con sus también ilustres compañeros. Cuando digo controvertido, principal y particularmente me refiero al contencioso existente entre el Ayuntamiento de Santiago y el Arzobispado por la titularidad de la Iglesia de Santo Domingo de Bonaval, y plurifuncional porque el Ayuntamiento que ostentaba su posesión lo dedicó a la celebración de todo tipo de exposiciones compaginadas con la función de Panteón.
Concretamente una de esas actuaciones, fue objeto de que se avivase como consecuencia de un polémico desfile de moda celebrado en la nave central de la Iglesia de Santo Domingo de Bonaval, que por cierto, tuvo más trascendencia y difusión en la prensa gallega que la inhumación de los que allí se encuentran.
Permítame mi estimado lector que le refiera prolijamente tan “memorable acontecimiento”:
El “Correo Gallego”, Diario de Santiago en su Edición del 10 de Septiembre de 1999, en su página 39 publicaba:
“Representantes de la Asociación de Peleteros Gallegos presentaron ayer, en el Hotel Araguaney la cuarta edición del desfile de peletería gallega que se celebrará en Santo Domingo de Bonaval y en el que tomarán parte, Araujo piel, Charo Carrillo, Fabricpiel, Lupus; Makari, Olga Ríos y Tabartas.
La representación corrió a cargo del Presidente de la Asociación Herminio Araujo acompañado del Director Xeal de Comercio José Rodríguez Melezúm y del Concejal Luis Toxo, quienes coincidieron en destacar el buen momento en que está atravesando el sector de la peletería gallega.
En el desfile se presentaron las propuestas de moda para la temporada, donde la principal novedad radica no solo en los materiales sino en los tintes y por supuesto en los diseños de las prendas, actuales, innovadoras y llenas glamour.
Más de tres mil personas solicitaron invitación para asistir al acto.
Diversas personalidades de la política gallega han confirmado ya su asistencia; el Conselleiro de Industria Juan Rodríguez Yuste; y el de Política Territorial José Cuiña; el Director Xeal de Comercio y Consumo Jorge J. Rodríguez Vázquez Melezúm; la Directora Xeal de Comunicación Social Rosana López Salgueiro; el Presidente de la Diputación Provincial de Pontevedra Manuel Aveledo; el Vicepresidente de la Diputación Provincial de la Xunta y Edil del Partido Popular Santiago Doseito Rodríguez y los Concejales del Ayuntamiento Compostelano Francisco Candela de Turismo; y Luis Toxo, de Urbanismo entre muchos otros.
Entre los asistentes al desfile se encuentran también noventa profesionales del sector de la peletería del resto de España y algunos países extranjeros además de clientes de las seis marcas, participantes y destacadas personalidades de la vida cultural y empresarial económica y social de Galicia.
Pese a que el aforo del recinto solo permite 350 personas, la asociación organizadora recibió más de tres mil solicitudes de personas interesadas en asistir al desfile de peletería Galicia en Piel.
Así mismo los organizadores destacan la labor realizada por los medios de comunicación ya que se han volcado con esta iniciativa, no solo las pertenecientes al ámbito gallego sino también la prensa nacional, revistas nacionales e internacionales, agencias y cadenas de radio y televisión”.
Se reiteraba “El Correo Gallego” en su Rotativa del 13 de Septiembre de 1999, página Nº 39 informando sobre el Congreso de la Piel, dentro del cual se celebraría en Bonaval el desfile de moda:
“El Congreso de la Piel al que asistan numerosas personas relacionas con el sector peletero procedentes de toda España dará comienzo a las 19.30 horas, con una ofrenda al Apóstol en la Catedral a la que seguirá una cena en el Hotel Congreso en Montouto.
El programa continuará su andadura el día 15 a las 10 horas con una recepción en el Hostal de los Reyes Católicos a la que seguirán conferencias relacionadas con el medio ambiente y las normativas europeas, y la relación del sector de la piel con los medios de comunicación, así como un coloquio sobre los temas tratados.
Entre los actos destaca una comida en el Hostal prevista para las 14.30 horas y un desfile de moda gallega en piel a celebrar a las 21 horas en Santo Domingo de Bonaval”.
El citado periódico de Santiago, en su Tirada del día 14 d Septiembre de 1999, página 74, seguía dando notoriedad al desfile de moda integrado en el Congreso de la Piel:
“La diseñadora coruñesa presenta en Santiago una colección sensual y colorista.
Olga Ríos afirma que la peletería en Galicia atraviesa un excelente momento.
La peletera coruñesa Olga Ríos presentará el lunes su colección para este año en Santo Domingo de Bonaval, en Santiago en un desfile que es el único de su género en España para el que han solicitado más de 3000 invitaciones tanto a otros seis representantes gallegos de un sector que está en alza. Olga Ríos pondrá en la pasarela una moda basada en el glamour, aunque combinando el gusto más actual y más clásico…”
“El Correo Gallego” correspondiente al día 15 de Noviembre de 1999 página 25, en cuya tarde se celebraría el evento que nos ocupa, se reiteraba en el anuncio de dicha celebración en la “Sesión de Actos del día”:
“21 (horas) Santo Domingo de Bonaval, Desfile de la Moda Gallega en piel que será retransmitido por la T.V.G.” (Televisión Gallega).
El citado “Correo Gallego” del día siguiente 16 de Noviembre de 1999, en su página 39, publicó un amplio artículo sobre el acontecimiento del que señalamos:
“… personalidades de la vida política, empresarial, social y civil arroparon el acto…”
El tan anunciado desfile, se celebró a la hora y lugar señalados, con la publicidad, pomposidad y boato con el que sus organizadores se esforzaron en darle.
Cuando parecía que el “acto” había quedado olvidado, al menos por el público no interesado en el textil gallego.
“El Correo Gallego” del 24 de Noviembre de 1999 en su página 34, volvió a ocuparse del mismo, recogiendo la protesta del Arzobispo de Santiago Julian Barrio Barrio, quien en 1996, sucedió a Antonio María Rouco Varela:
“El Arzobispado de Santiago afirma que el recinto religioso no debe ocupar pases de modelos”, “lamenta profundamente el desfile de Bonaval.
El Arzobispado de Santiago lamentó ayer profundamente que en la Iglesia de Santo Domingo de Bonaval se celebrase recientemente un desfile de moda, y pidió que en el futuro no se lleven a cabo este tipo de actos, que hieren innecesariamente los sentimientos de las personas de buena voluntad. El Arzobispo asegura que ha recibido multitud de cartas de protesta referidas a este tema en los últimos días, por lo que hizo pública su postura.
SANTIAGO. Redacción.
En un comunicado de prensa el Arzobispado explica que desea dejar clara su posición respecto a la pasarela de peletería Galicia en piel, tras los comentarios de rechazo y cartas de protesta que ha recibido de ciudadanos que se preguntan cómo es posible que el prelado consintiese tal celebración. Así en el primero de los cinco puntos de la nota del Arzobispado se subraya que no concedió autorización para el acontecimiento, ni tampoco se le solicitó. A continuación, muestra su malestar por el hecho de que un “edificio construido para el culto” y en el cual reposan también “restos mortales de gallegos insignes”, se lleven a cabo manifestaciones “que radicalmente desentonan con la naturaleza y finalidad del edificio”.
Añade, que la titularidad jurídica del templo está en litigio desde hace años al cuestionar el Ayuntamiento de Santiago los derechos de la Iglesia Católica sobre el inmueble. No obstante, precisa el Arzobispado que, aún estando cuestionada la titularidad “parece muy extraño” y le sorprende que el Ayuntamiento de Santiago permitiese el desfile y sospecha que fueron “otras instancias” las que concedieron la “polémica autorización”.
Concluye afirmando que espera que “en el recinto de la iglesia de Santo Domingo de Bonaval, dada la naturaleza y finalidad del mismo, no se llevasen a cabo en el futuro manifestaciones como las que en estos momentos deploramos”. En este sentido el Arzobispado afirma que no fueron ellos solos, sino gran cantidad de compostelanos los que hicieron patente su malestar porque considera oportuno suprimir estos actos.”
(El artículo se ilustra con una fotografía de una de las modelos desfilando exhibiendo generosamente casi la totalidad de su pecho izquierdo).
En algunas de las fotografías que acompañan los demás artículos de los periódicos que se ocuparon del evento, podemos apreciar claramente que con independencia de que el desfile se efectuó en la nave central de Bonaval, en cuyo lateral izquierdo se ubica el mausoleo de Castelao, también en ese lateral izquierdo se encuentra la Capilla de la Visitación, donde está el de Rosalía de Castro a la izquierda y el de Alfredo Brañas a la derecha y en el suelo, en sobrias sepulturas, de izquierda a derecha, las de Fontán, Cabanillas y Asorey.
La Capilla durante el desfile, fue convertida en improvisado vestuario para las modelos participantes, colocando unos biombos.
“El Correo Gallego”, el 27 de Noviembre de 1999, página 4, en su Sección CARTAS AL DIRECTOR, publicaba lo siguiente:
“Días pasados se celebró en Santiago un “glamuroso” desfile de moda en piel organizado por la Asociación Gallega de la Piel y bajo el auspicio, entre otros, de la Conselleria de Industria y Comercio de la Xunta de Galicia. El marco de celebración, desgraciadamente la Iglesia de Santo Domingo de Bonaval, muy cerca del Panteón de Gallegos Ilustres, justo enfrente de la tumba del Ilustre Castelao ¿una vergüenza? O ¿una pena? No lo sé. Pero parece que nadie, o -mejor dicho- solo el Arzobispado protestó por tan “desafortunado marco de celebración, y a mí solo me queda decir que lamento profundamente como compostelano, como gallego y como cristiano, lo acontecido en Santo Domingo de Bonaval, en el “reconocido por los gallegos como Panteón de Gallegos Ilustres”.
Panteón que alberga a las figuras más célebres de nuestra cultura, historia, poesía y literatura. Panteón que hace escasas fechas servía de capilla ardiente del respetado Navoneyra y que solo unos días después paseaban sus pieles (en algunos casos bastante escasas), las modelos que por cierto y lamentablemente no eran ni de nuestra tierra.
Solo quiero pedir disculpas al ya desaparecido Antonio Fraguas, por el mal uso por parte de los que aquí quedamos del tan luchado y defendido por él, Panteón de Gallegos Ilustres, de su obra magna en Santo Domingo de Bonaval.
Estoy seguro de que Don Antonio, desde lo más alto del firmamento celestial cursará una amable y sarcástica sonrisa mientras elevando su dulce mirada y moviendo su cabeza dirá ¡no hai sentido! “Lo lamento profundamente. D. Antonio, discúlpese en nuestro nombre ante los demás, Castelao, Rosalía, Navoneyra. Todo debe ser causa del efecto 2000.
UN LECTOR”
“El Ideal Gallego”, Edición de la Coruña del 24 de Noviembre de 1999, en su página 27, se hizo eco de esta polémica:
“El Arzobispado de Santiago critica que se celebrase un desfile de piel en Santo Domingo de Bonaval…”
También ”El Correo Gallego”, en su Tirada del 28 de Noviembre de 1999, página 34, publicaba la última nota de prensa que cerró el conflicto. Según se dice con la intervención de José Sánchez Bugallo, Alcalde de Santiago desde finales de 1998:
“El Arzobispado protestó por la elección de Santo Domingo para celebrar el desfile Galicia en piel. Bugallo zanjó la polémica al prometer que, a partir de ahora las actividades en el antiguo templo se aprobarán por consenso”.
Por nuestra parte, no logramos entender esa plurifuncionalidad de la Iglesia de Santo Domingo de Bonaval como Panteón de Gallegos Ilustres y como Centro de Exposiciones Temporales, pero el caso es que como fruto de ese consenso se siguieron celebrando tales exposiciones en los siguientes años. Yo particularmente recuerdo tres, una de fotografía, otra en la que la nave central de la iglesia fue ocupada por círculos de piedra de cantería interrumpidos por bancos también circulares de metal y arena en el suelo; por último otra que pude ver en Octubre de 2010, en que el pavimento de la nave central de Bonaval aparecía cubierto de gravilla de color gris sobre el que estaban plantados unos árboles secos y otros de metal plateado.
¿Acaso no existía en Santiago un lugar más adecuado donde celebrar esos eventos? Pues como siempre, en nuestra particular opinión tales actuaciones constituyen una falta de respeto para todos los allí sepultados, entre los que se encuentran también otros ilustre gallegos como Costanza de Moscoso de la familia de Altamira quien ocupa uno de los cuatro sepulcros de esta antigua y noble familia, Fernando García Caoo de Cordido y su esposa Dominga Pereira y ¿Vasco López de Ulloa? Desde siglos antes de que murieran los Ilustre Gallegos que “descansan” en el Panteón.
La celebración de la “Exposición Galicia en Piel” reactivó el contencioso mantenido por la Iglesia Católica con el Ayuntamiento de Santiago sobre su propiedad, pues tras la desamortización de Mendizábal en 1837, el Gobierno se lo cedió al Ayuntamiento en 1841.
Su reclamación judicial la inició el Arzobispado de Santiago en 1990 ante el Juzgado de Primera Instancia nº 1 de Santiago, teniendo como resultado una Sentencia desestimatoria de los intereses del Arzobispado demandante, por la que recurrió a la Audiencia Provincial de La Coruña, quien la revocó obtenido nueva Sentencia por la que se declaraba la propiedad a su favor, en el año 2002, que a su vez fue recurrida ante el Tribunal Supremo, quien en el año 2006 falló a favor del Arzobispado, pasados cuatro años, en 2010 el Arzobispado interesó la ejecución de la misma, requiriendo del Ayuntamiento la entrega de las llaves y obtenidas éstas, cerró la Iglesia de Santo Domingo de Bonaval, lo que obligó al Ayuntamiento a entablar negociaciones para su apertura y así el 25 de Julio, el día Nacional de Galicia, fiesta oficial de la Comunidad Autónoma, festividad de Santiago Apóstol, al objeto de proceder a la tradicional ofrenda floral en el mausoleo de Rosalía de Castro.
El acuerdo se concretaba en solicitar permiso previo al Arzobispado para la celebración de cualquier acto.
Tratando de dar una definitiva solución a la situación descrita, el Conselleiro de Cultura Gallego, nombró una comisión encargada de elaborar un borrador y memoria justificativa de una propuesta de ley del Panteón de Galicia, que el 11 de Febrero de 2011 fue enviada al Presidente del Parlamento de Galicia, proyecto este que no llegó a buen fin.
La Fundación Domingo Fontán conserva el borrador de 43 hojas que en su día nos fue remitido a los puros efectos de su conocimiento, pues en su redacción no se nos dio la participación que tuvieron otras Fundaciones; su enunciado es el siguiente:
Galicia, presentada por la Comisión Técnica integrada por:
“BORRADOR y memoria justificativa de propuesta de ley del Panteón de las siguientes instituciones: Consejo de Cultura, Real Academia Gallega, Museo del Pueblo Gallego, Fundación Rosalía de Castro, Fundación Alfredo Brañas y Fundación Castelao”.
De ella aquí reproducimos el primer párrafo de la “Exposición de Motivos”:
“Todos los pueblos necesitan símbolos que los ayuden a conservar su identidad en la medida que hacen visible para la comunidad su continuidad histórica en este sentido dentro del conjunto de funciones que con frecuencia desempeñan los panteones, cabe destacar que su misión esencial es servir de depositarios y custodios de la memoria colectiva”.
Sobre las últimas cuestiones del Panteón de Gallegos Ilustres, la Edición Digital de la Voz de Galicia del 9 de Mayo de 2021, comentaba:
“La reapertura del Panteón de Gallegos Ilustres, cerrado por falta de medios.
Solo se puede visitar bajo petición previa y aviva la polémica sobre su gestión.
La desescalada no llega al Panteón de Gallegos Ilustres, que a diferencia de otros museos y espacio de interés cultural no ha reabierto sus puertas al público. El lugar donde descansan los restos de Rosalía de Castro, Alfredo Brañas, y Castelao, entre otras figuras claves de la historia de Galicia, permanece cerrado desde que llegó la pandemia y solo en contadas ocasiones se ha podido acceder a él ¿la razón? Desde el Arzobispado explican que o Museo do Pobo Galego se encarga del control del acceso y gestión del recinto, situado en la Iglesia de Santo Domingo de Bonaval, pero a raíz de la crisis sanitaria comunico que por cuestiones de logística y falta de personal no podía hacerse cargo de la limpieza y los protocolos que necesariamente había que reimplantar para su apertura.
El Arzobispado que recuperó la propiedad del Panteón de Gallegos Ilustres tras tres décadas de litigios con el Concello de Santiago, aclara que se puede acceder a él siempre que se solicite previamente la visita a través del museo. Desde allí trasladan la petición a la institución religiosa y dicen:
“Se conceden todas las que nos llegan, ya sea por parte de un grupo de un particular o por parte de cualquier colectivo que quiera llevar a cabo un determinado acto”.
No obstante, ésto exige cierta previsión y no es posible realizar visitas si éstas no fueran programadas con cierta antelación para ser autorizadas.
Tratándose de un bien declarado de interés cultural (BIC)y como refugio y símbolo de la memoria gallega, de su historia e identidad, varios colectivos critican que permanecer semicerrado y reclaman que se pongan los medios para que todo el mundo pueda volver a disfrutar de este patrimonio el último en hacerlo fue BNG (Bloque Nacionalista Gallego) que instó al Parlamento Gallego como al Concello de Santiago a interceder para que se lleve a cabo su reapertura e insistió en una idea que lleva demandando años que sea, “un espacio civil laico y publico”.
Esta situación ha contribuido a reavivar la polémica sobre su gestión y titularidad que ya llegó al Tribunal Supremo hace algo más de una década.
Aperturas puntuales.
Durante la Semana Santa, recuerda la entidad eclesiástica, los turistas y vecinos pudieron acceder al haber allí una exposición de pasos de las cofradías de la ciudad; a la vez que el templo está abierto y se mantienen los actos litúrgicos “desde vigilias hasta eucaristías que celebra el primer sábado de cada mes la Cofradía del Rosario” Argumenta, por otra parte, que el Panteón de Gallegos Ilustres no es un caso aislado hay otros espacios culturales que hasta ahora no han podido reabrir y recuperar la normalidad, como sucede con el Museo de San Martin Pinario, por ejemplo.
La disputa sobre la titularidad del recinto de Bonaval, se resolvió hace 11 años con la firma de un convenio entre la Concellería de Cultura y el Arzobispado de Santiago, después que el Supremo fallase a favor de la Iglesia. Fue entonces cuando las visitas al Panteón se suspendieron de nuevo a la programación y horario del Museo do Pobo Galego, responsable del control de acceso, mientras que el mantenimiento de las instalaciones quedó en manos de Xunta y del Parlamento.
Un acuerdo en tiempo récord gracias al cual el Panteón de Gallegos Ilustres es ya visitable.”
A la vista de lo expuesto, como colofón se me antoja pensar que el futuro del Panteón de Gallegos Ilustres resulta incierto ¿se convierta en ese espacio civil, laico y público que se propicia a tenor de los dictados de los nuevos tiempos, en los que impera la modernidad secularizadora.
¿Borrarán a golpe de cincel la cruz grabada sobre la sepultura de Asorey, o la inscripción del mausoleo de Cabanillas donde se le define como “buen cristiano que Dios lo tenga en el cielo”; La del mausoleo de Rosalía de Castro donde dice “descanse en la paz del Señor” y qué decir de Cabanillas que se formó en el Seminario de Santiago. Y por último del propio Fontán, quien en su testamento que otorgó en Santiago el 13 de Noviembre de 1838, expuso:
“Declara profesar la religión católica apostólica y romana y cuanto Dios nuestro Señor tiene revelado a nuestra Santa Madre Iglesia, en ella nació y espera vivir y morir como Católico Cristiano, y por los mismo a su fallecimiento manda sea enterrado y funerado según lo dispongan sus cumplidores”.
Hoy por su ganado carácter polémico y marcadamente ideológico no resulta deseable como última morada, creo que para nadie.
En el Panteón de Gallegos Ilustres no están sepultados como se proponía en 1888 ni el Catedrático de Química Antonio Casares, ni el de Medicina José Varela de Montes, ni los Poetas Aurelio Aguirre ni Manuel Ángel Corzo a quien le vendieron la sepultura que ocupaba, ni Concepción Arenal, ni por supuesto tampoco Emilia Pardo Bazán, ni otros muchos a los que nos hemos referido acreedores de los méritos necesarios para ello.
Todos los ilustres gallegos que allí fueron enterrados, hoy tienen una clara y única significación política, y a los que en vida carecieron de ella como Francisco Asorey, se la han dado convirtiéndolos en símbolos; cuando Asorey en su taller con su gubia trabajando la madera, o con el cincel la piedra solo se limitó a hacer arte retratando a sus paisanos.
A Vd. mi estimado lector, quien seguramente no participará de lo expresado, permítame que me dirija de forma particular:
El 2 de Julio de 2024, Francisco Asorey fue homenajeado en el Panteón de Gallegos Ilustres con ocasión del día de las Artes Gallegas, en acto organizado por el Concello de Santiago y la Real Academia Gallega; en el transcurso del mismo la nieta del homenajeado Mari Carmen Asorey, pronunció unas palabras señalando que su abuelo era “…simplemente un artista con mayúscula…” “…Era gallego, no nacionalista; amaba Galicia, era humilde y no quería notoriedad…” (https://enfoques gal Compostela-Santiago homenajea a Francisco Asorey).
Qué decir de Domingo Fontán defensor de las Diputaciones Provinciales quien en la Sesión del Congreso de los Diputados celebrada el 17 de Diciembre de 1837 afirmaba:
“..y cuidado, que pertenezco a una provincia, al reino de Galicia, Señores, que no quiera Dios nunca que esté separado de la madre patria; no quiera Dios nunca que todo lo que hay desde los Pirineos hasta los dos mares incluso Portugal…” (Fontán es interrumpido por el Presidente).
Como podemos apreciar Fontán era partidario del Iberismo consistente en integrar a España y Portugal en una misma nación como lo fue desde 1531 a 1640. Fontán entendía la Unión Ibérica bajo la Monarquía Liberal Constitucional, completamente opuesta a la otra alternativa federalista y republicana.
En la actualidad, el legado de Domingo Fontán también sigue resultando incómodo debido a su incuestionable contribución a la identidad de Galicia y a su perfil político ideológico profundamente españolista liberal conservador, por ello, su figura es muy difícil de encajar en Bonaval porque su labor técnica y científica carece de reivindicación política a efectos de la soberanía gallega, a lo que tenemos que añadir su fisionomía burguesa como empresario de la Papelera del Castro de Lousame y su compromiso con la Monarquía, unido al hecho de que sirvió a la Corona como empleado del Estado, lo que contradice de forma manifiesta la narrativa aplicable a sus compañeros más relevantes con los que comparte Panteón.
Fontán fue un ilustrado gallego que “puso rostro a Galicia”, al que nunca debemos sacarle de su tiempo, pues su compromiso político estaba dentro del marco constitucional de una España liberal y centralizada a través de las Diputaciones provinciales, hecho cierto que obliga a tenor del contexto ideológico que impera en Bonaval, a realizar un ejercicio de apropiación selectiva de su legado a través de una llamada “memoria democrática” que “rescate” su figura histórica convirtiéndola en símbolo de esa ideología ajena a su tiempo, y a su propia persona, despojándola de su contexto original, forjando una narrativa coherente que justifique el presente, entrando de esta forma en un proceso en el que la dimensión simbólica tiene un papel capital, básicamente a través de una ritualidad política organizada en torno a la mitificación simbólica.
Si bien es cierto, no hay dos memorias individuales exactamente iguales, me lo enseñó la práctica forense durante cuarenta años de profesión, y siendo la memoria colectiva, lógicamente, la suma de las memorias individuales, que más le voy a decir mi estimado lector…, esa memoria pública, ahora llamada pretenciosamente democrática, a la cual se le ha dado un inexistente carácter oficial, como toda memoria se caracteriza por su dinamismo a través de los tiempos que se encargan inexorablemente de transmutarlo todo.
En su caso, la memoria colectiva corresponde al conjunto de la sociedad, nunca a una parte de ella, es heredera de la Historia, de cuyo estudio deben ocuparse los Historiadores, nunca los políticos, sobre todo cuando ésta tiene sus claras y partidistas intenciones y objetivos de futuro. Esa artificiosa memoria colectiva, impulsa la identidad de un determinado grupo y constituye su discurso social y político, es un proyecto inacabado que se fundamenta en el rescate de recuerdos individuales y en la construcción de un relato común que refuerce la identidad del grupo, mucho me temo que la memoria, tiene más de sentimiento que de recuerdo.
En Bonaval ya tenemos representantes o símbolos de la Lengua y de la Raza ¿será Fontán convertido en símbolo de la Tierra?
En el BOE número 220 del 14 de Septiembre de 2023 se publicó la tan esperada Ley que regirá el Panteón de Gallegos Ilustres que tiene el siguiente título:
“Ley 5/2023 de 4 de Agosto del Panteón de Galegas e Galegos Ilustres” por la que se creará una Fundación Pública presidida por el Presidente del Parlamento Gallego, formándose su Patronato por miembros de la Xunta de Galicia, Ayuntamiento de Santiago y Archidiócesis de dicha Ciudad, quienes se encargarán de su gestión aún sin reglamentar. Leído su texto, mi primera impresión es que dicho título inclusivo atenta contra el principio de economía que debe regir en todo lenguaje y su gramática. ¿Qué pensaría sobre ello Domingo Fontán coautor del Diccionario Enciclopédico de la Lengua Española? (Imprenta y Librería de Gaspar y Roig, Madrid 1853).
La Ley de 4 de Agosto de 2023 no trajo la tan esperada paz ni para los vivos, ni para los muertos de Santo Domingo de Bonaval, según se esperaba, cuando en el “Diario de Vigo” https://diariodevigo.com (a título de ejemplo), el 2 de Febrero de 2025 publicó el artículo del Medico Traumatólogo y Exprofesor de la Universidad de Vigo Pedro Larrauri, titulado: “El cuerpo de Rosalía de Castro sigue secuestrdo contra su voluntad”; artículo éste que reiteraba el “Diario de Santiago” https://diariodesantiago.com del 11 de Febrero de 2025.
En él su autor relata cómo Manuel Murguía convirtió a Rosalía de Castro en “objeto de sus propósitos políticos”; lo que concluía afirmando: “¡Quiero ver el mar! Dijo. Tenemos que conseguir que su cuerpo vuelva al lugar donde ella quiso descansar para siempre”.
El 12 de Abril de 2025, se celebró en Bonaval el acto de constitución de la Fundación del Panteón al que asistieron entre otros, el Presidente del Parlamento Gallego, Miguel Angel Santaelices Vieira, el Presidente de la Xunta de Galicia Alfonso Rueda Valenzuela, la Alcaldesa de Santiago Goretti Sanmartín Rei y el Arzobispo de Santiago Francisco Jesús Prieto, firmando todos ellos el acto notarial de constitución de la Función con un capital de 30.000 Euros para gestionar el Panteón.
En el transcurso del acto, el Presidente de la Xunta afirmaba: “que lo más importante que tiene un pueblo son sus símbolos, el Panteón tiene que ser símbolo de toda Galicia con sus diferentes ideologías, pero con el objetivo de reivindicar nuestra entidad como pueblo fuera de cualquier pensamiento ideológico….” Seguidamente intervino el Presidente del Parlamento recordando las palabras de Castelao “Convertiremos los anhelos en realidades y las ideas en hechos”. Por último la Alcaldesa recalcó que el Panteón convoca “no solo a honrar a las figuras que aquí reposan sino también a mostrar el orgullo de Galicia como nación, la felicidad de tener lengua e identidad” www.lavozdegalicia.es 12 Abril 2025.
Llegado a este punto, para ya concluir este trabajo, nos permitimos tomar prestadas una frases de José Luis Vila Fariña plasmadas en su libro “Vida y obra de Domingo Fontán” (pág. 133), haciendo además extensivo a todos los que en Santo Domingo de Bonaval están, el deseo de Ramón Cabanillas expresado en el epitáceo que se grabó sobre su lápida en 2018: “Quiero que la Losa me de sosiego”. Si eso es posible tenerlo en Bonaval.
“Domingo Fontán no es pasado. Es presente y futuro. Es presente porque su esfuerzo, su grandiosa labor está ahí, mas grande día a día. Es futuro porque su obra está realizada con moldes de eternidad, y lo eterno permanece siempre sobre lo efímero. Pasaremos todos nosotros y otras generaciones nos sustituirán. Pero mientras prevalezca Galicia y ella es eterna permanecerá el nombre de Fontán.”
César Camargo
Vicepresidente
Fundación Domingo Fontán
Abril 2025